El Poeta


 Leonard Cohen

Artículo de Alberto Manzano 

El poeta escucha a su corazón como a una novia que debe conquistar el mundo.

Pero la novia ya ama al mundo. El poeta debe convertirse en héroe. Debe perder la mente y desarrollar alas. El poeta camina sobre un filo fronterizo intentando transportar a gente real hasta el mundo del arte. El poeta quiere que sanes con él. Quiere que mueras con él. Quiere arrastrarte. Hay Belleza en la Muerte. Las cuchilladas son caricias de seda. Los pétalos encontrarán raíces en las heridas por las que sangres. La gloriosa muerte que conduce a la santidad. El poeta trepando por el brillante reflejo de la escalera tambaleante que cedió bajo sus pies, sus botas partiendo los peldaños con el estruendo de una ametralladora. El poeta surcando cielos en una nave de alas mutiladas. 

Grabación realizada en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián

El poeta escudriñando cielos desde su ávido telescopio. Esperando cada noche desde su ventana. La oscuridad cantando. Las estrellas sujetas con alambres. La luna colgando húmeda como un ojo medio arrancado. Un grito rebelde clama tomar el cielo a sangre y fuego. Apetito imperial. Náusea y Miedo. La Gracia caduca. El vehículo de la ignorancia. ¡Oh, envía al cuervo antes que la paloma! Pero el poeta no pudo curarse. El poeta no pudo morir. El poeta no es más que un poeta. Pertenece al mundo. El poeta secular y mundano avanza por este espectral «valle de lágrimas» con las únicas armas de sus melopeas y su elegante luto, guiado por la marca de nacimiento en su piel. ¡Oh Dios Extranjero que reinas en la gloria terrenal, rodéame de algún poder, debo conquistar Babilonia y Nueva York! El poeta confirmado como la semilla de nuestra nueva sociedad. El poeta ha sido enviado para unificar nuestras más graves preocupaciones espirituales y físicas; «Entiendo las lealtades que insisten en quemar a un niño, asesinar a un presidente o tatuar números en la muñeca de una mujer. Los campos de concentración son vastos e inimaginables, y vuestra libertad está podrida». He aquí una nueva libertad que invita, como mínimo, a un nuevo modelo de determinismo. Un fiero ataque a todos los modos irracionales y psicológicos de represión. Un desafío a los comandantes del orden y el hastío que exige la conquista de un mundo inexistente -porque el mundo ya ha sido destruído- el poeta dirigiendo a sus románticas huestes, un puñado de héroes solitarios, harapientos, vestidos para matar. El poeta intenta traducir al uso común las más altas órdenes de la energía pura, sin negar su propia inclinación a obedecer. Margaritas, palomas y ángeles, colibrís, rosas y corazones. Propaganda religiosa, paisaje. Catálogo, horizonte. Oro marfil carne Dios sangre luna. Una biblia para golpearte hasta la cruz. El criminal hereda a su víctima. La añoranza del vicio de un hombre como Cristo. La vieja arma disfrazada de caridad. Jesús con los leprosos. San Francisco de Asís con los pájaros. La ambición disfrazada de oración. Sois y el poeta está con los pecadores, las prostitutas, los criminales, los marginados. El más blanco loto floreciendo en el lodo más negro. Roshi tocando la campanilla. Rumi girando alrededor del sol. ¿Y Henry Miller? ¿Siempre tienes que acabar subiéndote encima de una mujer para hablar de teología? Gloria y Gloria a ella, que da a luz a Dios, que se inclina sobre la inmensa herida del mundo. Excentricidad y corriente fundamental. Disciplina y Masturbación. El poeta doblado por la forma del Amor. Un jorobado bajo su colina de oro. ¿Cuándo colaboraremos de nuevo, hombres y mujeres, para establecer la medida de nuestras poderosas y diferentes energías? ¿Cuándo volveremos a hablar sinceramente sobre nuestros dementes y homicidas apetitos? Esclavos tocándose. Sus cuerpos sagrados. La carne es una llaga. El dolor no tiene nombre. Crines galopantes. Rápidos como perros. El espíritu humillado. Soy para ti que no vendrás, tu eterno e imperfecto amante espiritual, buceando otros muslos, chupando los pezones de la luna de otra galaxia. Las migajas del amor y los barrios bajos del amor. Soy para ti que no vendrás con correas de tiempo atadas a tu carne. El pelícano con el pecho atravesado. Un grito que detiene al mundo. El corazón; un reloj con péndulo de genitales. Grave decisión ser santo, con el pensamiento puesto en coños, sólo en coños, corazón dinero talento arte sintonizados íntegramente en el coño, ahí es adonde te diriges, un bellísimo espectáculo, un hombre que sabe adónde va. Voy a decirte una cosa, aunque me caiga de narices. Yo inventé la escritura del cielo. Lo hice porque me enamoré de ti, y no tengo miedo a perderte.

Imagen Lloyd Art


Duda


De tus labios
de ocre sabor a algas
llevo impregnada
la definición de mi existencia
y mi boca,

como del aliento que empaña
desde la húmeda concavidad del deseo
la sola palabra que te nombra,

pero a ratos me apremian los suspiros
tallándome la vida,
repitiéndose en exceso hasta llagarme
mientras trato de ahogarlos
entre gestos extraviados
contra el hueco alivio de los espejos.

Y a pesar de que palpita voluntariosa
la esperanza
afanada contra el goteo invencible del tiempo
va supurando distancia la duda
erigiéndose en heroína
—deidad diabólica—
sobre el quebranto de nuestros párpados.


@mjberistain

La página en blanco


La página en blanco
las venas abiertas a la pasión de la nada…

Me asusta la noche cuando llega descalza
y se enreda en el alma
febril y furiosa
exigiendo batalla.

¿Dónde he guardado mis ropas de luz y mis armas?

Finjo el asedio de tus abrazos,
la invasión acre
del aroma de las postguerras.

Finjo el gemido de tus dioses
con sus lenguas ávidas de barro
y de sangre.

Finjo la batalla de tus promesas
destronadas
bajo la luz obscena de la distancia

Y, entonces…
solo entonces
me rindo al alivio de algún poema.



@mjberistain

Imagen de lawhitepage

 

Limones verdes


Música de Bosques de mi mente: La última vez que estuvimos todos juntos

Regreso hoy a la casa de los sueños
al hogar donde habitaba la inocencia

sin puertas ni ventanas,
como límites las alas de un amor
muy parecido a la libertad.

Era un tiempo feliz, de pájaros
y niños corriendo por los pasillos.
La alegría era la voz de la conciencia
en nuestros labios, y la brisa de la mañana
un aleteo de palomas haciéndonos cosquillas
por las cortinas.

Dibujábamos frutos de colores
como caricias;
besos tiernos que tenían aromas
de azahar, y de manzanas.

Pintábamos árboles y elegíamos
nombres y olores para las flores;
hierbabuena, cariño,
albahaca, o ternura.

Era un tiempo de agua.
Jugábamos a saltar por las fuentes
y los parques. Vivimos el idilio
de los cisnes y los ríos.
En las playas hacíamos collares
y coronas con las conchas,
y vestíamos los sueños
con encajes de espuma.
Éramos las reinas del futuro
en el paraíso de las olas.

Fue un tiempo en el que habitó la música
con canciones que hablaban de la tierra;
de volver a casa.

Como una marejada de amor,
hoy íntima,
la memoria me convoca a una inocencia nueva,
quiere jugar de nuevo al escondite
contigo, o a las cuatro esquinas.

Se puebla la mañana con historias
de palabras verdaderas
y el eco de voces y abrazos
que no durmieron nunca,
puñados de una luz interminable.

¿Recuerdas?


@mjberistain
Fotografía Elena Gurruchaga (D.e.p.)
Actualizado 2023-2025

Nostalgia


Llevo tibios los sueños
bajo la piel esperanzada.

Del mar, al fondo, brotan ventanas;
de mi cintura, olas
porque me salva
el amor al que me condenas
y sucede que amanezco
entre horizontes nuevos
cuando me llenas de besos húmedos
los ojos
cada vez que se duerme la primavera
y yo estoy triste.


@mariajesusberistain
de mi libro «Apuntes de Salitre
«

En los labios del Agua


Destaco algunas frases de la novela del mismo título escrita por Alberto Ruy Sánchez.

La vida de las pasiones es como un caleidoscopio.

Comencé a escribir con gran desesperación, pero con gran placer.

Esta vez quiero hablarte y tocarte con mis palabras. Cada parte de mi historia es como un azulejo distinto. Los combino para dibujarte la geometría de mis deseos, de mis búsquedas, de mi lucha contra el vacío.

Ella, ella…

Primero aprendió a desearla infinitamente…

Y fijó en ella toda su existencia, como quien se convierte a una nueva religión. Buscó hacer de cada gesto de amor, de cada placer grande o pequeño, de cada palabra, de cada recuerdo, una prueba de su adoración: una oración

La imagen solar de la mujer era la creadora en sus sueños de un lugar privilegiado: un jardín de radicales caricias.

«Muerde mis labios
y quédate con ellos
como los nombres del aire
en los labios del agua.»

Decía el abuelo que, si uno va en barco, cuando el viento y el mar hacen el amor, lo cambian a uno. Siempre que me enamoro de una mujer y ella huele a mar, me acuerdo con miedo de alguna tormenta…

Una mujer feliz es toda agua.
Cierras los ojos y estás en el agua.
Y uno…
-cuerpo de toro con corazón quebradizo-
tiene que aprender a respirar dentro del agua.

___

Una buena pluma debe romperse
cuando ha logrado escribir con certeza
la palabra amor.


Me llamo barro


¡Me llamo barro!
eterno barro que emerge
lluvia, buril vagabundo
que trabaje sin planos,
yo, pujante arcilla
ansiosa de escultura.

 

Se estremeció al contacto de las manos
y ofrecía su cuerpo al alfarero
que ella siempre anheló: primero el rostro
después el talle, luego las rodillas.
¡Oh, sí! Mujer de barro que se vuelve
cántaro de agua, miel, vasija húmeda,
copa de amor para los desmayos
maceta de albahaca taza honda
cáliz de olor jofaina regalada
pila bajo la fuente perdurable
lamparilla de aceite que alumbrara
noches sin sueño y páginas de un libro
que está por escribir.

¡Oh, sí; ser barro!
Barro que ha descubierto a su alfarero.


 Autor: Jose Agustín Goytisolo

Alejandría


Cuando las obras humanas
se revelan tan efímeras…

Cuando las ideas huyen
con el viento y el amor
solo es un asesinato
perpetuamente renovado…

Cuando se sabe por fin,
que todo en el mundo es locura,
todavía hay dos cosas
que exigen un respeto.

Los pavorosos abismos
de un alma en soledad
y la infinita misericordia
de los sueños.


Autor: Terenci Moix


¿Qué resume la palabra Alejandría?

Evoco enseguida innumerables calles donde se arremolina el polvo. Hoy es de las moscas y los mendigos, y entre ambas especies de todos aquellos que llevan una existencia vicaria.

Cinco razas, cinco lenguas, una docena de religiones; el reflejo de cinco flotas en el agua grasienta, más allá de la escollera. Pero hay más de cinco sexos y solo el griego del pueblo parece capaz de distinguirlos. La mercadería sexual al alcance de la mano es desconcertante por su variedad y profusión. Es imposible confundir a Alejandría con un lugar placentero. Los amantes simbólicos del mundo helénico son sustituidos por algo distinto, algo sutilmente andrógino, vuelto sobre sí mismo. Oriente no puede disfrutar de la dulce anarquía del cuerpo, porque ha ido más allá del cuerpo.

Alguien dijo… Alejandría es el más grande lagar del amor; escapan de él los enfermos, los solitarios, los profetas, es decir, todos los que han sido profundamente heridos en su sexo.

Notas para un paisaje… Largas modulaciones de color. Luz que se filtra a través de la esencia de los limones. Polvo de ladrillo suspendido en el aire fragante, y el olor del pavimento caliente recién regado. Nubes livianas, al ras del suelo, que, sin embargo, rara vez traen la lluvia. Sobre ese fondo se proyectan rojos y verdes polvorientos, malva pastel y un carmesí profundo y diluido. En verano la humedad del mar da una leve pátina al aire. Todo parece cubierto por un manto de goma.

Y luego, en otoño, el aire seco y vibrante, cargado de áspera electricidad estática, que inflama el cuerpo bajo la ropa liviana. La carne despierta siente los barrotes de su prisión… Alguien camina por una calle oscura, sembrando los fragmentos de una canción como si fueran pétalos de una flor.


Lawrence Durrell
Extracto de Justine – Cuarteto de Alejandría
Imagen de Internet – Punto por Punto

Bella del señor


Sublimes besos fruta
de todo tipo 
melocotones furiosos
frambuesas… 

de pronto suavizadas
y piñas turbulentas, albaricoques
precipitados,
las uvas… desordenadas

las peras apasionadas
las manzanas
demoníacas y de repente
cerezas y fresas amables
muy lentas, suaves,
suavemente…


Autor: Albert Cohen
Libro Bella del señor

Apuntes de salitre


I

Tu madrugada me sabe
a perfiles de salitre
que dibujan
en nuestras sábanas de espuma
las gaviotas blancas,
y a musgo y a ternura
reptando
por las caderas adormecidas
de nuestra soledad…

II

El tembloroso rubor de un rayo de luz
sobre las aguas
delataba el idilio secreto de las olas
y olía el aire a salitre
y a caricias derramadas…

III

La mar,
en un ritual de silencio
sugería un eterno abandono,
mientras se derramaba
en aromas de apretados musgos
envolviéndonos la desnudez
en un nocturno
de embrujo aterciopelado,

Palidecía la luna
en un rincón de la noche
y el vértigo
se abrazó a mi cintura.


@mjberistain de mi Libro Apuntes de Salitre
Fotografía Mikel Vega

Mavi, Te recuerdo


Mavi, te recuerdo…

Como un vendaval de dulzura
—Tus manos en mi rostro—
Yo fragante, la tierra húmeda.

Tu roce me estremece.
Yo recuerdo tu goce maternal
dando aliento a mi figura
o sucediéndose en formas
con nombres de emociones sencillas.
Alborada, sosiego, caricia…

Tu llama se esconde
en mis ojos sin fondo,
tu voz en mi silencio.
Yo despierto en tu frente
y dormito en tu sangre.
No hacen falta palabras
para que tú me entiendas;
y sé que me entiendes.

Soy lo que te acuerdas de soñar,
guardo en mí la ternura de todas las miradas.
Solo soy un sueño de mujer
con la piel de la fruta adolescente
y el amor palpitando, inacabado,
cálido bajo el bronce.

No podría morir nunca.
Me llamo barro.

@mjberistain 1999


Una intensa dimensión espiritual y poética se manifiesta a través de las diferentes formas de expresión que utiliza María Victoria Arbeloa, en especial en su línea escultórica.

Ella busca, observa, vive, y de su actitud ética ante el mundo sucede el milagro. La creación plástica de Mavi profundiza en lo más oculto e invade el espacio convertido en obra luminosa. Su creación nos hace visible aquello que no nos es común ver, el alma.

Desde una concepción romántica de lo estético, las dóciles y frágiles materias utilizadas son cauces de libertad para la sensibilidad de la autora, ofreciéndose en su obra como un enjambre infinito de universos. Mavi modela minuciosamente la ternura, alojada entre sus dedos, mientras se congrega la emoción, sabiamente invocada, en las formas de sus bronces. Esculpe con precisión silencios que imprimen huellas: el aire contenido, la apacible soledad de una espera confiada, un gesto fugaz de dulzura, un rasgo de rebeldía… Promesas de arcilla que nos acercan al corazón del laberinto humano, adonde, parece proponernos la autora, deberíamos acercarnos más sin prisa alguna por salir.

-El paisaje del alma-, algo inalcanzable que se hace tangible y vivo en la creación de una artista que trasciende lo estético, a la que dedicamos nuestra respetuosa y emocionada admiración.

@mjberistain 1995


Incluyo aquí extracto de un texto de J.C. Garza

Hablar de María Victoria Arbeloa es hablar de Arte y DE Mujer.

O del elogio de la mujer a través del arte. Será, como dice, porque ella lo es y tiende a plasmar su condición en sus esculturas. El cuerpo femenino es el gran protagonista de su obra, en la que deja traslucir sus sentimientos y emociones, pero también sus actitudes ante la vida. La escultora recorre el universo femenino a través de bronces o del modelado en arcilla antes de ser fundida.

Entre barros, bronces, refractarios y pátinas de distintas tonalidades y texturas diferentes dota de vida a las figuras; surge la mujer. La mujer en toda su amplitud.

Cuerpos femeninos entre la realidad y el realismo que trasmiten vivencias y estados de ánimo:

Maternidades en distintos estados de la comunicación entre la madre y el hijo:

Duérmete, Siempre a mi lado, Protección, Entrega, Espera…

Bustos en los que la mujer muestra distintos estados de presentarse ante la vida:

Armonía, Sosiego, Indiferencia, Seducción…

Son rostros hermosos, salidos de la imaginación de la autora (que no usa modelos), y en absoluto estáticos o rígidos, pues los pliegues del cabello les otorgan movimiento y vida.

Cuerpos completos en los que hallamos figuras sentadas, en posición de espera, quizá de un amante, pero también de otras muchas cosas que ofrece la vida:

Soñándote, Espero tu presencia, Quizás llegue…

La figura masculina también aparece en su obra, eso sí, abrazando y besando a la mujer, en un vínculo que refuerza la preeminencia de esta en el universo de Mavi.