El mar, espiral de espumas, vasija de auroras, de puntillas cruza un archipiélago de espejos, tahúr de tiniebla y plata.
Sé que en tu perfil la noche aguarda con un cielo de abismos ciegos donde la luz se equivoca en huidas oblicuamente dispersas…
Tu madrugada me sabe a perfiles de salitre que dibujan en nuestras sábanas de espuma las gaviotas blancas, y a musgo, y a ternura reptando por las caderas adormecidas de la soledad.
Soy abstracta, soy el viento, soy la danza… Quizás porque escucho el canto de las sirenas en el atardecer del puerto.
Cada vez que intento esconderme del adagio ardiente de tus manos una música de algas extraviadas me invade, y un terror deliciosísimo me diluye abismal y diversa entre tus dedos de infinitos senderos…
Una galerna de abandonos el mar amaina. A la deriva arrastra terca, herida de sombras, el perfil de la distancia…
Fotografías tomadas en la Playa de La Franca en el límite de Asturias y Cantabria@mjberistain Textos Beatriz Herranz y Maria Jesus Beristain