El licor de tus lágrimas


Música y Texto de Karlos Giménez

 

 

Sueño con colibrís vestidos de nácar y amapola que me cuentan tu vida mientras liban y liban contentos, como si hubieran bebido el licor de tus lágrimas, y de repente se posa en mi frente una mano, fresca como una cristalina fuente, y la bebo a tragos lentos, intentando eternizar el momento.

Al fin abro los ojos, despierto para ti y para mí, nos miramos, reina un silencio especial, el primer silencio del día, lleno de rosas en tu boca y de noches en tu mirada segura y profunda, pero no decimos nada, ya todo está escrito en el aire que acaricia nuestra presencia en la historia que vivimos, y nuestras auras se cruzan suspiros.

Se suceden segundos como siglos, rebobinando instantes de luz, de mundos sonoros, hasta que se rompen los cielos, caen las estrellas, te das la vuelta y te alejas, te vas, sin un adiós, sin un gesto… y parezco resignarme, dejo que el destino apague esta magia y el tiempo corra veloz, como un reloj estropeado, enfadado con su muerte.

La puerta por la que te escurres es el cosmos, pareces bailar en el más allá… y al fin hago caso al corazón, cruzo un abismo y orbito a tu lado, te observo, tu voz me sobrecoge y tiemblo, eres valiente y te admiro, aprendo de tu palabra a vivir más entero, abriendo mi ternura, cautivando tu entrega.

El sol dora y redora tu piel de pétalo caprichoso, encendiendo aromas de mujer que guardan anhelos prohibidos, pero empieza a llover y poco a poco te vas disolviendo en el agua, te vuelves ola y me llamas sobre la arena, dejando a mis pies tu voz de cantar marino.

Salgo en tu busca corriendo, hiriendo el espacio con mi puñal de amor, o deseo, o renacer de un alba nueva, y abandonando mi sombra en el secano, me hundo junto a ti, me hago uno con las sirenas, destruyo nostalgias, melancolías, contigo muero y vivo otra vez.


Correcaminos



Rozando las paredes del universo, somos átomos dispersos que se agitan al ritmo que dicta la mansedumbre…


Mas… no hay horas que se desvelen a la luz de los días ni de las noches.
Nada altera al alma bajo la aurora boreal.


Soy parte de la Naturaleza que me sobrecoge.


El océano que se enamora de la luna ignorando las fronteras.


La fronda de los bosques
donde sobreviven los ecos más salvajes y tiernos del amor.


Naranjas amargas


Hay rituales rumorosos que paran los relojes y abren un gran silencio de luz en tardes templadas hechas a tu imagen y semejanza y dejas que se desborden los límites de tu memoria, —aquella que se va, pero que vuelve— más allá del horizonte.

Hay rituales rumorosos a los que vuelves mientras la ciudad está aún adormecida, cuando la casa huele a café caliente y alguien te prepara con dulzura unas tostadas de pan recién hecho con mantequilla y dulce de naranjas amargas…

@mjberistain


El canto del ruiseñor


Mi agradecimiento a Isabel F. Bernaldo de Quirós y a Julie Sopetrán porque entre las dos y, entre otras cosas, me han descubierto el más bello sonido de los pájaros.


Me despierta cada mañana el canto de los pájaros. Hay cientos de pájaros que abundan en este bosque que me rodea, sin embargo no he sido capáz hasta ahora de descifrar el canto de cada una de las especies que se acercan hasta el jardín.

Me acuerdo ahora de mi amigo Manuel que imitaba perfectamente el canto de los pájaros.  Silbaba identificando el canto por especies. Tengo que decir que era un placer escucharle silbar; silbaba muy bien, algo que yo no he conseguido hacer nunca, ni -aunque lo intenté fervientemente- cuando vivía conmigo Tusa, una perra magnífica de raza pastor alemán.

Me comunicaba con ella a través de la mirada… y en casos extremos a voces…

¡Quizás escuchando este vídeo vuelva a intentarlo!


 

Y si no me sueñas?


Poema original de HILOS FINITOS

¿Cómo será el atardecer en tus ojos que no ha sido?
Quizá la oscuridad los torne de mi cuerpo a un firmamento que nos cubre para arrastrarnos a otras historias,
¿y si no me sueñas?
¿y si solo soy el día de tus desahogos?
¿y si no soy o solo soy comunión semanal en el rito de la carne?
¿y si la afirmación se niega y entonces no estoy?
¿y si dejo de ser?

La madrugada, aún oscura ha roto el sueño,
sentada,
mis manos pensándote y mi mente recreando signos de interrogación,
a veces creo que se leer demasiado,
a veces pienso que no creo suficiente,
a veces leo y ni pienso ni creo y así evito perderme,
siento el dolor de tu boca en mi cuello,
tú no pides permiso, devoras, y yo no me objeto, me afirmo,

¿y entonces?

los pasos de tu calle a la mía son inciertos,
tu te andas a mi puerta que sabes abierta para llegar y marchar,
¿te estacionarías?
son tantas las preguntas sin respuesta que el café se ha terminado y sigo sentada en los interrogantes,
cuerpo,
a veces creo que solo soy cuerpo y lo miro y no entiendo tus circunstancias,
las mías tampoco,
mente,
no se si te preocupa demasiado lo que pasea por las galerias donde pasa la vida que queremos ver mientras se aprende,
sonrisa,
esa la devoras hasta el suplicio que hincha los besos de tus labios a los míos,
exclamación,
sí, quizá soy eso,
en mi te exclamas para jugarte a carta segura la mano, la partida y cada apuesta,
tu vences,
yo no se si soy vencida, pero pido tres más y si pierdo de nuevo,
a la próxima me pido jocker.

 


 

La mirada del artista

Me he sentido cautivada por la evolución de la pintura de Picasso. Cuando era un joven era un genio del dibujo. Hay que ser muy bueno en lo que uno hace para finalmente llegar a hacer lo que a uno le da la gana con su Arte… Y que el mundo lo siga adorando.

027264-d_006414


Destaco pinturas hechas a lo largo de los años a algunas de las mujeres de su vida.

Este fue un retrato de su madre realizado en 1896

portrait-of-the-artist-s-mother-1896

Retrato de la madre del artista
En 1896 Picasso realiza numerosos retratos de los miembros de su familia. El padre, la madre y la hermana se convierten en modelos habituales. Uno de los retratos más hermosos es el que dedica a su madre María Picasso López, con la que siempre estará muy unido. No tardará demasiado tiempo en hacer prevalecer el apellido materno, hasta convertirlo en firma única en la mayor parte de sus obras.

Igual que la mayoría de los dibujos de juventud, éste sigue las corrientes de la sensibilidad de la época y las nociones estéticas que le guían a lo largo de los años de aprendizaje académico.

El retrato capta el momento en que la madre, de perfil, descansa medio adormecida, con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante y los ojos cerrados, recreando una atmósfera plácida. El buen uso de las técnicas del dibujo y la acertada aplicación del color, sobre todo en los reflejos lumínicos del rostro de la mujer y en la textura de la tela de la camisa blanca, realzada por trazos de un blanco álgido, hacen de este retrato una obra destacada del periodo de formación del artista.

Picasso 1901 MPB_004.775
Picasso – Año 1901
the-dream 1932
Le rêve – Picasso 1932
sylvette
Sylvette – Picasso 1954
Jackeline 1962+portrait-of-jacqueline con sombrero de flores+Museu Picasso, Barcelona, Spain
Retrato de Jackeline – Picasso 1962

Pablo Ruiz Picasso (Málaga 1881 – Moulins, Francia 1973) La trascendencia del pintor español Picasso no se agota en la fundación del cubismo, revolucionaria tendencia que rompió definitivamente con la representación tradicional al liquidar la perspectiva y el punto de vista único. A lo largo de su dilatada trayectoria, Pablo Picasso exploró incesantemente nuevos caminos e influyó en todas la facetas del arte del siglo XX, encarnando como ningún otro la inquietud y receptividad del artista contemporáneo. Su total entrega a la labor creadora y su personalidad vitalista, por otra parte, nunca lo alejarían de los problemas de su tiempo; una de sus obras maestras, el Guernica (1937), es la mejor ilustración de su condición de artista comprometido.

Hijo del también artista José Ruiz Blasco, en 1895 se trasladó con su familia a Barcelona, donde el joven pintor se rodeó de un grupo de artistas y literatos, entre los que cabe citar a los pintores Ramón Casas y Santiago Rusiñol, con quienes acostumbraba reunirse en el bar Els Quatre Gats. Entre 1901 y 1904, Pablo Picasso alternó su residencia entre Madrid, Barcelona y París, mientras su pintura entraba en la etapa denominada período azul, fuertemente influida por el simbolismo. En la primavera de 1904, Picasso decidió trasladarse definitivamente a París y establecerse en un estudio en las riberas del Sena.

«Entre 1901 y 1904 Picasso pintó una serie de obras en las que predomina el color azul, un dibujo preciso de figuras humanas distorsionadas y alargadas a la manera de El Greco y unos temas llenos de melancolía, dolor, pobreza y soledad. Es la época azul.

Picasso dijo que “no era suficiente con conocer las obras de un artista. También hay que conocer cuándo las hizo, por qué, cómo, en qué circunstancias…”. Las circunstancias de la época azul comienzan con el suicidio de Carlos Casagema, uno de los amigos más queridos de Picasso. Picasso se traslada poco después a vivir a París, al estudio dónde vivió Casagema e intenta, sin mucho éxito, triunfar en la pintura. Pobre, extranjero, solo, rememorando al amigo muerto, es fácil entender que Picasso se sumiera en la tristeza, que comenzara a ver el lado duro de la vida, la miseria, la soledad, la desesperación. Y que fueran ésos los sentimientos que reflejara en sus cuadros.»

Texto de Elena Romero.

En París hizo amistad, entre otros, con los poetas Guillaume Apollinaire y Max Jacob y con el dramaturgo André Salmon; entre tanto, su pintura experimentó una nueva evolución, caracterizada por una paleta cromática tendente a los colores tierra y rosa (período rosa). Al poco de llegar a París entró en contacto con personalidades periféricas del mundillo artístico y bohemio, como los estadounidenses Leo y Gertrude Stein, o el que sería ya para siempre su marchante, Daniel-Henry Kahnweiler.

«Después de la época azul, Picasso empezó su época rosa. La época rosa empezó en 1904 y duró hasta 1907, cuando él empezó sus experimentos con el cubismo.

«Enseguida, la vida de Picasso cambió y su arte cambió también. Picasso se enamoró de una persona por primera vez, y su humor se aclaró. Encontró, por accidente, a Fernande Olivier, su primera compañera fija durante un largo tiempo. Picasso tendría relaciones con Fernande durante siete años. Ella trajo la belleza y el compañerismo a la vida de Picasso. Él se habría casado con ella, pero ella no le concedió el sí. Fernande ya estaba casada.

Durante este tiempo, Picasso empezó a pintar con colores más humanos y más vivos. Sus pinturas reflejan su júbilo nuevo. Usó colores diferentes y ensanchó su alcance azul. Su alcance nuevo incluyó el rosado, el anaranjado y el rojo. Pintó cuadros tranquilos de colores delicados, abandonando los azules. Las pinturas de esta época rosa son más vivas y líricas que las otras.

Los personajes de las pinturas de Picasso cambiaron también. El conoció y retrató a los miembros del Circo Medrano. Las primeras pinturas de la época rosa son de artistas de circo y sus familias. Estas pinturas muestran una felicidad gentil y delicada. A Picasso le gustó la agilidad y el coraje de los artistas de circo. Pintó muchos cuadros de artistas. El cuadro siguiente, Familia de saltimbanquis con mono (1905), es un ejemplo perfecto de las pinturas de la época rosa. Hay mucho afecto y mucha ternura en la pintura.»

A finales de 1906, Pablo Picasso empezó a trabajar en una composición de gran formato que iba a cambiar el curso del arte del siglo XX: Les demoiselles d’Avignon. En esta obra cumbre confluyeron numerosas influencias, entre las que cabe citar como principales el arte africano e ibérico y elementos tomados de El Greco y Cézanne. Bajo la constante influencia de este último, y en compañía de otro joven pintor, Georges Braque, Pablo Picasso se adentró en una revisión de buena parte de la herencia plástica vigente desde el Renacimiento, especialmente en el ámbito de la representación pictórica del volumen. Las tramas geométricas eliminan la profundidad espacial e introducen el tiempo como dimensión al simultanear diversos puntos de vista: era el inicio del cubismo.

Les demoiselles d'avignonimages
Les demoiselles d’Avignon 1907

Picasso y Braque desarrollaron dicho estilo en una primera fase denominada analítica (1909-1912). En 1912 introdujeron un elemento de flexibilidad en forma de recortes de papel y otros materiales directamente aplicados sobre el lienzo, técnica que denominaron collage. La admisión en el exclusivo círculo del cubismo del pintor español Juan Gris desembocó en la etapa sintética de dicho estilo, marcado por una gama cromática más rica y la multiplicidad matérica(1) y referencial.

Obras de Braque y Gris

Entre 1915 y mediados de la década de 1920, Picasso fue abandonando los rigores del cubismo para adentrarse en una nueva etapa figurativa, en el marco de un reencuentro entre clasicismo y el creciente influjo de lo que el artista denominó sus «orígenes mediterráneos». Pablo Picasso empezó a interesarse por la escultura a raíz de su encuentro en 1928 con el artista catalán Julio González; entre ambos introdujeron importantes innovaciones, como el empleo de hierro forjado.

El estallido de la guerra civil española lo empujó a una mayor concienciación política, fruto de la cual es una de sus obras más universalmente admiradas, el mural de gran tamaño Guernica (1937).

Guernica
Guernica 1937

La reducción al mínimo del cromatismo, el descoyuntamiento de las figuras y su desgarrador simbolismo conforman una impresionante denuncia del bombardeo de la aviación alemana, que el 26 de abril de 1937 arrasó esta población vasca en una acción de apoyo a las tropas franquistas. En 1943 conoció a Françoise Gilot, con la que tendría dos hijos, Claude y Paloma. Tres años más tarde, Pablo Picasso abandonó París para instalarse en Antibes, donde incorporó la cerámica a sus soportes predilectos.

En la década de 1950 realizó numerosas series sobre grandes obras clásicas de la pintura, que reinterpretó a modo de homenaje. En 1961 Pablo Picasso contrajo segundas nupcias con Jacqueline Roque; sería su última relación sentimental de importancia. Convertido ya en una leyenda en vida y en el epítome de la vanguardia, el artista y Jacqueline se retiraron al castillo de Vouvenargues en el sur de Francia, donde el creador continuó trabajando incansablemente hasta el día de su muerte.

(1) Perteneciente o relativo a los materiales utilizados en la obra de arte
Consultado Wikipedia y Biografías y Vidas


Después de un tiempo


Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.

Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.


 Jorge Luis Borges
Fotografía M.J.B.