Os explicaré cómo me asalta el deseo de hacer una fotografía. A veces es como la continuación de un sueño. Una mañana me despierto con una extraordinaria alegría de vivir. El Mar es el color de mis sueños Robert Doisneau
Tengo un sueño de mar, de olas tranquilas, de rocas milenarias, de espumas y sal.
Puedo confundir tu cuerpo con la ola rompiente y esa dicha efervescente, de amor, poesía y sueños.
Vienes a mis pies con la súplica del viento, te deshaces lento como el perfume fiel
En el amanecer pareces ola golpeas mi hombro una y otra vez tus besos como en la roca tus labios.
Anclada te miro, vienes y vas como los sueños de una fotografía en el mar, donde tu corazón es la Luz.
MI AGRADECIMIENTO POR LA COLABORACIÓN POÉTICA DE POETAS NUEVOS
Fantasmas perdidos en un sueño que dejó de soñarse no se sabe ya cuándo… El destino tal vez consista en eso: ser una sombra más de un retrato de grupo, en el que nadie sepa qué estamos mirando, ni por qué mantenemos esa sonrisa tonta.
Me acerqué al rio con un violento deseo, sus orillas abrazaron mi cuerpo y, sin más tiempo para pedir ayuda, me fui al fondo de la noche.
Es extraño. Si trato de recordar el fuego de las noches sagradas, un verano violento —como cualquier verano—, con su luna de sangre y crepitar de brasas, recuerdo esa violencia y la felicidad, recuerdo el fuego, pero aquí no está el fuego, aunque yo sé que ardía en esas noches…
En el amor no había nada distinto al resto de las cosas, pero sí era distinto ese juego violento al que apostar la vida, y que a veces movía las estrellas, la luz de la conciencia, y al que hoy sigo jugando, y en él me va la vida.
Ya se durmió la sangre vida arriba. Soledad de futuro, sin futuro. Ya tus palabras hablan de ti de aquello que soñabas, y en el más allá de ti sueñan contigo.
Hay un lugar en medio de la Luz donde se reconstruyen las ruinas de este mundo. Y un acorde que logra convertir las edades y las sangres vertidas en un preciso artefacto melodioso. Hay un número en donde está reunido lo disperso, y una llave que cierra las puertas tenebrosas. Existe una moneda suficiente para el pago de todos nuestros sueños. Una flor de metal que vive para siempre, y un verso que arrastra la esperanza al primer día.
Querido Diario, repito con este nombre. Hace dos años asistí a una exposición de su obra en La Lonja. Quedé admirada de sus imágenes. Dejo el enlace que entonces le dediqué:
Hoy descubro con placer un artículo en El País, escrito por LETICIA GARCÍA, que nos habla del premio recibido por Manuel Outumuro el pasado mes de octubre en Nueva York. Se trata del Premio Lucie a la creación de moda, considerado el óscar de la fotografía.
Extraigo algunas de las líneas del artículo:
El pasado mes de octubre, Manuel Outumuro (Ourense, 73 años) volvía a Nueva York, donde vivió durante cinco años, para recoger el Premio Lucie a la creación de moda, un galardón considerado el oscar de la fotografía y que anteriormente han recibido Ellen von Unwerth, Jean-Paul Goude y Roxanne Lowit, entre otros. Es el primer español en lograr la mención.
“Y pensar que cuando llegué allí trabajaba limpiando mesas y de repente me vi en el Carnegie Hall rodeado de personas a las que llevo una vida admirando…”
comenta al teléfono desde su estudio barcelonés. “Anne Morin, comisaria de Vivian Maier, que recibió el Lucie a comisaria del año, fue la que propuso mi nombre al jurado. Tú no puedes presentar ninguna candidatura, son ellos los que te eligen. Me dijeron después que me habían votado por unanimidad”,
Comenzó haciendo retratos. El fotógrafo recuerda, de entre sus muchos proyectos en los últimos 30 años, “la colección de fotografías de trajes históricos de Balenciaga”, que posteriormente se convirtió en el catálogo oficial del museo en el pueblo de pescadores de Getaria, en el País Vasco. Pero si hay un hito en la carrera de Outumuro no es el de haber retratado a los personajes nacionales e internacionales más relevantes, ni el de haber recibido una decena de premios…
“Creo que fue mi primera exposición retrospectiva en el Museo del Diseño de Barcelona, Outumuro Looks, en 2009. El día anterior a la inauguración me paseé por las seis salas y me puse a llorar. Ver mis fotografías colgadas en un museo, convertidas en objetos artísticos, fue de las cosas más emocionantes que he vivido”
“Me considero más artesano que artista, pero con el tiempo me he dado cuenta de que la fotografía, la moda, la artesanía en general, también son artes”.
Tras más de 30 años de trayectoria y un oscar de la fotografía en su haber, a Manuel Outumuro no se le pasa por la cabeza retirarse.
“No hasta que encuentre la fotografía perfecta, y eso es algo imposible, porque la fotografía perfecta nunca llega”.
He buscado y he hallado cosas, valores o temas como la tolerancia, el diálogo con la luz, el aroma de las piedras, la luz negra… en el espacio sin tiempo de Chillida Leku y en los materiales con los que el Artista materializaba su obra.
Acero, Granito, Hierro, Yeso, Alabastro, Madera, Tierra, Tinta negra, Papel
de Vivaldi, Mozart y especialmente de Bach, que muestran su relación con la armonía, el ritmo y el sonido.
Pulsar sobre cualquiera de las imágenes para verlas con mayor detalle
Óxidos
Alabastro
COMPENETRACIÓN ENTRE LUZ Y ESCULTURA, ENTRE LUZ Y ARQUITECTURA EN LA OBRA DE CHILLIDA EL ALABASTRO ES EL MATERIAL QUE ACOGE LA LUZ Y PERMITE QUE ÉSTA SE MUESTRE DE FORMA TRASCENDENTAL.
En Gurutz (Cruz) Chillida excava el alabastro hacia adentro haciendo que la cruz se materialice en el vacío.
Tras experimentar con materias de su tierra natal como la madera y el hierro, el alabastro le condujo a Chillida a elaborar obras más luminosas y diáfanas. Se convertiría en la materia perfecta para captar la «luz oscura» que él identificaba con el mar Cantábrico. Frente a la luz blanca, fuerte, vibrante y cristalina del mármol, el alabastro transmitía una sombría luminosidad, una luz neblinosa y húmeda, más cercana a la luz negra propia del País Vasco.
El mar Cantábrico, un mar encrespado, con oleajes frenéticos y tonalidades grises y plomizas.
En lo translúcido la luminosidad parecía emerger del interior de la piedra como si, retenida en lo más profundo, irradiase de la propia materia.
Más allá, lo profundo es el aire
Este verso de su gran amigo el poeta Jorge Guillén (Cántico), conecta con el Artista que lo interpreta y lo trabajará en su obra como «vacío»
en su primera escultura en alabastro titulada «Mendi huts» (montaña vacía)
en el interior del granito respetando, por contraste, su exterior rugoso natural.
en la contraposición de lleno y vacío de su escultura titulada «Buscando la luz» (en sentido físico, poético y espiritual)
en su proyecto irrealizado en la montaña Tindaya en Fuerteventura.
«Su espacio interior no sería visible desde fuera, pero los que penetraran en su corazón verían la luz del sol y de la luna, dentro de una montaña vacía volcada al mar, y al horizonte, inalcanzable, necesario, inexistente»
Sus palabras…
me siento como un árbol que está adecuado en su territorio, pero con los brazos abiertos al mundo
forjar un hierro es luchar contra él
doy mayor valor al conocer que al conocimiento
necesito el peso para rebelarme contra él
prefiero esculpir antes que modelar, las esculturas brotan del yeso seco
tengo las manos de ayer, me faltan las de mañana
Consciente de que la materia iba hacia abajo por ley natural, intuía que el espíritu iba hacia arriba, trabajaba la idea de dar ligereza a las voluminosas masas de piedra o acero dotándolas de una espiritualidad que las elevara por encima de su ser.
Fotografía @mjberistain Apuntes de la Guía General de Chillida Leku
Caminamos por las orillas del Canal Imperial de Aragón. El camino es pedregoso y polvoriento, se abre entre hierbas silvestres y bosques de pinos. Nos llevará hacia las antiguas esclusas, hoy abandonadas de Valdegurriana.
Extraigo la sencilla belleza de las espigas de avena silvestre magnificada por la luz del sol de mediodía.
El calor que guardan los canales es sofocante.
Fotografiar la calma, la soledad enardecida, la mudez que grita, el cielo que nadie vuela, las flores de loto entregadas al sol y a sus amantes…
Ha merecido la pena vivir la intemporalidad de la Naturaleza detenida. Siento, una vez más.
Texto: Isabel Fernández Bernaldo de Quirós del Libro La senda hacia lo diáfano (extracto)
Dejo aquí plasmada una pequeñísima representación de lo que pude ver y admirar en la observación, de cerca, del trabajo del fotógrafo Manuel Outumuro. Estas imágenes no hacen justicia a los originales presentados, la mayor parte en blanco y negro —por ello, he querido virarlas a sepia— quiero que sean un recuerdo de la exposición. He tomado éstas y no otras por el valor que tiene en especial para mi la «composición», como eterna aprendiz que soy de los temas que me inspiran.
De barro y luz.
La vida está hecha de esos elementos: barro y luz, El barro metafóricamente, como materia que define la forma del cuerpo y el rostro de la persona, y la luz como alma, como espíritu.
«El fotógrafo Manuel Outumuro (Galicia 1949) es internacionalmente reconocido por sus fotografías de moda y retrato. De estilo clásico pero mirada contemporánea, los retratos que presenta en La Lonja conforman una memoria visual única, y fijan a la persona en una imagen única e irrepetible suspendida en el tiempo, en algún lugar remoto.»
Principio de invierno, la mañana es fría, la luz blanquecina, algunas nieblas en el valle. Decido salir con mi cámara de fotografía por la Ruta del Románico del Valle de Tena (Pirineos)
Fotografías tomadas en el recorrido por la ruta del Serrablo. Esta ruta agrupa varias iglesias románicas datadas a mediados de los siglos X y XI. Es un bellísimo e interesante recorrido a lo largo del río Gállego entre los pueblos de Sallent y Sabiñanigo.
Así te veo, rostro casi vivo. Miras desde tu mundo lejano y llegas hasta mí.
Te tengo. Nunca huirás para siempre, mi prisionero eres, o soy yo. Fotografía o amor, imagen material o cuerpo ausente.
Ahora me miras, desde tu superficie sin fondo, ojos que nada deberían decir, y, sin embargo, desde sus engañosas luces, cansancio o amor dicen mientras resbalan sueños.
Oscuro cambio, o realidad aparente; aire, luz descompuesta en rayos, bridas de seda, ébanos, cabellos en las olas sujetan navíos de marfil sobre la oscuridad del mar.
Así amor, dulzura o amargo recuerdo fundido en lágrimas que el viento disgrega, tiempo feliz, porvenir azaroso o presente incoloro, tal eres, solamente.
Una fotografía, una fecha, un nombre y sus aristas, un suspiro de plomo al papel de tus labios…
Suelo pasear sin rumbo… desde un lugar impreciso hacia un destino incierto. Solo me concentro en el camino. Estoy lejos de todo lo conocido.
No sé muy bien hacia dónde voy, camino y respiro, aspiro los olores que llegan fugaces hasta mí, observo el movimiento y las formas de las nubes, intento imitar el canto de los pájaros hasta que me doy cuenta de que no sé silbar…
Quizás juego a encontrarme. ¿Dónde estoy?. ¿Quién soy?
Un aroma intenso me interrumpe, me paraliza y no puedo resistirme. Vuelvo a él como si alguien hubiera tocado, discretamente pero con determinación, mi hombro…
Te toqué… y se detuvo mi vida. (Neruda)
—¡Ah, eres tú!
Me dejo conquistar por lo que veo y siento a mi alrededor. Poco a poco voy descubriendo, dentro de mí, una sensación de alivio, algo parecido a la felicidad a pequeños sorbos que la vida me regala en mis paseos cuando estoy lejos…
«Cuatro líneas bastaron a Picasso para figurar un desnudo, pulcro, limpio; “un mundo de hedonismo, un mundo de pura positividad en el que no hay ningún dolor, ninguna herida, ninguna culpa.
El proceso de reflexión y gestación que emplea el artista visual para figurar el discurso sensorial que deja a la posteridad, puede ser rápido e instintivo, o paradójicamente, demandar largos períodos de maduración y disquisición para la plasmación creativa.
La vorágine de imágenes fotográficas, ese “infierno de lo igual” que inundan nuestra “sociedad de la transparencia” nos sacude y paraliza. Nos mueve a retrotraernos a la espontaneidad de las líneas fluidas articuladas por contados dibujos.
(Ver: HanByung-Chul. La sociedad de la transparencia. Barcelona 2013. Herder Editorial)
…
«Como disciplina de las artes visuales, el dibujo es la forma más pura de expresión sobre una superficie.
Su simpleza instrumental impide la simulación del oficiante, demandando la destreza del artista, o la inocencia del niño que ocultamos dentro.
Desde su etapa de cavernas, el hombre no ha podido escapar al embrujo de la línea pura sobre un espacio, utilizando los más variados medios para sacar sus demonios interiores en el serpentear del apunte sobre la superficie que plasma: la huella del virtuoso, la candidez del inocente o la incompetencia del improvisado.
Para dibujar sólo basta un pedazo de papel y un trozo de grafito.
La trascendencia de lo expresado esta condicionado por la ejecución del oficiante, que comunica a través del trazo toda su fuerza expresiva, transfiriendo vida a lo plasmado.»
H. Matisse
El autor destaca, de entre los dibujos, los dedicados al desnudo femenino, y dice:
«Aquellos que con pocas líneas esbozadas en él, bastan para desvelar la belleza desvestida; más que belleza, sinuosidad que delimita el contorno de formas que convierten al dibujo en materialización de lo sublime.»
Dibujo de Sugishita
«Para no acercarse a la desnudez pornográfica, el buen dibujo está henchido de expresividad y enigma.»
El Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca celebra este año el cincuenta aniversario de su apertura el 1 de Julio de 1966.
El Museo está instalado en el Antiguo Mesón Casas Colgadas en Cuenca.
Alfred H. Barr, fundador y director del primer museo de arte moderno del mundo, el MoMa de Nueva York lo definió como «el pequeño museo más bello del mundo».
“El sentido efímero es perfecto: ocurre y desaparece.Eso no se había dado en la plástica hasta el siglo XX y es un experimento que me interesa muchísimo, porque muchas veces me pesa la acumulación de elementos y de objetos. El que la instalación se produzca en un tiempo y un espacio y después ya solamente quede el recuerdo le añade una poética llena de sugerencia.” Soledad Sevilla.
La exposición consta de tres partes:
Un conjunto de doce salas que permiten la rotación lenta de obras.
Fernando Zóbel además de su obra artística desarrolló una amplia labor como mecenas y coleccionista. En esta exposición se muestran lienzos y esculturas, obras sobre papel, maquetas,dibujos, obra gráfica, libros de artista, fotografías y documentos de su colección privada donada a la Fundación Juan March en 1981.
Una sala dedicada a la Obra de Zóbel y Torner que representó a España en la XXXI Bienal de Venecia en 1962. A la que acompañan la de otros artistas amigos de la época hasta la creación de este museo en 1966.
Tanto en las obras como en el interior de las salas también está presente El Lenguaje de la Luz
«El pasado debe ser transformado por el presente tanto como el presente es transformado por el pasado».
Me he sentido cautivada por la evolución de la pintura de Picasso. Cuando era un joven era un genio del dibujo. Hay que ser muy bueno en lo que uno hace para finalmente llegar a hacer lo que a uno le da la gana con su Arte… Y que el mundo lo siga adorando.
Destaco pinturas hechas a lo largo de los años a algunas de las mujeres de su vida.
Este fue un retrato de su madre realizado en 1896
Retrato de la madre del artista En 1896 Picasso realiza numerosos retratos de los miembros de su familia. El padre, la madre y la hermana se convierten en modelos habituales. Uno de los retratos más hermosos es el que dedica a su madre María Picasso López, con la que siempre estará muy unido. No tardará demasiado tiempo en hacer prevalecer el apellido materno, hasta convertirlo en firma única en la mayor parte de sus obras.
Igual que la mayoría de los dibujos de juventud, éste sigue las corrientes de la sensibilidad de la época y las nociones estéticas que le guían a lo largo de los años de aprendizaje académico.
El retrato capta el momento en que la madre, de perfil, descansa medio adormecida, con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante y los ojos cerrados, recreando una atmósfera plácida. El buen uso de las técnicas del dibujo y la acertada aplicación del color, sobre todo en los reflejos lumínicos del rostro de la mujer y en la textura de la tela de la camisa blanca, realzada por trazos de un blanco álgido, hacen de este retrato una obra destacada del periodo de formación del artista.
Picasso – Año 1901
Le rêve – Picasso 1932
Sylvette – Picasso 1954
Retrato de Jackeline – Picasso 1962
Pablo Ruiz Picasso (Málaga 1881 – Moulins, Francia 1973) La trascendencia del pintor español Picasso no se agota en la fundación del cubismo, revolucionaria tendencia que rompió definitivamente con la representación tradicional al liquidar la perspectiva y el punto de vista único. A lo largo de su dilatada trayectoria, Pablo Picasso exploró incesantemente nuevos caminos e influyó en todas la facetas del arte del siglo XX, encarnando como ningún otro la inquietud y receptividad del artista contemporáneo. Su total entrega a la labor creadora y su personalidad vitalista, por otra parte, nunca lo alejarían de los problemas de su tiempo; una de sus obras maestras, el Guernica (1937), es la mejor ilustración de su condición de artista comprometido.
Hijo del también artista José Ruiz Blasco, en 1895 se trasladó con su familia a Barcelona, donde el joven pintor se rodeó de un grupo de artistas y literatos, entre los que cabe citar a los pintores Ramón Casas y Santiago Rusiñol, con quienes acostumbraba reunirse en el bar Els Quatre Gats. Entre 1901 y 1904, Pablo Picasso alternó su residencia entre Madrid, Barcelona y París, mientras su pintura entraba en la etapa denominada período azul, fuertemente influida por el simbolismo. En la primavera de 1904, Picasso decidió trasladarse definitivamente a París y establecerse en un estudio en las riberas del Sena.
«Entre 1901 y 1904 Picasso pintó una serie de obras en las que predomina el color azul, un dibujo preciso de figuras humanas distorsionadas y alargadas a la manera de El Greco y unos temas llenos de melancolía, dolor, pobreza y soledad. Es la época azul.
Picasso dijo que “no era suficiente con conocer las obras de un artista. También hay que conocer cuándo las hizo, por qué, cómo, en qué circunstancias…”. Las circunstancias de la época azul comienzan con el suicidio de Carlos Casagema, uno de los amigos más queridos de Picasso. Picasso se traslada poco después a vivir a París, al estudio dónde vivió Casagema e intenta, sin mucho éxito, triunfar en la pintura. Pobre, extranjero, solo, rememorando al amigo muerto, es fácil entender que Picasso se sumiera en la tristeza, que comenzara a ver el lado duro de la vida, la miseria, la soledad, la desesperación. Y que fueran ésos los sentimientos que reflejara en sus cuadros.»
Texto de Elena Romero.
En París hizo amistad, entre otros, con los poetas Guillaume Apollinaire y Max Jacob y con el dramaturgo André Salmon; entre tanto, su pintura experimentó una nueva evolución, caracterizada por una paleta cromática tendente a los colores tierra y rosa (período rosa). Al poco de llegar a París entró en contacto con personalidades periféricas del mundillo artístico y bohemio, como los estadounidenses Leo y Gertrude Stein, o el que sería ya para siempre su marchante, Daniel-Henry Kahnweiler.
«Después de la época azul, Picasso empezó su época rosa. La época rosa empezó en 1904 y duró hasta 1907, cuando él empezó sus experimentos con el cubismo.
«Enseguida, la vida de Picasso cambió y su arte cambió también. Picasso se enamoró de una persona por primera vez, y su humor se aclaró. Encontró, por accidente, a Fernande Olivier, su primera compañera fija durante un largo tiempo. Picasso tendría relaciones con Fernande durante siete años. Ella trajo la belleza y el compañerismo a la vida de Picasso. Él se habría casado con ella, pero ella no le concedió el sí. Fernande ya estaba casada.
Durante este tiempo, Picasso empezó a pintar con colores más humanos y más vivos. Sus pinturas reflejan su júbilo nuevo. Usó colores diferentes y ensanchó su alcance azul. Su alcance nuevo incluyó el rosado, el anaranjado y el rojo. Pintó cuadros tranquilos de colores delicados, abandonando los azules. Las pinturas de esta época rosa son más vivas y líricas que las otras.
Los personajes de las pinturas de Picasso cambiaron también. El conoció y retrató a los miembros del Circo Medrano. Las primeras pinturas de la época rosa son de artistas de circo y sus familias. Estas pinturas muestran una felicidad gentil y delicada. A Picasso le gustó la agilidad y el coraje de los artistas de circo. Pintó muchos cuadros de artistas. El cuadro siguiente, Familia de saltimbanquis con mono (1905), es un ejemplo perfecto de las pinturas de la época rosa. Hay mucho afecto y mucha ternura en la pintura.»
A finales de 1906, Pablo Picasso empezó a trabajar en una composición de gran formato que iba a cambiar el curso del arte del siglo XX: Les demoiselles d’Avignon. En esta obra cumbre confluyeron numerosas influencias, entre las que cabe citar como principales el arte africano e ibérico y elementos tomados de El Greco y Cézanne. Bajo la constante influencia de este último, y en compañía de otro joven pintor, Georges Braque, Pablo Picasso se adentró en una revisión de buena parte de la herencia plástica vigente desde el Renacimiento, especialmente en el ámbito de la representación pictórica del volumen. Las tramas geométricas eliminan la profundidad espacial e introducen el tiempo como dimensión al simultanear diversos puntos de vista: era el inicio del cubismo.
Les demoiselles d’Avignon 1907
Picasso y Braque desarrollaron dicho estilo en una primera fase denominada analítica (1909-1912). En 1912 introdujeron un elemento de flexibilidad en forma de recortes de papel y otros materiales directamente aplicados sobre el lienzo, técnica que denominaron collage. La admisión en el exclusivo círculo del cubismo del pintor español Juan Grisdesembocó en la etapa sintética de dicho estilo, marcado por una gama cromática más rica y la multiplicidad matérica(1) y referencial.
Obras de Braque y Gris
Entre 1915 y mediados de la década de 1920, Picasso fue abandonando los rigores del cubismo para adentrarse en una nueva etapa figurativa, en el marco de un reencuentro entre clasicismo y el creciente influjo de lo que el artista denominó sus «orígenes mediterráneos». Pablo Picasso empezó a interesarse por la escultura a raíz de su encuentro en 1928 con el artista catalán Julio González; entre ambos introdujeron importantes innovaciones, como el empleo de hierro forjado.
El estallido de la guerra civil española lo empujó a una mayor concienciación política, fruto de la cual es una de sus obras más universalmente admiradas, el mural de gran tamaño Guernica (1937).
Guernica 1937
La reducción al mínimo del cromatismo, el descoyuntamiento de las figuras y su desgarrador simbolismo conforman una impresionante denuncia del bombardeo de la aviación alemana, que el 26 de abril de 1937 arrasó esta población vasca en una acción de apoyo a las tropas franquistas. En 1943 conoció a Françoise Gilot, con la que tendría dos hijos, Claude y Paloma. Tres años más tarde, Pablo Picasso abandonó París para instalarse en Antibes, donde incorporó la cerámica a sus soportes predilectos.
En la década de 1950 realizó numerosas series sobre grandes obras clásicas de la pintura, que reinterpretó a modo de homenaje. En 1961 Pablo Picasso contrajo segundas nupcias con Jacqueline Roque; sería su última relación sentimental de importancia. Convertido ya en una leyenda en vida y en el epítome de la vanguardia, el artista y Jacqueline se retiraron al castillo de Vouvenargues en el sur de Francia, donde el creador continuó trabajando incansablemente hasta el día de su muerte.
(1) Perteneciente o relativo a los materiales utilizados en la obra de arte Consultado Wikipedia y Biografías y Vidas