El muro

abstracto

 

Me he sentado en el viejo muro de piedra, junto al mar. Cerca hay unos jóvenes que juegan a besarse y pienso que te amo de otra manera, distinta a la de los que se abrazan y se estrechan durante unos segundos para luego separarse y olvidarse.

No llevo los labios pintados ni soy un alud de sonrisas y la palabra se me complica porque mi amor no es breve.

Soy lo que regalas a mi timidez, lo que hurgas en las heridas con la benevolencia de tus besos, las amapolas que me naces en los pechos, el viento que merodea entre mis dudas y muerde mis talones cuando busco cobijo e intento hundirme en la misma huella.

Pero dejo dormir en mi sien tu latido incógnito, el pulso del reloj marcando un tiempo infinito, la verdad desnuda de lo más sencillo, donde nos habitó la vida más cierta y más profunda.

Me he sentado en el viejo muro de piedra, junto al mar,  y me gusta leer los nombres de las barcas sencillas: gaviota, alba, caricia…

La tarde envejece entre pliegues de plata y el sol todavía hiere…

 

@mjberistain
Escultura Oteiza
Fotografía Luis M. Lainsa


 

2 thoughts on “El muro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s