El idilio de la piedra


Hacía menos frío frente al mar que a su lado.

Salir al aire de la noche era un quejido

valiente, con la cara lavada por el tiempo,

un gesto absurdo abrirse al encuentro de caricias

bajo luces de neón

mientras desde el fondo de las tristezas brotaban

los ecos de voces de vidas también robadas

en páginas de los diarios de la mañana.

Solo el idilio de la piedra,

y la marea cristalizando su deseo.


@mjberistain

8 comentarios sobre “El idilio de la piedra

Replica a pippobunorrotri Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.