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Y otras hierbas…
Caminamos por las orillas del Canal Imperial de Aragón. El camino es pedregoso y polvoriento, se abre entre hierbas silvestres y bosques de pinos. Nos llevará hacia las antiguas esclusas, hoy abandonadas de Valdegurriana.
Extraigo la sencilla belleza de las espigas de avena silvestre magnificada por la luz del sol de mediodía.



El calor que guardan los canales
es sofocante.
Fotografiar la calma,
la soledad enardecida,
la mudez que grita,
el cielo que nadie vuela,
las flores de loto entregadas al sol
y a sus amantes…
Ha merecido la pena vivir
la intemporalidad de la Naturaleza
detenida.
Siento, una vez más.
Texto: Isabel Fernández Bernaldo de Quirós
del Libro La senda hacia lo diáfano (extracto)
Principio de invierno, la mañana es fría, la luz blanquecina, algunas nieblas en el valle. Decido salir con mi cámara de fotografía por la Ruta del Románico del Valle de Tena (Pirineos)







Fotografías tomadas en el recorrido por la ruta del Serrablo. Esta ruta agrupa varias iglesias románicas datadas a mediados de los siglos X y XI. Es un bellísimo e interesante recorrido a lo largo del río Gállego entre los pueblos de Sallent y Sabiñanigo.
Pulsar sobre este enlace: Ruta del Serrablo
Pájaros polvorientos
con sangre vieja en las alas
flores de metal olvidadas
telarañas enamoradas del espacio
en donde vive el tiempo que pasa
se han ocultado entre los sonidos de la noche
Alejandra Pizarnik

Así te veo, rostro casi vivo. Miras
desde tu mundo lejano y llegas hasta mí.
Te tengo. Nunca huirás para siempre,
mi prisionero eres, o soy yo.
Fotografía o amor,
imagen material o cuerpo ausente.

Ahora me miras, desde tu superficie sin fondo,
ojos que nada deberían decir,
y, sin embargo, desde sus engañosas luces,
cansancio o amor dicen mientras resbalan sueños.

Oscuro cambio, o realidad aparente;
aire, luz descompuesta en rayos, bridas de seda,
ébanos, cabellos en las olas sujetan
navíos de marfil sobre la oscuridad del mar.
Así amor, dulzura o amargo recuerdo
fundido en lágrimas que el viento disgrega,
tiempo feliz, porvenir azaroso o presente incoloro,
tal eres, solamente.
Una fotografía, una fecha, un nombre y sus aristas,
un suspiro de plomo al papel de tus labios…
Julio Aumente (extracto)
@mjberistainfotografía
Suelo pasear sin rumbo… desde un lugar impreciso hacia un destino incierto. Solo me concentro en el camino. Estoy lejos de todo lo conocido.
No sé muy bien hacia dónde voy, camino y respiro, aspiro los olores que llegan fugaces hasta mí, observo el movimiento y las formas de las nubes, intento imitar el canto de los pájaros hasta que me doy cuenta de que no sé silbar…
Quizás juego a encontrarme. ¿Dónde estoy?. ¿Quién soy?
Un aroma intenso me interrumpe, me paraliza y no puedo resistirme. Vuelvo a él como si alguien hubiera tocado, discretamente pero con determinación, mi hombro…
Te toqué… y se detuvo mi vida. (Neruda)
—¡Ah, eres tú!
Me dejo conquistar por lo que veo y siento a mi alrededor. Poco a poco voy descubriendo, dentro de mí, una sensación de alivio, algo parecido a la felicidad a pequeños sorbos que la vida me regala en mis paseos cuando estoy lejos…
Ante la belleza de un ribazo…
O ante una Alambrada Azul

…Y, vuelvo a casa!




Textos L.García Montero
Fotografía MJBeristain
Rozando las paredes del universo, somos átomos dispersos que se agitan al ritmo que dicta la mansedumbre…

Mas… no hay horas que se desvelen a la luz de los días ni de las noches.
Nada altera al alma bajo la aurora boreal.

Soy parte de la Naturaleza que me sobrecoge.

El océano que se enamora de la luna ignorando las fronteras.

La fronda de los bosques
donde sobreviven los ecos más salvajes y tiernos del amor.
Imágenes de Noruega
Textos y Fotografía@mjberistain
Trama donde el vivir se urdió despacio,
y hebra a hebra
quedó,
para el aliento que aún se agita…
V. Alexandre



Actualizo esta entrada añadiendo el vídeo que me ha mandado mi querido amigo
Mikel Vega
El mar, espiral de espumas, vasija de auroras,
de puntillas cruza un archipiélago de espejos,
tahúr de tiniebla y plata.

Sé que en tu perfil la noche aguarda
con un cielo de abismos ciegos
donde la luz se equivoca
en huidas
oblicuamente dispersas…

Tu madrugada me sabe a perfiles de salitre
que dibujan en nuestras sábanas de espuma
las gaviotas blancas,
y a musgo, y a ternura
reptando por las caderas adormecidas
de la soledad.

Soy abstracta, soy el viento, soy la danza…
Quizás porque escucho el canto de las sirenas
en el atardecer del puerto.

Cada vez que intento esconderme
del adagio ardiente de tus manos
una música de algas extraviadas me invade,
y un terror deliciosísimo me diluye
abismal y diversa entre tus dedos
de infinitos senderos…

Una galerna de abandonos el mar amaina.
A la deriva arrastra terca, herida de sombras,
el perfil de la distancia…

Fotografías tomadas en la Playa de La Franca en el límite de Asturias y Cantabria @mjberistain
Textos Beatriz Herranz y Maria Jesus Beristain