Infinitud


La ventana daba a un mar gris y plata
Escuchaba una música de Haendel y Corelli

Repasaba tus tristezas, amiga
Si pudieras cederme el relato justo de tu pena,
alcanzara a dejar este peso y a subir poco a poco
por tus altas ternuras.

Déjame que me vea reflejada en tu espejo
y no falte a mi canto la palabra precisa.


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