LITORAL

Explorando nuestras costas voy encontrando pequeñas playas y calas casi inaccesibles entre los bosques que bajan serpenteando desde la carretera hasta las orillas del mar. He estado observando las mareas, y ha habido días en los que he procurado acercarme a las orillas en horarios intempestivos. A esos momentos en los que las rocas quedan al descubierto y yo buscaba algo desconocido.

Estas imágenes son resultado de la observación de las rocas y del descubrimiento de raras imágenes que han ido configurando un proyecto nuevo cerca del mar. Las rocas, sus formas y tamaños, texturas, sugerencias de objetos y personajes, o un cromatismo que en sí mismo me descubre su gran belleza abstracta.


Las fotografías han sido tomadas en las playas de piedras Lafitenia y Sénix en Acotz.

El ratón Pérez

“Nunca habría podido imaginar que en el mundo hubiera niños tan pobres, durmiendo en el suelo y comiendo apenas un mendruguito -musitó Buby”. Quien no se lo podía imaginar era un niño de ocho años apodado Buby por su madre la reina regente de España María Cristina, viuda de Alfonso XII. Aquel niño, años después, habría de convertirse en rey con el nombre de Alfonso XIII. Así fue la estrecha relación entre Buby I y el Ratón Pérez que plasmó el escritor jesuita Luis Coloma Roldán (1851-1915) en el cuento que expresamente escribió.

La calle del Arenal de Madrid discurre en ligera cuesta abajo entre la Puerta del Sol y la Plaza de Isabel II. Es una de las calles históricas primordiales de la ciudad y de las más transitadas. En esa calle vivieron personajes ilustres y otros, también ilustres, acudían a sus cafés tertulianos, o a un teatro como el Eslava o a una iglesia como la de San Ginés de Arlés. Era paso obligado de comitivas reales y lugar de atentados, como el que a punto estuvo de costarle la vida al rey Amadeo I de Saboya. En un tiempo, allá a finales del siglo XIX, un hombre emprendedor, Carlos Prast, abrió una tienda en la casa del número 8, dedicada a confitería y a ultramarinos, ubicada a uno y otro lado del portal de acceso al edificio, hoy de llamativo color verde. Fue una tienda famosa en Madrid a finales de siglo XIX por la exquisitez de sus productos, siempre concurrida, razón por la que debió de pensar en ella un escritor como el padre Luis Coloma Roldán (1851-1915) para establecer la morada de su más famoso personaje: el Ratón Pérez, que vivía acomodado con su familia en una caja metálica de galletas, colocada en lo más alto de una repisa perdida del almacén del sótano. El Ayuntamiento de Madrid no ha querido estar al margen de esa vivienda de leyenda entre los niños y decidió oficialmente hace ya unos cuantos años colocar en la fachada una placa amarilla romboide indicando la presencia en la casa del ratón. Ya dentro del amplio portal, cercado por pequeñas tiendas, hay sobradas muestras de recuerdo del cuento y de la historia que encierra, incluida una estatuilla del Ratón Pérez al pie de una de las dos farolas.

Luis Coloma Roldán

La historia del cuento fue un encargo personal de la reina regente María Cristina a Luis Coloma como regalo para su hijo, el todavía niño Alfonso XIII, cuyo apodo en familia era Buby. El cuento empezaba diciendo que había un joven rey de 6 años años llamado Buby I, que una noche mientras cenaba sintió las molestias propias de la caída del primer diente. Las preocupaciones de su madre y de los médicos de la corte por qué solución tomar no se hicieron esperar, pero nadie se ponía de acuerdo, hasta que uno determinó arrancárselo con un pequeño tirón. “El médico dio un tironcito. No le hizo falta mucho esfuerzo y el diente salió enseguida. Buby hizo algún puchero.” Todos los presentes alabaron el diente, y mientras unos querían exponerlo en un museo, otros que fuese a la entrada de palacio. En medio de la discusión hubo de intervenir el propio Buby: “Que no, que me lo llevo yo, porque soy Rey, pero sobre todo, porque es mío.” Mandó entonces que se fuesen y que lo dejasen solo porque se quería ir a la cama. Puso, eso sí,  el diente debajo de la almohada, a la espera de que se cumpliese lo que había oído contar de la existencia del Ratón Pérez, “el roedor que por la noche recoge los dientes de los niños y les deja algún obsequio, monedita o similar.” 

Buby, aquella noche, se había propuesto aguantar despierto, a la espera de que apareciese el ratón a cumplir su cometido, pero Buby acabó vencido por el sueño. Al cabo de un rato, en medio del silencio de palacio, el ratón pudo llegar al dormitorio real, y enseguida, hurgando bajo la almohada, encontró el diente, pero en ese momento algo hizo que Buby se despertara.  El ratón, sorprendido al principio, lo saludó muy cortés con profunda reverencia. Buby comprendió que se trataba de un “ratón de mundo, con buena educación y don para tratar con cualquier tipo de gente.” El rey niño, en vez de volverse a dormir, se levantó de la cama y se vistió apresurado con intención de acompañar por Madrid al Ratón Pérez, que se mostró encantado. “Dejadme acompañaros en vuestro trabajo, esta misma noche. Por favor, quiero conocer el Madrid que recorréis a diario”, suplicó Buby. En esto, Pérez dio un salto y se colocó en el hombro del niño, metiéndole la punta de la cola por la nariz. “El Rey estornudó y por hechizo quedó convertido en un ratón.”

Abandonaron palacio por varios agujeros y escondrijos hasta desembocar en las canalizaciones y alcantarillas de la ciudad. Los dos llegaron a la guarida del ratón en la calle Arenal. Luego, tras cargar Pérez con una bolsa roja, se fueron por los mismos conductos subterráneos a la cercana calle Jacometrezo, hoy mucho más corta que antaño cuando los derribos de construcción de la Gran Vía. Iban a casa de un niño llamado Gilito, que también acababa de perder su primer diente. Vivía en lo más alto, en la buhardilla, pero Gilito que era muy pobre dormía en el suelo, lo que hizo reflexionar a Buby, acostumbrado él a todos los lujos y comodidades de palacio. “Nunca habría podido imaginar que en Madrid hubiera niños tan pobres, durmiendo en el suelo y comiendo apenas un mendruguito.” Pérez recogió el diente y lo puso en la bolsa roja que traía, depositando una moneda de oro bajo la almohada. Buby, imitándolo, solo pudo dejarle unas pocas monedas porque no llevaba más. Luego se volvieron los dos a palacio. Cuando Buby se disponía a agradecer la aventura nocturna, el ratón Pérez volvió a meterle la punta de la cola en la nariz, lo que hizo que Buby dejase de ser ratón y se transformase en el niño rey que dormía plácidamente. Pérez regresó a su casa de la calle Arenal. Transcurrió el resto de la noche y ya cuando el sol daba en palacio por la Plaza de Oriente,  la reina despertó a Buby, que le contó la aventura que él creía haber soñado.


Extractado del Blog de Carlos Villas-Valle

Permanencia


La hierba luminosa deja crecer el aliento de otros seres,
árboles, flores silvestres, pájaros, nosotros…

Silencio
miradas detenidas
palabras calladas
lenguaje único
una paz atmosférica alcanzando el cielo.

La piedra del camino,
el cuerpo quieto
y el corazón ambulante
que busca una salida,
grietas…
al abrazo de otra piedra.

¿Qué significa una grieta?
¿Tendrán alma las piedras?

Desciendo hasta el fondo de los años
en ilusión de permanencia…


@mjberistain

Turner

La pintura de Turner, aunque trágica, me resulta siempre luminosa.

Por otra parte, tengo que reconocer mi admiración por la obra de María Victoria Atencia, su caudal creativo que me remite a los signos y sonidos de otro tiempo.

Recreo aquí la perfecta combinación lograda por esta imagen del pintor y el texto de la poeta.

Hay siempre una galerna en el rincón del lienzo por donde el mar se rompe que nos fuerza a adentrarnos en busca de la vida, aunque después las olas devuelvan nuestros restos contra el embarcadero…

Maria Victoria Atencia

 


A orillas de mi sien

Mi casa está destartalada
miro al cielo y la luna se deshace
entre flecos primerizos del día

Las flores de la terraza están mustias
repiten su dogma de sopor
frente al miedo a morir sin amor

Me cuesta traspasar la línea opaca
del horizonte, mis ojos pálidos
cruzan caóticos líneas en sombra

Inquietud vertical de espejos rotos
dibujan el desamparo de la luz
difusa y a veces indescifrable

A orillas de mi sien tus manos
sucesivo silencio de relojes
de arena; tu rostro, reconocible.

@mjberistain



Unsteady

Esta es una historia que me ha tocado el corazón buscando imágenes en blanco y negro. Las fotografías de Shira Gold, sin darme cuenta, me han atrapado y me han llevado al lado oscuro de la vida. Allí he llorado a solas.

Esperé ilusionada su llegada, se me hizo muy largo el tiempo hasta tocarla con mi pequeño corazón. Con ella aprendí lo que era compartir y, por educación, conocimos valores como la generosidad, el respeto, la honestidad, la humildad, la bondad, la solidaridad. No siempre supimos aplicarlos en nuestra vida juntas, aunque quizás sí lo intentamos algunas veces. Y a pesar de las amenazas de los mayores de que si nos portábamos mal la una con la otra iríamos al infierno, cometimos pecados —que nos tocaba confesar entonces— como la ira, la rabia, la envidia, la soberbia… Tuvimos una infancia feliz, yo la amaba.
Pero a medida que fuimos creciendo, los vientos nos fueron dispersando y la balanza perdió su inestable equilibrio. Tuvimos hij@s y niet@s, la muerte arrasó las profundas raíces que nos habían mantenido erguidas sobre la tierra.

«Unsteady»
—dice Shira Gold en sus magníficas fotografías en blanco y negro—
Unsteady I am since then…

Los pájaros ya no cantan en las ventanas, el sol es más pálido cada día, la música más bella que escucho es la que suena como lo hacían nuestras risas de niñas.


Escaleras


La escalera es uno de los elementos que me cautiva en muchos de los lugares a los que viajo. En primer lugar, no puedo dejar de referirme a la escalera de doble espiral del Castillo de Chambord en Francia, obra atribuida a Leonardo Da Vinci. (Siglo XVI)

En esta entrada incluyo algunas imágenes de la escalera de caracol del Faro de la Isla de Ré, próximo a La Rochelle, también en Francia. Por su antigüedad y su encanto, en sí misma es un espectáculo mientras se alcanza la cima a más de 50 metros desde tierra para tener una panorámica extraordinaria de los alrededores.


fotografía@mjberistain

¡Quién pudiera!


De acuerdo con la teoría de Platón
las plantas experimentan sensaciones y deseos…

¡Naturaleza, qué bien logras afuera
lo que quisiera, adentro, lograr el alma:
la tranquila plenitud,
exuberante y secreta,
la abundancia justa, la pluralidad segura!

Mi espíritu ha de ser como tú,

Naturaleza, igual a ti
en perezosa magia,
en apretada riqueza,
en retenido aliento.

Naturaleza, mi espíritu ha de tener,
como tú,
el hastío bellísimo de las cosas plenas!

.

Autor: Tomás Segovia
fotografía@mjberistain


Hoy no he visto el mar

Hoy…
No he visto el mar…

Mis ojos
vigías horadantes,
mis ojos avizores
en la noche
de los astrales mundos;

mis ojos errabundos
amigos del vértigo
del abismo;

mis ojos
vagabundos
hoy…
no han visto el mar,

Ni a estas horas mecen mis sueños
sus silencios,
sus sirenas,
sus cóleras,
sus himnos;
su erótica quejumbre…

Hoy… no he visto el mar.


(basado en poema de L.de Greiff)


publicado originalmente en 2016

Oteiza y el Arte

Extractado de artículos de prensaAutores: Jose Luis BarberíaAndoni BatistaFélix Eraña


Jorge Oteiza quedará; ¡todavía no le conocemos! 

Poco tiempo antes de morir un tembloroso Oteiza leyó entre lágrimas: «La vida ya no me sienta bien, siento la dulzura cercana de la muerte, soy viejo, enfermizo, sentimental y llorón y lleno también de violencias que ya no podrían impresionar a nadie»

Al desprenderme de Ella, me he quedado sin familia.
«No tengo a nadie en quien morir…»

Una tumba sencilla con su fecha de nacimiento (1908) junto a la de su mujer Itziar.   Dos humildes cruces de madera unidas por un único palo transversal.

Aquí yacen… ¡No señor, aquí no yacen, de aquí se han ido…!

La muerte no existe, es un cambio de sitio. La vida sirve para morirse. Está clarísimo.

La poesía es lo que no se explica, ni se entiende, ni se puede entender. Es un salir de la vida y encontrar otro sitio, donde estar protegido.
Estar fuera, volando, como un pájaro…

___

Oteiza ha sido, además de un gran escultor investigador del racionalismo abstracto y buen poeta, un permanente agitador incendiario…

En estas palabras de recuerdo al hombre, voy a limitarme a extractar algo de su pensamiento en relación con el arte.

Se dedicó a la escultura durante treinta años, aunque reconocía que lo que le interesaba realmente eran los lenguajes, y en lugar de hacer la experiencia con la música, por ejemplo, la hizo con la escultura. Después se pasó al cine, al ballet, al teatro —artes en las que fue fracasando como corresponde a un creador— hasta que se encontró con la poesía.

«La poesía es la expresión en la que me siento más cómodo. Ante la hoja en blanco, esa página que da terror a muchos, que se estremecen, cuando a mí me ocurre todo lo contrario. La poesía es el mejor lenguaje personal, individual, que te define en tu gran soledad. Eres un dios del papel: pones dos palabras y te incendia el cielo de papel. Con la poesía me comunico con algo trascendente, dentro de una gran intimidad.»

«La poesía es el lenguaje que llega más al alma. La Poesía y la Música. La poesía es la música del papel.

Decía…

«La escultura es un lenguaje sordomudo, carísimo, lento y sucesivo…

«La escritura es certificar el fracaso y, aunque el motivo sea la poesía, la conversación tiende a otras reflexiones.

«El verdadero territorio del hombre es el lenguaje.

A la pregunta de «¿Qué es lo que no te invita a seguir viviendo, tú mismo o el mundo?», Oteiza contestaba:

  • Creo que el mundo. El mundo y sus enemigos, porque antes se decía que los enemigos del alma eran tres, mundo, demonio y carne, pues ahora siguen siendo tres también. Los «enemigos» capitales del mundo del poder son tres: la cultura, la educación y la paz. Y por eso el poder les persigue. No hay nada que hacer…

Un día te llamé poeta y te extrañaste

  • Sí, es verdad. Yo no he querido hacer poesía, mi voluntad ha sido distinta de los poetas, yo he querido una autonomía del lenguaje, porque la poesía está en el hombre, en el comportamiento tuyo al querer escribir… Yo he querido escribir, no para los demás y menos por la belleza; yo me he encontrado la imagen, otras veces he hecho unas cuantas, jugando y como un collage, pero a mí no me interesa la rima.

Se habla de la respiración en tu obra poética, nunca has considerado la poesía como un instrumento, sino como un aliento, como una respiración…

¿Te ha curado de la muerte la poesía?

  • De la muerte, no; de la vida, porque la muerte está en la vida…

El hombre concluye en el niño.

«Últimamente pienso en mi infancia, estoy pensando que el niño es la fase más alta de nuestra personalidad, que en el niño no empieza el hombre, que el hombre concluye en el niño. Si hubiera muerto con seis años era en plena madurez, plenamente realizado. Me refiero a los agujeros que hacía en piedra blanca arenisca y que en el vacío redondo que descubría me sentía protegido, era mi tesoro de agujeros, que al recordar de escultor los llamé esculturas de catalejo. Siento que estoy llegando a mi infancia. Mis ideas van desapareciendo y reaparecen al recordarlas en mi infancia más completas y simplificadas. Veo que vivía la naturaleza con una religiosidad estética que perdí con la educación recibida de una fe religiosa supuestamente histórica.

Creo en lo que no existe.

Así una de mis preocupaciones últimas y que utilizaría para negar mis fracasos es demostrar que no he existido…



fotografía@mjberistain

Oteiza en Alzuza

Vídeo de la visita al Museo de Oteiza en Alzuza junto a mis compañeros del grupo de Fotografía
Amabost de la Sociedad Fotográfica de Gipuzkoa


Pulsar sobre cualquiera de las imágenes para verlas en mayor tamaño

Breve biografía de Jorge Oteiza


fotografía@mjberistain

Despierta

Despierta al día que llega, despierta.
Se alza del sueño con la luz del alba.

Te multiplicas en mil espejos.
Ya no eres aquella mujer
de mirada borrosa
salpicada la frente de oscuridad.

Despierta al día que llega,
despierta con la luz del alba
de la noche como un palacio
de silencio sin ventanas,
despierta de los bosques,
de los hayedos y de los musgos,
despierta del laberinto de lunas,
que es dulce el amor
en tu copa de sombras.

La luz del día borrará
la gravilla de los caminos
y las heridas de tus pies descalzos.

@mjberistain2022

La lágrima de un sueño

La Luz existía
más allá de mí misma, y tan lejos…

El silencio perdido entre mis ropas,
me miraba el mar desde sus espejos;
estrellas en la noche plateada.
Conocía su cuerpo, su desnudo
bajo sus pies de agua.

El silencio perdido entre mis ropas,
el amor en olvido sobre la playa
donde la luna clavaba sus anclas.
Abandonamos allí algunos sueños
bajo sus pies de agua.

Noche
quiero entrar en tu alma.

Para mis palabras quiero
destellos y ráfagas de locura
y la tinta antigua de los poetas
para mis palabras quiero
y para mis silencios,
que dibujaré un borrón en el tiempo
parecido a la lágrima de un sueño.


inspirado en obra de E.Pardos publicada en el Blog Trianarts

Sombra

«…Cuando llegue el otoño, con rescate y silencio,
tú no marchitarás…»
Claudio Rodríguez


«Sombra de la amapola»

ANTES de que la luz llegue a su ansia
muy de mañana,
de que el pétalo se haga
voz de niñez,
vivo tu sombra alzada y sorprendida
de humildad, nunca oscura,
con sal y azúcar,
con su trino hacia el cielo,
herida y conmovida a ras de tierra.

Junto a la hierbabuena,
este pequeño nido
que está temblando, que está acariciando
el campo, dentro casi
del surco,
amapola sin humo,
tú, con tu sombra, sin desesperanza,
estás acompañando
mi olvido sin semilla.
Te estoy acompañando.
No estás sola.

Claudio Rodríguez
Fotografía @mjberistain


Río Tinto 20 a 22 de Mayo 2022

TALLER RÍO TINTO


20 a 22 de mayo


La sorprendente y zona única del Paisaje Protegido de Río Tinto en Huelva es famosa por sus peculiares paisajes lunares o mejor dicho, “marcianos”, surcados por el emblemático Río Tinto en cuyo cauce y orillas se encuentra un verdadero paraíso de increíbles “micropaisajes” de espectaculares colores y formas.
Por estas características organizamos aquí talleres de fotografía, que son  especialmente recomendables para lxs fotógrafxs interesadxs en el retrato del paisaje en su faceta más abstracta y/o en añadir una serie de imágenes originales y completamente nuevas a su portfolio.
Sobre los lugares a visitar:
En este taller fotográfico, que abarca tanto el paisaje en su sentido amplio como en su aspecto más detallista y minimalista, visitaremos la sorprendente zona del Paisaje Protegido de Río Tinto en Huelva. En este lugar, que es de los pocos de su género en este planeta, encontraremos todas tipos de formas y colores dentro y alrededor de su cauce con su característico color “tinto”. Aunque hay influencia de actividad minera en la zona, la gran y colorida variedad de paisajes es en esencia algo natural, debido a la geología y las extremas condiciones ambientales del lugar.
Visitaremos varias localizaciones de este Río para poder fotografiar diferentes tipos de sus interesantes y fotogénicas  formaciones.
El taller va dirigido a fotógrafxs  de todos los niveles pero es especialmente recomendable para lxs fotógrafxs interesadxs en la fotografía de paisaje en su faceta más abstracta y/o en añadir una serie de imágenes originales y completamente nuevas a su portfolio.
 
Sobre los talleres:

Los viajes y talleres son impartidos por profesores con demostrada experiencia en fotografía de paisaje y nocturna y van destinados a un amplio público; desde el turista que le interesa conocer lugares interesantes, el aficionado con ganas de aprender o perfilar su conocimiento hasta el profesional que pretende ampliar su portafolio fotográfico.
Los talleres tratan de familiarizar los participantes con los diferentes aspectos teóricos y prácticos de la fotografía del paisaje y nocturna y prepararlos para las diferentes situaciones y posibilidades sobre el terreno.
Las salidas fotográficas van en esa línea enfocadas a aprender y aplicar los conceptos previamente tratados en los talleres teóricos, permiten además a los participantes conocer lugares espectaculares desde el punto de vista, natural cultural y paisajística y pasar una agradable estancia en ellos, acompañado por  fotógrafos expertos conocedores de la zona que estarán a plena disposición de los asistentes para atender cualquier duda y facilitar los consejos oportunos.
El workshop incluye además proyecciones para los visionados de los trabajos realizados por los alumnos, en las cuales se comentan los aspectos técnicos y estéticos de las imágenes acompañados por consejos de cómo mejorar en ambos aspectos.

Material (fotográfico) recomendado:
Aunque no es imprescindible para asistir, se recomienda acudir con conocimientos básicos de fotografía y con cámara réflex digital para sacar más partida de los talleres.
Como materiales complementarios aconsejamos llevar trípode, filtros polarizador, degradado gris y gris neutro (de diferentes densidades),  cable disparador, líquido y paño para limpiar objetivos, baterías y cargador, (por si acaso) paraguas y funda de lluvia para la cámara y frontal.
Para desplazarse por las localizaciones fotográficas es imprescindible disponer de un buen calzado, preferiblemente botas de montaña (viejas).

Programa (horarios sujetos a modificaciones según la estación del año)

Viernes
16:30 Bienvenida y Taller de fotografía abstracta y de paisaje
18:00 Salida fotográfica
21:30 Cena
 
Sábado
09:00 Desayuno
09:30 Ruta fotográfica
14:00 Comida (Picnic)
15:00 Continuación ruta fotográfica
22:00 Cena
 
Domingo
09:00 Desayuno
09:30 Ruta fotográfica
14:30 Comida de despedida
16:00 Despedida
 
Duración: fin de semana.
Alumnos: 6 mínimo, 20 máximo.


Precio: 280 euros en habitación doble. 315 en habitación individual. (Pensión completa). Descuento de 50 euros para acompañantes.

Incluye: alojamiento en hotel; régimen de pensión completa. Clases teóricas y prácticas. Desplazamientos desde el hotel en coches particulares (compartidos) para realizar las rutas. (consultar otras condiciones y acompañantes).
Idiomas: castellano, inglés, alemán y holandés.

Reservas:
Efectuando un ingreso de 60 euros en la siguiente cuenta corriente:
Triodos Bank:
ES40 1491 0001 2220 7952 7822
Concepto: Taller Río Tinto  
Indicando nombre, apellido, teléfono, DNI y dirección (fiscal) así como el régimen de alojamiento.
El resto del importe se abonará el primer día de la actividad.
 
 
¿Cómo llegar?
El alojamiento se encuentra en Minas de Río Tinto, a unos 80 kilómetros de Sevilla. Cuando se acerca la fecha haremos llegar una descripción más detallada para llegar al alojamiento.
Para llegar a los lugares a retratar algunos itinerarios transcurren por caminos no asfaltados en un principio transitables para un turismo en condiciones normales y en algunos casos habría que realizar algunos trayectos a pie por lo que recomendamos que los participantes estén acostumbrados a andar por el medio natural. Para desplazarse por las localizaciones fotográficas es imprescindible disponer de un buen calzado, preferiblemente botas de montaña (viejas).
Nota final: La realización de las fotografías depende en gran parte del tiempo sobre el terreno. Andalucía cuenta con un buen clima con muchas horas de sol y pocos días de lluvias, no obstante el tiempo puede variar.
Al Andalus Phototour se reserva el derecho de modificar horarios y recorridos en caso de que las circunstancias lo requieren (ej. Lluvias, mal estado caminos de acceso) para el bien de los participantes y de las fotos a sacar.

Anoche

Vuelves a entrar en mi sueño, no tienes piedad, son las tres de la mañana.

Las sirenas suelen anunciar los peores presagios a esa hora, a las tres de la mañana, y hasta mis delirios llegan los golpes de luz y el eco de las bombas que movilizan los flujos de mi cerebro cuando no puedo dormir.

Sin embargo, hoy presiento que eres tú y no temo. Abro de par en par las ventanas para que entres y te acomodes entre mis somnolientas neuronas. Me concentro para vivir un silencio elocuente, sé que es donde mejor te expresas, con esos ojos negros de mirada profunda, inquietante —diría que inquisidora— si no fuera por la inteligencia y la ternura con la que me regalas cada vez que apareces en mi vida.

Te dejo hacer… Siento cómo tensas algunas de las finas líneas que se entrecruzan en el espacio intra-sideral que te reservo, yo no quería pensar esta noche. Acepto fluir en tu presencia mientras trasteas entre ellas, mis neuronas, organizándote un hueco confortable, librando algunas batallas con mis nudos aquí y allá, salvando las minúsculas distancias que el tiempo impone y borrando algunos flecos que mi impericia suele dejar sueltos.

Y, me doy cuenta de que, poco a poco, descubres que algo tuyo sigue estando ahí. Y no me trastorna. Siempre te he dicho que soy fiel y, como vulgarmente se dice «dura de mollera», que no es fácil que aparte de mi vida a las personas a las que amo.

Pero esta noche no, esta noche en la que el poder de la ignominia hace temblar los cimientos del mundo, esta noche no, no me castigues más.

Encontrarás agujeros negros entre la maraña de líneas envejecidas que hoy pueblan mi cerebro. Sabes que el olvido puede hacer estragos porque no se puede corregir. Así que, si todavía tus ojos siguen iluminando, aunque sea débilmente, esta noche de extravío, permíteme que te sueñe desde la locura de los latidos que inquietaron con destellos inmortales lo que la vida convirtió en recuerdos.

Compréndeme, tú sabes hacerlo.

Y no dudes de que en su fondo sigue existiendo una silla vacía esperando su renacimiento…


Texto y Fotografía @mjberistain

A tientas

A tientas la vida
de la mano de la muerte,

Una niña bebe agua de un charco
nieva sangre sobre sus ojos.

La tierra se descompone
entre el lodo y el odio
porque hay dioses menores
con alas de hierro
asestando golpes de luz
por los parques vacíos.

¿También los dioses derrotados
sentirán miedo a la hora de morir?

—me pregunta—

¡Qué triste sentir misericordia
mirando a una niña a los ojos!

Sonrío llorando en silencio…

Confío en que veamos cruzar los ríos y los mares del mundo a los dioses menores derrotados
con sus lóbregas sombras, alargadas, contemplando cabizbajos su propia nada.


Fotografía @mjberistain
Texto inspirado en el libro Los dioses derrotados de Pedro J. De la Peña



Cicatrices

Un olor denso,
dulce, de flores marchitas,
y madera, y humo, y sombra, y melancolía

José Hierro

Lo veía llegar
su sombra le precedía
hombre de suaves navajas y sucias
abarkas, no reparó en su mirada,
el sol de la tarde deslumbraba.

Hombre de silenciosa presencia
y joven corazón cansado,
¿a dónde iría que ella no supiera?
No era tiempo de marchar
ni de abandonar los huertos
donde temblaban historias
entre bellísimas flores marchitas.

Un día él dijo:

El tiempo no pone ni quita razones.
El tiempo todo lo cura; el tiempo cicatriza.

Y escribió en un pequeño papel de seda:

«Caerán las tristezas
como fértiles cortezas del árbol de tu vida
y habrá siluetas nuevas —regalos al paisaje—
y alegres golondrinas
…»

Ella se sentó a esperar mientras amaba,
un viento helador acechaba por las esquinas
y no hallaba suficiente lluvia
para lavar del amor la mortal esencia.

Se sentó a esperar.

Bajo su almohada un olor denso, dulce
de la última rosa marchita,
y madera, y humo, y sombra, y melancolía*

Imagen mjberistain y mjcueli
* Los versos en cursiva son de P.A. y José Hierro



Frente a mi reflejo

El sol es débil, la razón no importa
y yo me acercaré despacio hasta las sábanas.

Evitando el te quiero,
en la confusa lucidez del alba
dejaremos la noche,
igual que un barco deja a sus espaldas,
como una huella inmensa, todo el mar.

Y mientras nos besamos,
recordaré sin duda
otros amaneceres en el agua,
mirando frente a frente mi reflejo,
con el mismo temor a sumergirme…

(extracto) Luis García Montero