Me resulta imposible
desorientar mis caricias
cuando han aprendido de memoria
los lunares de su piel…
Raúl Zambrano

Llega otro invierno

al paisaje de tu ausencia.

Nieve nueva,

Viento y lluvia;

Altas mareas

Desorientadas espumas.

Quedan vacíos de otras horas

y hojas muertas

bajo la luz dubitativa

de las farolas.

Vuelvo

A la playa,

A la arena profanada,

Al húmedo reflejo,

burdo trazo

de un corazón naufragado

con alma de gaviota.

El paseo, a solas,

Cura a dentelladas

Las heridas abiertas.

.


@mjberistain
Fotografía Iñigo Santiago

Alambradas


Si llegaras hasta aquí
desde cualquier camino
por las zanjas que se abren
entre el trópico y el polo,
entre la congelación y el deshielo.
Hasta aquí, donde muere la esperanza
y ya no huele a tierra,
donde a nada vivo huele.

Si llegaras hasta aquí
desde cualquier camino que tomases,
de noche, como un rey destronado,
o de día, sin saber a qué venías.

Pero hay otros lugares
que también son el fin del mundo;
las fauces del mar, el silencio
del desierto,
el llanto apagado del hambre, el maná
irrespirable de la pólvora,
el hedor de la miseria,
la tierra seca.

Si llegaras hasta aquí,
al cruce de este instante sin tiempo
y ninguna parte,
deberías olvidarte de los sueños.
Solo serviría entonces
desde la sequía silenciosa de los muertos
más allá del lenguaje de los vivos
rezar una oración sencilla.


 

Without going out


 Original publicado por Eddie Two Hawks 

 

 

Without going out of your door,

you can know the ways of the world.

Without looking through your window,

you can see the Way of Heaven. The farther you go, the less you know.

Thus, one of deep virtue knows without going,

sees without looking,

and accomplishes without doing.

 

source: Lao Tzu, Tao Teh Ching […]


 

Vals de Invierno


¿Serán tus alas

las altas mareas

de belleza fugitiva,

impuras fauces

de un cruento adiós

para un corazón aterido?

¿O será el resplandor de las noches

un eterno Vals de Invierno

aullando entre las ruinas

de la incierta Luz que espero?


@mjberistain

Detrás de los paisajes


 

A veces te descubro detrás de los paisajes,

tendido como el cuerpo arrasado de una ciudad desnuda

al límite del letargo de las caricias,

y tu piel… la lluvia repentina.

 

A veces eres como el vuelo leve de las aves,

otras, el gemido de las gaviotas,

eres como el dolor del mar, como su ausencia,

eres el viento desgarrado de las galernas.

 

Tú, el eco de los corazones silentes,

su voz y su naufragio bajo los puentes.

El pálpito herido de todas las palabras de dudoso futuro.

Eres la memoria de los placeres prohibidos.

 

A veces te descubro detrás de los paisajes

Al borde de las miradas que se pierden a las orillas del absurdo.

Eres la luz ante el asombro del olvido

la fragilidad de la ternura, el azul del llanto transido.

 

Sé que la noche no me miente

Por eso te busco por los abismos del insomnio,

por la herrumbre de sus paredes, y por la indolencia de los trenes

cuando llegan o se van y deslizan tus besos de niebla por los andenes…

 

 

@mjberistain


 

Brindis por unos versos


 
«El amor, como todo, es cuestión de palabras»
Luis García Montero

He vendido mi alma por unos versos,
mis sueños, por un puñado de besos en la niebla…

Soy un rayo sin luz,
un ramo de hojas escarchadas,

el placer piadoso de un racimo de buen vino.

Vivo en los abismos de la memoria y sobrevivo
entre las líneas y los puntos suspensivos
de esta especie de literatura desorientada,
en sus metáforas y en su sentido clandestino.
 
Apuro la copa de veneno del insomnio
cuando  el brillo de la noche muerde
y un conjuro de amor perverso se hace dueño
de las almas y celebra un brindis
con la luna,
sobre el rastro de sus brasas encendido.

Podría contarte que en mi casa

los relojes ya no arañan
la espalda de las pasiones por los pasillos,
que soy íntima del tiempo detenido;
una cita esperanzada
en un banco del camino,
la lluvia lenta de un día de abril
a la orilla de la bruma

y de la palabra melancolía.


Pasión de náufragos

Quisieron ser viento,

salvar las pieles náufragas

y las raíces húmedas

que heredaron sus hijos de la tierra,

besarlos al fin de sus días

contra sus pechos de escarcha.

Sus cuerpos destilaron caricias

sobre los vientres desbocados de las mareas.

Quisieron vivir,

sobrevivir al desarraigo de los inocentes; desnudos

sin más horizonte que la violenta anarquía de sus deseos.

Su historia fue escrita en el fondo de los mares abiertos.

 

@mjberistain

Llego apacible hasta tu piel


 

Llego apacible hasta tu piel
buscando, tal vez, una grieta tibia
de materia similar a la ternura,
o acaso el fleco de una caricia
que no concluyes nunca,
un resquicio, un escalofrío,
una levedad oculta a tu rigor.

De tu fría fiebre que no conmueve
no espero incertidumbre, error o culpa,
solo tu deambular de siglos
por los pliegues de mi vestido.

Pero hoy te has demorado en el abrazo.

Sumido en mudo escándalo,
has avanzado lento hasta el milagro
donde somos la música maldita
de una inacabada partitura,
el himno de un amor irreparable.



@mjberistain

Fotografía Jaume Cardona Casanova

El último destello


 

No mancharé hoy la tersa quietud del papel en blanco

dejaré que cieguen mi discurso los límites infranqueables

de tus ojos,

y ese espacio que se dispone a morir en tu regazo

como yo

con el último destello de la tarde…


 

@mjberistain
Fotografía Matt Champlin.Flickr

 

 

Tiempo de escarcha



Es el tiempo de la escarcha…

Se funden las miradas confusas
sin poder de sobresalto,
muy lejos
de los pechos donde duermen
su turno los interrogantes.

El sol muerde,
devora con justicia la insustancia de las palabras,
después, el silencio destila inútil
la métrica de la ternura,
y ya nadie dice nada.

Se van cayendo secos los recuerdos
por el camino asfaltado de lilas negras,
una niña duerme
alejada
en el vacío de un corazón que ya no respira.

Es el tiempo de la escarcha,
se escuchan sin reconocerse
los amantes,
sus voces enterradas
en el umbral de los gestos pusilánimes.

Un resto de viento antiguo traspasa
las fronteras del amor con desparpajo,
insiste aullando
como manada de lobos hambrientos
a la fragilidad de los náufragos.

Se precipita, sin pedir disculpas,
al fondo de todos los abrazos aplazados…


M.J.B.
Mi agradecimiento a Angel de Flickr por su fotografía titulada «Escarcha»

 

 

 

Poesía activa

ORIGINAL PUBLICADO POR BORGEANO EN EL BLOG DE ARENA

Avatar de BorgeanoEl Blog de Arena

reading

Jorge Luis Borges dice, en el prólogo a uno de sus libros de poesía, que ésta no se encuentra en el conjunto de símbolos impreso en la página, sino en la comunicación que se establece entre esos símbolos y el lector. El acto poético existe en la medida en que un lector siente aquello que le es transmitido a través del lenguaje.

Más allá de apreciar lo correcto y fascinante de esta idea de Borges, nos encontramos con un pequeño problema: ¿Puede leerse sin experiencia?  Sé que lo primero que se piensa cuando se habla de lecturas poéticas es, precisamente, la imagen poética de que puede leerse sin más que el deseo por la belleza; pero el problema permanece: ¿Cuánto necesitamos comprender para disfrutar de un texto? El mismo Borges en el prólogo a otro de sus libros hace esta distinción entre la poesía lírica (aquella que tal vez no…

Ver la entrada original 229 palabras más

Dioses de papel y tinta


 

ORIGINAL ESCRITO Y PUBLICADO POR

GALLEGO REY 


«De tanto imaginarnos en el paraíso nos convertimos en dioses de papel y tinta». Ocurre a veces que leyendo, aún estando tranquilamente sentada en tu sillón preferido, sin interferencias ni ruidos de ningún tipo, algo en el texto te llama, te inquieta, te distrae, te incita.  Miras alrededor como buscando a ese «alguien» que se está dirigiendo a tí  y que, quizás esté esperando una reacción o un poco de conversación o, por qué no, incluso una respuesta.

Busco su mirada entre bambalinas y me escrutan unos ojos inquietantes entre matices oscuros del color de la tierra cuando anochece.


Tus manos
acentúan el paisaje
de mi cuerpo
reinventando instantes,
descubriendo en mis ojos tus ojos.

No pares de descifrarme
ahora que mi piel
avanza despacio por tus dedos
y achica el miedo
a contestarte en tus labios
con los míos.

De tanto imaginarnos
en el paraíso
era lógico amarnos,
y convertirnos en dioses
de papel y tinta.

Si alguna vez dejáramos de soñar
solo seríamos un folio en blanco.


Autor: Gallego Rey. Derechos Reservados.
Perdóname porque no he podido evitar utilizar la fotografía de tu perfil. Es perfecta!. Gracias


 

Mar de Ausencias


 

Sobre la mesa desde la que escribo se posa la luz tibia de la luna, huidiza, fugaz como palabra de amor que se disuelve antes de que llegue el amanecer.

No encuentro más verbos que los que duelen en esta noche sin horizonte, solo siento la lluvia y el ardor de las llagas de agua salada pujando por alcanzar la otra orilla.

Recuerdo la luz del adiós como un beso blanco, como la mirada del mármol desnuda, buscando algún refugio entre las palabras que nos quedaban por decir.

Bajo hasta la playa

Permanecen, como restos en carne viva de un naufragio, las voces de tu voz, tus rasgos de ceniza, las mareas con tus ritmos, la luz escueta y el silencio en el mar convulso de las ausencias…

 


@mjberistain
Fotografía Mark Littlejohn

 

 

Pretil de piedra


 

Mira la piedra el poeta

más allá se recuesta en el pretil y sueña

con la humedad de unos labios

en el silencio de las horas,

siesta de pétalos de seda

salvaje

 laberinto de sombras

ávidos lazos de sangre y sueños

cautivos

de un jardín sin dueño.


Sobreviviré


 

Lo intento. Millones de veces me hago la encontradiza.
Como un pavo real exhibo mis mejores galas cuando presiento tu llegada,
se almohada mi alma solo de sentir sobre mi tu mirada.

Desenfadada, desinteresada, aparezco en tu camino,
incluso admito que me utilices como divertimento
por sentir el calor de tu aliento despeinando mis sentidos.

Multiplicas mis instintos animales,
planeo despacio alrededor por rozar el cuello de tu camisa un momento,
me dispersas, me observas como a una rata de laboratorio
y cruel desprecias los restos de lo que pudiera haber sido mi hogar
al menos durante unos minutos de vida más…

¡Sobreviviré!

 


@mjberistain
Fotografía de Jacinto.Flickr

El licor de tus lágrimas


Música y Texto de Karlos Giménez

 

 

Sueño con colibrís vestidos de nácar y amapola que me cuentan tu vida mientras liban y liban contentos, como si hubieran bebido el licor de tus lágrimas, y de repente se posa en mi frente una mano, fresca como una cristalina fuente, y la bebo a tragos lentos, intentando eternizar el momento.

Al fin abro los ojos, despierto para ti y para mí, nos miramos, reina un silencio especial, el primer silencio del día, lleno de rosas en tu boca y de noches en tu mirada segura y profunda, pero no decimos nada, ya todo está escrito en el aire que acaricia nuestra presencia en la historia que vivimos, y nuestras auras se cruzan suspiros.

Se suceden segundos como siglos, rebobinando instantes de luz, de mundos sonoros, hasta que se rompen los cielos, caen las estrellas, te das la vuelta y te alejas, te vas, sin un adiós, sin un gesto… y parezco resignarme, dejo que el destino apague esta magia y el tiempo corra veloz, como un reloj estropeado, enfadado con su muerte.

La puerta por la que te escurres es el cosmos, pareces bailar en el más allá… y al fin hago caso al corazón, cruzo un abismo y orbito a tu lado, te observo, tu voz me sobrecoge y tiemblo, eres valiente y te admiro, aprendo de tu palabra a vivir más entero, abriendo mi ternura, cautivando tu entrega.

El sol dora y redora tu piel de pétalo caprichoso, encendiendo aromas de mujer que guardan anhelos prohibidos, pero empieza a llover y poco a poco te vas disolviendo en el agua, te vuelves ola y me llamas sobre la arena, dejando a mis pies tu voz de cantar marino.

Salgo en tu busca corriendo, hiriendo el espacio con mi puñal de amor, o deseo, o renacer de un alba nueva, y abandonando mi sombra en el secano, me hundo junto a ti, me hago uno con las sirenas, destruyo nostalgias, melancolías, contigo muero y vivo otra vez.


Y si no me sueñas?


Poema original de HILOS FINITOS

¿Cómo será el atardecer en tus ojos que no ha sido?
Quizá la oscuridad los torne de mi cuerpo a un firmamento que nos cubre para arrastrarnos a otras historias,
¿y si no me sueñas?
¿y si solo soy el día de tus desahogos?
¿y si no soy o solo soy comunión semanal en el rito de la carne?
¿y si la afirmación se niega y entonces no estoy?
¿y si dejo de ser?

La madrugada, aún oscura ha roto el sueño,
sentada,
mis manos pensándote y mi mente recreando signos de interrogación,
a veces creo que se leer demasiado,
a veces pienso que no creo suficiente,
a veces leo y ni pienso ni creo y así evito perderme,
siento el dolor de tu boca en mi cuello,
tú no pides permiso, devoras, y yo no me objeto, me afirmo,

¿y entonces?

los pasos de tu calle a la mía son inciertos,
tu te andas a mi puerta que sabes abierta para llegar y marchar,
¿te estacionarías?
son tantas las preguntas sin respuesta que el café se ha terminado y sigo sentada en los interrogantes,
cuerpo,
a veces creo que solo soy cuerpo y lo miro y no entiendo tus circunstancias,
las mías tampoco,
mente,
no se si te preocupa demasiado lo que pasea por las galerias donde pasa la vida que queremos ver mientras se aprende,
sonrisa,
esa la devoras hasta el suplicio que hincha los besos de tus labios a los míos,
exclamación,
sí, quizá soy eso,
en mi te exclamas para jugarte a carta segura la mano, la partida y cada apuesta,
tu vences,
yo no se si soy vencida, pero pido tres más y si pierdo de nuevo,
a la próxima me pido jocker.

 


 

Después de un tiempo


Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.

Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.


 Jorge Luis Borges
Fotografía M.J.B.

 

 

Te esperaba


 

 Has salido del silencio
oscuro de las horas…

Te esperaba.
Regresas desde siempre,
cansado de sueños,
con palabras de musgo
dulce y vientos de luz
como fugaz llovizna de corales
sobre la escarcha detenida.

Un revuelo de inútiles tristezas
se adueña de mi carne
y siento que no hay mejor lugar
para morir que tu abrazo.

No quedarán más huellas
que las heridas del placer
talladas en mi espalda,
este dócil temblor del aliento
espigando el aire
y un aroma de leyenda
copulando
en las noches que gimen,
muy lejos de nosotros…


 @mjberistain
Imágen Kurt Gangibahuer

 

 

 

Penumbra


Lejanamente, se oye el sonido de una radio. Estoy en el umbral de la vieja casa que nos cobijó el amor entonces y que se parecía tanto a la vida. No estoy segura de querer entrar… o huir; me engañan los sentidos. Hay una penumbra que recorre mi carne y el paisaje de paredes desconchadas que me rodea, y una neblina transparente, como la luz de un atardecer adormecido, que baña levemente las llagas que dejamos en el suelo de madera del salón.

Todo era posible en los sueños…

El vértigo,
el temor a la herida del deseo
tu cuerpo y mi cuerpo desbordados
en ciénagas de sombra
y de la luz más bella,

O el despertar confuso del alba
de pronto enloqueciendo
las bocas, los muslos,
como pájaros heridos
de pasión contra los espejos ciegos.

Estoy en el umbral de esta vieja casa y no sé si quiero entrar o huir.

«Podría llamarle tristeza a esta duda, y quizás acertara…»