Marea baja


El mar, espiral de espumas, vasija de auroras,
de puntillas cruza un archipiélago de espejos,
tahúr de tiniebla y plata.


Sé que en tu perfil la noche aguarda
con un cielo de abismos ciegos
donde la luz se equivoca
en huidas
oblicuamente dispersas…



Tu madrugada me sabe a perfiles de salitre
que dibujan en nuestras sábanas de espuma
las gaviotas blancas,
y a musgo, y a ternura
reptando por las caderas adormecidas
de la soledad.



Soy abstracta, soy el viento, soy la danza…
Quizás porque escucho el canto de las sirenas

en el atardecer del puerto.



Cada vez que intento esconderme
del adagio ardiente de tus manos
una música de algas extraviadas me invade,
y un terror deliciosísimo me diluye
abismal y diversa entre tus dedos
de infinitos senderos…



Una galerna de abandonos el mar amaina.
A la deriva arrastra terca, herida de sombras,
el perfil de la distancia…




Fotografías tomadas en la Playa de La Franca en el límite de Asturias y Cantabria @mjberistain
Textos Beatriz Herranz y Maria Jesus Beristain

¿Para qué sirve la literatura?


Cuenta la historia que un reportero le preguntó una vez al gran José Saramago para qué servía la literatura. El premio Nobel le contestó: “La literatura no sirve para nada“. Y dio gracias al Creador, (bueno, no precisamente al creador, porque Saramago era ateo, pero a algo le dio las gracias) porque en este mundo tan… Leer más

Origen: ¿Para qué sirve la literatura? – Zenda

Habitar esta tarde


Quizá debiera hoy felicitarme,
dejarme ya de versos tristes,
recibir mi cordial enhorabuena
por tantos equilibrios, por estar
aquí, sencillamente,
sencillamente pero nada fácil
habitar esta tarde, haberla conquistado
a través de batallas,
caídas, días grises, desamores, olvidos,
pequeños triunfos, muertes
muy pequeñas también,
pero también muy grandes.
Haber llegado aquí, hasta esta luz
que anoto para luego,
para acordarme luego, cuando sea difícil
admitir la existencia de esta tarde
a la que llego solo, disponible,
sano, joven aún, y decidido incluso
a olvidar el cansancio, la experiencia,
convencido de nuevo de que sí,
de que a partir de hoy, quizá, aún, todo
lo que tanto he soñado, todavía,
pudiera sucederme.

Vicente Gallego de «Profesión de Fe»
Fotografía @mjberistain


Luz de interior


 

Ser; y no saber nada, y ser sin rumbo cierto…
Rubén Darío.

Escribo para conocerme mejor, pero cuanto más reescribo más extraña me resulta la persona que habla en mí

En mi alma habitan multitud de personas y cada una de ellas, a su vez, goza con la posibilidad de ser otras muchas, y así hasta la locura…

Para hacerme compañía, mi soledad le hace hablar al silencio.

Tengo nostalgia de todo lo que no soy y remordimientos por todo lo que no he hecho. Soy todas esas cosas que me niegan.

Me gusta, mucho más que buscarme a mí mismo, buscarme las cosquillas. ¡Pero es tan difícil hacerse uno reír a solas!


Alevosía

 

Más que amor, lo que siento por ti
es el mal del animal, no la terquedad del jabalí, ni la furia del chacal…
es el alma que se encela con instinto criminal, es amar, hasta que duela
como un golpe de puñal…

Necesito confundir tu piel con el frío del metal
o tal vez con el destello cruel de un fragmento de cristal…
quiero que tus sentimientos sean puro mineral
polvo de cometa al viento del espacio sideral…

Nada envidio a la voracidad de tu amante más letal,
ella espera tu fatalidad, yo pretendo lo inmortal
el espíritu que habita tu belleza más carnal
esa luz que resucita el pecado original…

Ay, amor, Ay, dolor…
yo te quiero con alevosía…

 

Luis Eduardo Aute
Fotografía @mjberistain


 

 

El día es un beso

Original publicado por Poetas Nuevos


 

El día es un beso
enredado en tu pecho
suave como la primavera
de mi boca bebiéndola.

El sol es tu pecho
donde mi lengua se mece
buscándote iluminada
hecha agua para mi boca.

El momento es nuestro
déjate besar fuerte
sólo arrancaré un orgasmo
con mis dientes.

El recorrido del río
es cuesta abajo por tu vientre
te llueves como primavera
dulce y fresca, amaneces.

 

Poetas Nuevos



 

Arte o la búsqueda del Yo


Se inventó una cara.
Detrás de ella
vivió, murió y resucitó
muchas veces…

Un hombre que me fascinó desde que tuve uso de razón. De origen humilde tuvo que sobrevivir a duras penas y se inventó a sí mismo. Fue actor, humorista, compositor, productor, guionista, director y escritor británico.

«Acaso la creación del artista no sea sino una intensa búsqueda del yo, por un lado, y una llamada de atención a los otros, más o menos desesperada, para que reparen en su originalidad, por otro. Ambos caminos determinan en cualquier época y lugar que el artista siempre esté hablando de sí mismo, describiéndose milimétricamente, sondeándose y descubriéndose, a veces hasta la sorpresa, a cada instante.

Narcisismo, vanidad, egocentrismo, necesidad patológica de verse, conocerse y reconocerse, el tema más a mano y más a los ojos del creador empieza y acaba siendo inevitablemente la suma del cuerpo y del alma propios. Espejos, sombras, dobles, el repertorio de hombres distintos que a lo largo de la vida caben en un solo hombre, el extraño, el extranjero que uno siente dentro de sí… son motivos recurrentes en el Arte.

El artista no para de inspirarse en su propia imagen, con inteligencia, con gravedad o burlándose de sí mismo…»

El hombre imaginado
el hombre reflejado
el constructor de espejos.

«No tenía idea sobre qué maquillaje ponerme. No me gustaba mi personaje como reportero. Sin embargo, en el camino al guardarropa pensé en usar pantalones bombachudos, grandes zapatos, un bastón y un sombrero hongo. Quería que todo fuera contradictorio: los pantalones holgados, el saco estrecho, el sombrero pequeño y los zapatos anchos. Estaba indeciso entre parecer joven o mayor, pero recordando que Sennett quería que pareciera una persona de mucha más edad, agregué un pequeño bigote que, pensé, agregaría más edad sin ocultar mi expresión. No tenía ninguna idea del personaje, pero, tan pronto estuve preparado, el maquillaje y las ropas me hicieron sentir el personaje, comencé a conocerlo y cuando llegué al escenario ya había nacido por completo», …confesó en su Biografía.


Texto de Jose Antonio Mesa Tomé (extracto)
Fotografía deviantart y huffington post

Mascarada


«… Por qué,
si me amabas,
dejas que me desangre solo,
solo (ese solo que cae como gota de sangre)
y a merced de voraces sentimientos-hormiga,
-color de hormiga, diría un mexicano-
sólo como planeta
estallando en el tiempo,
solo como el cadáver de una espiral estrangulada con alambre de espino,
solo, muy solo, solo
(¿no sientes, ya no?)

si me amabas.

Por qué.

Por qué me desarmaste
si pensabas matarme aunque me amabas.

Por qué tantas heridas,
esas bocas de pozo, esos volcanes tristes,
por qué tantas heridas

si me amabas.

si me amabas.

Dime por qué me desarmaste con mentiras
que me dejaron indefenso
ante tu amor borroso y sanguinario

si me amabas.

Dime por qué me amabas
sin valor para amarme»

Anónimo


Soy aquella que nunca has visto,
que amó con los dedos
tu cuerpo y tu agua inmensa.

Un amor que no fue.
Fui la mujer de luz equivocada
tu y yo en la fiebre, frente a frente.

Fue la tarde un abismo de amor
golpeando a saco el pecho
donde has vivido siempre.

Qué fleco de silencio
qué tiempo sin estrías
se abraza hoy a los espejos…

Qué fria flor en la garganta
cuando me cuestionas…
Soy el mar; mis razones anegadas,
naufragado enigma de mi existencia.


Nota:
El segundo poema escrito por mí (basado en poema de Antonio Lucas) es respuesta al primero (Anónimo)


Alambradas


Música: Primavera de Vivaldi

Es curioso, pero ¡NO PUEDO!

Decido escuchar a Vivaldi esta mañana para que alumbre esta nueva primavera, pero hay algo espantoso en mi espíritu que no me deja; hoy esta música y sus imágenes me inspiran dolor, me proyectan al blanco y negro de la vida de miles de seres humanos que transitan moribundos buscando un futuro, no ya un futuro mejor, sino tan solo un futuro para sus hijos. No quiero que se rindan…

¿Por qué nos rendimos nosotros desde los despachos de lujo? ¿Por qué no imaginamos, desde el origen del conflicto, un acuerdo para que huya de nuestro planeta esta barbarie de intereses económicos?

¡No puedo!, hoy me duele más que nunca la primavera, y no estoy sola…
Pero ellos, ellos sí están solos…

Primavera Dolor
Fotografía compartida por Alfredo Cernuda 

Escribo porque no puedo dejar de hacerlo, mis palabras son como la expresión inútil del dolor que me produce ver las mareas de seres humanos viviendo y muriendo entre las fronteras de agua y alambradas.


Todo está dispuesto

El dolor en esta primavera
lleva palpitando el rumor de las tormentas
y el sabor del musgo amargo por sus venas.

Banderas blancas yacen desvanecidas
entre las balas,
hay niños que aún sueñan
y juegan al escondite entre los escombros,
otros, de soledad inmensa,
rezan
ante la inútil ternura de los acantilados.

¡Madre Tierra!

Hazme un hueco en la intemperie,
llego para ser el último de los ahogados,
que sacien tus fauces la inmensa tristeza
de los hombres,
me ofrezco para perderme entre los gestos
ansiosos de las galernas,
empaparme sucesivamente en tu boca
y zozobrar
en la encrucijada obsesiva y mortal de tu vientre.


@mjberistain

Sabiendo (Nocturno)


Aún sabiendo que sólo disponemos de una vida,
y a pesar de las ganas que nos tenemos,
mantendremos nuestras ventanas cerradas,
la puerta bajo llave,
y aunque alguna vez nos encontremos
viviremos una soledad extraña,
a la sombra de una gruta tejida de ausencias
iremos dejando por el camino ocasiones perdidas,
nos ganará el miedo,
nos miraremos pensando cuánto nos queda por saber de nosotros mismos,
compartiremos ilusiones en la distancia,
nos echaremos en falta,
tendremos al alcance de la mano un mundo lleno de sueños,
pero los dejaremos morir,
agachando la cabeza,
resignados,
se apagarán nuestras risas,
ya no nos contaremos secretos,
irá poco a poco reinando el silencio
y sí, seguirá todo igual pero más viejo,
algo lejano y ajeno,
nuestros pies cansados ya no querrán caminar,
todo aquello que pudimos hacer se convertirá en recuerdo,
habremos dejado pasar el tiempo
y, olvidando la vida, al fin nos iremos,
sin saber lo que pudo haber sido,
sabiendo sólo lo que nunca fue.


Texto Karlos Gimenez
Fotografía Luis Lainsa

 

Oleaje


Sí, ámame, abrásame, deshazme,
ya sea yo isla borrada de tus océanos.
Dámaso Alonso
.

Como se mece el viento
rumoroso y esquivo
en los densos valles del deseo,
el oleaje se repite,
siempre el mismo
y distinto siempre,
en su maraña de púrpuras espumas.

Todo se aleja
como tus manos
dejando agitadas heridas
fluyendo mudas
como una marea sangrante
de sueños
que arrastraran su naufragio,
lentamente, hacia la madrugada.

Todo se acerca
como tu mirada enfrentándome
a la maleza de la incertidumbre,
a la piedad de equinoccios
que invento cuando el invierno no duele
y se pueblan las playas de sombras
con los perfiles de tu cuerpo.

Todo vuelve
como el rumor ronco de las resacas
en un laberinto sin salida,
mis naves desvanecidas, mis costas rotas,
y Tú…
—abismo de aguas turbias—

«El amor suele albergar restos
de corazones tendidos a la orilla de los adverbios
Siempre, Nunca…
«


@mjberistain

Camino de lunas llenas


Buscar un volcán ávido —tu boca—
haciendo un alto en el camino,
nunca lo entendieron ni el horizonte
ni la masacre de minutos
que fui enhebrando despaciosamente
con dolor de arcilla en el aliento.

Menos mal que el viento
ha hecho estragos y ha trazado
un camino de lunas llenas
con las huellas de tu ausencia
—un pasatiempo—
por la piel dilatada del crepúsculo.

Ah!, mira que fui trenzando cerezas lentas
a la corteza rumorosa de los álamos desnudos
para emborracharme de resina
y enamorarme del olvido…


Puntos suspensivos


Ahora qué nos queda
después de que nos sirvieran la tristeza
en bellas copas de Bohemia y de cristal.

Qué nos queda
más allá de la memoria
de una antigua canción de niños
hecha añicos,
de unos párrafos salpicados
de puntos suspensivos…

Qué nos queda,
más allá de un sucio patio de vecinos
si se estrellan en sus fauces los recuerdos,
si ya ni sentimos el desarraigo
de los pájaros que anidaban
a primeros de mayo
en paredes desconchadas.

Qué nos queda,
más allá de este mudo dolor frío,
de los sollozos de este mar
destronado a dentelladas
de amor fraterno y alquitrán,
qué nos queda,
más allá de las noches de lunas rojas,
qué nos queda, dime,
del norte de las veletas rotas.

Qué nos queda
¡dime!
más allá de la impunidad
de tanta belleza muerta
acariciando nuestras costas?



@mjberistain
Pintura Yves Klein


Galernas en tus mejillas


si te despiertas puedes besarme con cuidado el vil acantilado de ceniza
que ocultan mis pestañas

Se me abre una conciencia de siglos
en la sangre,
susurrándome
una letanía apretada de versos
en los que solo aparece tu nombre.

He venido a perderme entre los gestos
fugaces
de las galernas en tus mejillas
por vivir la zozobra
a la intemperie,

que hoy la noche sería un riesgo,
el abrazo de un suicida
saboreando los últimos momentos…

 

@mjberistain
Imagen de Marta Torron


Adiós, Fotonauta


 

Adiós Daniel,

Un abrazo para toda la comunidad que le acompañó desde estas páginas en su durísimo viaje, y especialmente a su compañera de vida.

 

Origen Melbag123: Adiós, Fotonauta 

La fotografía es de él, de Daniel, del Fotonauta, que en su día me autorizó a utilizarla.


 

Hacia la página

Obra de Tamara Lempicka


Húmedas, ígneas, líquidas, lejanas
voces que resbalabais por el vértigo
con sonrisa mirífica y acuática.

Frías, fúlgidas, férvidas, selváticas
voces que me borrabais del idioma
la memoria marina de las algas.

Acronas, créticas, crípticas, cromáticas
voces que conjurábais en la lengua
el lenguaje, el mundo, la palabra.

Voces sin signos,
voces sin perfiles,
voces en el vivir visualizadas,
ponedme la pasión de poseeros
en el papel preciso de la página.

Jaime Siles


Hay días de lluvia…


Hay días de lluvia…
en los que el invierno
nos crece frutos y futuros en los ojos,
nos aroma de salitre la mirada
y desenreda nuestro pelo
frente a los espejos gozosos de los sábados.

Hay días de lluvia…
en que nos madrugan los lirios
la piel adolescente de leña interminable
y un vaho denso nos pronuncia nombres
en los labios apretados
contra los cristales.

Hay días en los que arrecia la lluvia
y se nos esponja el alma,
nos rezuman bahías
de barcas sencillas
alrededor de la cintura
y echamos a volar
pequeños puñados de caricias,
gaviotas
que guardamos en secreto
en el cajón de los pañuelos blancos.
Es tan fácil llorar entonces…



@mjberistain

Fotografía entextoyalma.wp

 

Sueño roto


 Al feroz devaneo de tu palabra
ofreceré, como víctima,
la furia disimulada de mi piel
en una heroica llamarada
de fervor último.

Quemaré
con mis labios tus labios
—engañosas vertientes de amor,
hieráticas rosas saciadas—
en un vuelo sediento
de tu savia más mortal.
Seré ácida llovizna
de la más preciosa esmeralda.

No me mires a los ojos,
No preguntes después nada,
no da más de sí
el enigma de este sueño roto.


@mjberistain
De mi libro «Apuntes de salitre»

Hay una hora malva en mí

Hay una hora malva

 

Hay una hora malva en mí
que merodea por el horizonte
rezumando arrepentimientos…

Perverso, trénzate a mi cuerpo sagrado
enfurece a mis dioses, estremécelos
hasta extenuarlos

Brota en mí, candente lava
elévame a huracán
sobre la tierra inhabitada

Que llega la hora malva
y se abren tumbas para los castos
corroídos de envidia

¡Pobres virtuosos del amor!
prematuros derrotados
a quienes enterrará
el temblor de nuestras manos
y jirones
de nuestros gozos abrasados.

 

@mjberistain


 

Dame un vaso de dolor


Dame un vaso del dolor
que atenaza
con irónico placer a tu garganta.

Despedaza
el sueño amargo de tu destino
presentido, y dame,
dame largamente tu mirada
bañada en rubores
y licuadas nostalgias…

Que la noche nos atrapa
con su dulce dominio
y ya no puedo
evitarte de las ruinas.

Pero ahora…
déjame beber de tu dolor,
muera con él, en este instante a solas,
y te deje
intacta la sonrisa y limpias las palabras.


@mjberistain