Marea baja


El mar, espiral de espumas, vasija de auroras,
de puntillas cruza un archipiélago de espejos,
tahúr de tiniebla y plata.


Sé que en tu perfil la noche aguarda
con un cielo de abismos ciegos
donde la luz se equivoca
en huidas
oblicuamente dispersas…



Tu madrugada me sabe a perfiles de salitre
que dibujan en nuestras sábanas de espuma
las gaviotas blancas,
y a musgo, y a ternura
reptando por las caderas adormecidas
de la soledad.



Soy abstracta, soy el viento, soy la danza…
Quizás porque escucho el canto de las sirenas

en el atardecer del puerto.



Cada vez que intento esconderme
del adagio ardiente de tus manos
una música de algas extraviadas me invade,
y un terror deliciosísimo me diluye
abismal y diversa entre tus dedos
de infinitos senderos…



Una galerna de abandonos el mar amaina.
A la deriva arrastra terca, herida de sombras,
el perfil de la distancia…




Fotografías tomadas en la Playa de La Franca en el límite de Asturias y Cantabria @mjberistain
Textos Beatriz Herranz y Maria Jesus Beristain

Habitar esta tarde


Quizá debiera hoy felicitarme,
dejarme ya de versos tristes,
recibir mi cordial enhorabuena
por tantos equilibrios, por estar
aquí, sencillamente,
sencillamente pero nada fácil
habitar esta tarde, haberla conquistado
a través de batallas,
caídas, días grises, desamores, olvidos,
pequeños triunfos, muertes
muy pequeñas también,
pero también muy grandes.
Haber llegado aquí, hasta esta luz
que anoto para luego,
para acordarme luego, cuando sea difícil
admitir la existencia de esta tarde
a la que llego solo, disponible,
sano, joven aún, y decidido incluso
a olvidar el cansancio, la experiencia,
convencido de nuevo de que sí,
de que a partir de hoy, quizá, aún, todo
lo que tanto he soñado, todavía,
pudiera sucederme.

Vicente Gallego de «Profesión de Fe»
Fotografía @mjberistain


Alevosía

 

Más que amor, lo que siento por ti
es el mal del animal, no la terquedad del jabalí, ni la furia del chacal…
es el alma que se encela con instinto criminal, es amar, hasta que duela
como un golpe de puñal…

Necesito confundir tu piel con el frío del metal
o tal vez con el destello cruel de un fragmento de cristal…
quiero que tus sentimientos sean puro mineral
polvo de cometa al viento del espacio sideral…

Nada envidio a la voracidad de tu amante más letal,
ella espera tu fatalidad, yo pretendo lo inmortal
el espíritu que habita tu belleza más carnal
esa luz que resucita el pecado original…

Ay, amor, Ay, dolor…
yo te quiero con alevosía…

 

Luis Eduardo Aute
Fotografía @mjberistain


 

 

Rosa azul


Rosa en el mar DSC_1112
Fotografía M.J.B.

… Entonces llegué al mar y parecía
como una flor que nadie ha visto
porque vive en el sueño.

Sus pétalos brotaban de las olas.
-Córtalos, alguien dijo-
y bebí de aquel agua y todo me fue amargo.

 

(JJ.Cabanillas)


 

Mi ser delicuescente


 Bajo mi piel lo siento
como sangre. Por mis venas circula
libremente. Segrega por mis poros
y vive de mi aliento.
Está en cada arteria
o vaso de mi cuerpo
y a mis huesos se adhiere
como si fuera parte,
papiloma de luz y de misterio.
Por mis ojos contempla
la vida que no es,
lo que nunca ha pasado.
A veces lo sorprendo
usando mis palabras,
construyendo oraciones
a mi costa, perdido,
sólo, en la tiniebla de mis ojos.
Nunca lo tengo ausente
de mis lágrimas y en la noche tiene
mi voluntad, mi voz, a su servicio.
Siempre me roba el sueño
y se pone delante de mis gestos.
Me usa para buscar la incertidumbre.
Provoca la soledad
para que vuelva a él, su amante.
No es amorosa nuestra relación.
Él me ignora y yo lo desconozco.
El mismo cuerpo usamos
y si un día se marchara
nadie podría alimentar, escribir,
estas palabras.

 


Poema de José Infante (título modificado)
Fotografía Josh Adamski

 

El día es un beso

Original publicado por Poetas Nuevos


 

El día es un beso
enredado en tu pecho
suave como la primavera
de mi boca bebiéndola.

El sol es tu pecho
donde mi lengua se mece
buscándote iluminada
hecha agua para mi boca.

El momento es nuestro
déjate besar fuerte
sólo arrancaré un orgasmo
con mis dientes.

El recorrido del río
es cuesta abajo por tu vientre
te llueves como primavera
dulce y fresca, amaneces.

 

Poetas Nuevos



 

Noche iluminada

DSC_0672
Fotobrafía @mjberistain

 

Es dificil ocultarse en el bosque desnudo
hay almas que rastrean
viejas brujas…


Luz nocturna

Ser en la luz nocturna la sombra de una sombra,

Ser en la sombra alegre la luz iluminada.

Mirar en el espejo la hechicera hechizada.

Mirar en el azogue el nombre que me nombra…


Extracto del poema de Juan Lamillar

Sabiendo (Nocturno)


Aún sabiendo que sólo disponemos de una vida,
y a pesar de las ganas que nos tenemos,
mantendremos nuestras ventanas cerradas,
la puerta bajo llave,
y aunque alguna vez nos encontremos
viviremos una soledad extraña,
a la sombra de una gruta tejida de ausencias
iremos dejando por el camino ocasiones perdidas,
nos ganará el miedo,
nos miraremos pensando cuánto nos queda por saber de nosotros mismos,
compartiremos ilusiones en la distancia,
nos echaremos en falta,
tendremos al alcance de la mano un mundo lleno de sueños,
pero los dejaremos morir,
agachando la cabeza,
resignados,
se apagarán nuestras risas,
ya no nos contaremos secretos,
irá poco a poco reinando el silencio
y sí, seguirá todo igual pero más viejo,
algo lejano y ajeno,
nuestros pies cansados ya no querrán caminar,
todo aquello que pudimos hacer se convertirá en recuerdo,
habremos dejado pasar el tiempo
y, olvidando la vida, al fin nos iremos,
sin saber lo que pudo haber sido,
sabiendo sólo lo que nunca fue.


Texto Karlos Gimenez
Fotografía Luis Lainsa

 

Oleaje


Sí, ámame, abrásame, deshazme,
ya sea yo isla borrada de tus océanos.
Dámaso Alonso
.

Como se mece el viento
rumoroso y esquivo
en los densos valles del deseo,
el oleaje se repite,
siempre el mismo
y distinto siempre,
en su maraña de púrpuras espumas.

Todo se aleja
como tus manos
dejando agitadas heridas
fluyendo mudas
como una marea sangrante
de sueños
que arrastraran su naufragio,
lentamente, hacia la madrugada.

Todo se acerca
como tu mirada enfrentándome
a la maleza de la incertidumbre,
a la piedad de equinoccios
que invento cuando el invierno no duele
y se pueblan las playas de sombras
con los perfiles de tu cuerpo.

Todo vuelve
como el rumor ronco de las resacas
en un laberinto sin salida,
mis naves desvanecidas, mis costas rotas,
y Tú…
—abismo de aguas turbias—

«El amor suele albergar restos
de corazones tendidos a la orilla de los adverbios
Siempre, Nunca…
«


@mjberistain

Camino de lunas llenas


Buscar un volcán ávido —tu boca—
haciendo un alto en el camino,
nunca lo entendieron ni el horizonte
ni la masacre de minutos
que fui enhebrando despaciosamente
con dolor de arcilla en el aliento.

Menos mal que el viento
ha hecho estragos y ha trazado
un camino de lunas llenas
con las huellas de tu ausencia
—un pasatiempo—
por la piel dilatada del crepúsculo.

Ah!, mira que fui trenzando cerezas lentas
a la corteza rumorosa de los álamos desnudos
para emborracharme de resina
y enamorarme del olvido…


Puntos suspensivos


Ahora qué nos queda
después de que nos sirvieran la tristeza
en bellas copas de Bohemia y de cristal.

Qué nos queda
más allá de la memoria
de una antigua canción de niños
hecha añicos,
de unos párrafos salpicados
de puntos suspensivos…

Qué nos queda,
más allá de un sucio patio de vecinos
si se estrellan en sus fauces los recuerdos,
si ya ni sentimos el desarraigo
de los pájaros que anidaban
a primeros de mayo
en paredes desconchadas.

Qué nos queda,
más allá de este mudo dolor frío,
de los sollozos de este mar
destronado a dentelladas
de amor fraterno y alquitrán,
qué nos queda,
más allá de las noches de lunas rojas,
qué nos queda, dime,
del norte de las veletas rotas.

Qué nos queda
¡dime!
más allá de la impunidad
de tanta belleza muerta
acariciando nuestras costas?



@mjberistain
Pintura Yves Klein


Galernas en tus mejillas


si te despiertas puedes besarme con cuidado el vil acantilado de ceniza
que ocultan mis pestañas

Se me abre una conciencia de siglos
en la sangre,
susurrándome
una letanía apretada de versos
en los que solo aparece tu nombre.

He venido a perderme entre los gestos
fugaces
de las galernas en tus mejillas
por vivir la zozobra
a la intemperie,

que hoy la noche sería un riesgo,
el abrazo de un suicida
saboreando los últimos momentos…

 

@mjberistain
Imagen de Marta Torron


Sabor de sal


Sabor de sal, sabor de mar, sabores
de soles sucedidos en tu cuerpo,
en tu piel extendida por la arena;
sabor de ti cuando te beso y antes
y después.

Tú eres el mar y el mar eres tú. Te veo
como el mito emergiendo de las olas,
surcando con tus pasos las espumas
hasta la arena seca, aun con tus huellas,
que te aguarda.

Mas no Venus, no diosa. Mujer mía,
tú, sometida como yo y conmigo
a la ley de las horas. Y con tantos
sabores de estar viva y de entregarte
al mar, a mí.


Autor Enrique Molina
Fotografía Mikel Vega

Adiós, Fotonauta


 

Adiós Daniel,

Un abrazo para toda la comunidad que le acompañó desde estas páginas en su durísimo viaje, y especialmente a su compañera de vida.

 

Origen Melbag123: Adiós, Fotonauta 

La fotografía es de él, de Daniel, del Fotonauta, que en su día me autorizó a utilizarla.


 

Hacia la página

Obra de Tamara Lempicka


Húmedas, ígneas, líquidas, lejanas
voces que resbalabais por el vértigo
con sonrisa mirífica y acuática.

Frías, fúlgidas, férvidas, selváticas
voces que me borrabais del idioma
la memoria marina de las algas.

Acronas, créticas, crípticas, cromáticas
voces que conjurábais en la lengua
el lenguaje, el mundo, la palabra.

Voces sin signos,
voces sin perfiles,
voces en el vivir visualizadas,
ponedme la pasión de poseeros
en el papel preciso de la página.

Jaime Siles


Memoria azul


imagen HOWARD PYLE (1853 – 1911) The Mermaid


 El mar nunca propone la nostalgia
porque solo regresa
en busca de un comienzo,
de unos ojos primeros,
de una torre sin marcas de combate,
de unos lentos tobillos indecisos
que lo sientan llegar con la extrañeza
del amor que precede al cuerpo del amor.

Pero tú eliges
que las olas vengan
arrastrando fragmentos de un pasado
que simula el murmullo
azul de la memoria,
y la alta noche lo corona de fuego,
y lo secundan quietas
ilusiones perdidas…

Luis Muñoz


Howard Pyle (5 de marzo de 1853 – 9 de noviembre de 1911) fue un ilustrador y escritor norteamericano, gran conocedor de las leyendas medievales. Se inspiró en canciones populares inglesas y escocesas para escribir Las alegres aventuras de Robin Hood o Historia de Lancelot y la tabla redonda. Además, revolucionó la ilustración empleando, por primera vez, el fotograbado y la impresión en color, técnicas que enseñaba en su propia escuela. (Wikipedia)

Ni ruido ni llenar vacíos…


 

Y si me preguntan qué amor prefiero…

Prefiero el amor calmo, el que no vive en el abismo. Ese que está lleno de charlas como silencios, que no necesita mucho ruido ni llenar vacíos.

Ese amor que camina de la mano por la vida, no sólo por la playa, el que abraza apretado, acaricia el pelo y la espalda.

Ese amor que es sincero, que a veces se equivoca, perdona, olvida y ama.

Ese que proyecta a corto y a largo plazo, que se cuida, se admira, se extraña.

Y …prefiero amor sin publicidad ese que no necesita mostrarse todo el tiempo feliz porque la gente lo sabe con tan solo mirarlo y estar juntos es lo único que basta.

Ese amor que destila complicidad, risas,tentadas, lágrimas emocionadas. Amor que lucha contra el destino cuando la fatalidad golpea y asusta y celebra la magia, lo lindo.

Y…prefiero amor del correcto, lleno de todo lo bueno de paz, esperanza y calma y no es ese amor que se esconde, miente y vacía el alma.

Si me preguntan qué amor prefiero, prefiero el amor que no necesita palabras porque se dice todo con una mirada.

Ese amor que no te obliga a ser perfecto porque lo imperfecto también se ama.

Amor que te hace mejor persona y engrandece el alma. Amor que envejece abrazándose fuerte hasta el último suspiro de vida.

Y si me preguntan qué amor prefiero… este amor prefiero yo.


 

Publicado por Ana Rematxa y compartido por Vicente Sánchez. Gracias

 

Ríos de fuego


Ya mi risa no es mi risa,
ni mi aliento es ya mi aliento,
ni tengo aquella arrogancia
que tuve y se fue perdiendo…

Quizá él nunca sepa
que cada tarde le espero
sentada sobre la arena
entre las barcas sin puerto.

Es por eso que mis venas
ya no son ríos de fuego,
en ellas solo me queda
navegándome el invierno.


Texto C.Gadelle
Imagen Acuarela de Ramón Egoscozábal


Amor seco


 

De rosa me llegó tu ternura
disfrazada
y derritió los brotes de tristeza
que habían hecho nido
en las comisuras de mis labios fríos,
heridos,
por un extraño amor seco de besos.

Respiré la presencia de tu aroma
y nuevamente…
emprendió el camino mi locura.

 

Tercera Dimensión
Fotografía Gabriel Como