OTROS POETAS
La noche de ojos de caballo que tiemblan en la noche,
la noche de ojos de agua en el campo dormido,
está en tus ojos de caballo que tiembla,
está en tus ojos de agua secreta.
Ojos de agua de sombra,
ojos de agua de pozo,
ojos de agua de sueño.
El silencio y la soledad,
como dos pequeños animales a quienes guía la luna,
beben en esos ojos,
beben en esas aguas.
Si abres los ojos,
se abre la noche de puertas de musgo,
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Agua en la poesía
se abre el reino secreto del agua
que mana del centro de la noche.
Y si los cierras,
un río, una corriente dulce y silenciosa,
te inunda por dentro, avanza, te hace oscura:
la noche moja riberas en tu alma.
Octavio Paz, México
Balada del agua del Mar
El mar
Sonríe a lo lejos.
Dientes de espuma,
labios de cielo.
—¿Qué vendes, oh joven turbia,
con los senos al aire?
—Vendo, señor, el agua
de los mares.
—¿Qué llevas, oh negro joven,
mezclado con tu sangre?
—Llevo, señor, el agua
de los mares.
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Agua en la poesía
—Esas lágrimas salobres
¿de dónde vienen, madre?
—Lloro, señor, el agua
de los mares.
—Corazón, y esta amargura
seria, ¿de dónde nace?
—¡Amarga mucho el agua
de los mares!
El mar
sonríe a lo lejos.
Dientes de espuma,
labios de cielo.
Federico García Lorca, España
Canta el agua
allí donde los montes
rozan el cielo.
Canta sobre
las rocas,
trozos
de cielo
que han caído.
Anabel Torres – Colombia
Las gotas de agua
que amanecen en las flores
son lágrimas de la luna
que de noche llora.
Indios quechuas de Perú
| DE LO ESPIRITUAL EN EL ARTE – ARACELI |
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Hay creaciones que no buscan representar nada externo.
Surgen como un reflejo de lo que no siempre sabemos nombrar.
Cuando dejamos que la mirada se pose hacia dentro, los gestos se vuelven más lentos, la atención se expande, y la obra se convierte en un espacio de silencio.
Caminar hacia adentro
En la abstracción, no seguimos un mapa.
Cada mancha, cada textura, es una señal que se revela en el momento.
No hay prisa por llegar a una imagen final.
Solo permanecer en ese diálogo íntimo
entre lo que sientes y lo que aparece en el papel.
“El color es un medio para influir directamente en el alma.” — Wassily Kandinsky
El papel como lugar de encuentro
Es en el papel donde cada elección habla de ti, incluso las que parecen pequeñas.
El tono que suavizas, la mancha que decides no borrar, la frontera que dejas difusa para que respire.
En cada una de estas decisiones se revela tu manera de mirar.
No como un gesto aislado, sino como parte de un lenguaje propio.
Y, sin darte cuenta, la obra se convierte en el lugar donde vuelves a ti.
No importa si alguien más entiende lo que ve.
Lo esencial es que, al mirarla, reconozcas en ella una parte de ti que antes no tenía forma.
En el estudio, hay momentos en los que no quiero pensar demasiado.Preparo el papel, la acuarela, la tinta… y dejo que el agua tome sus propias decisiones.En esos instantes, la mano no empuja, acompaña.La forma aparece en el movimiento del pigmento.La línea, si llega, lo hace después.
No se trata de forzar un resultado,
sino de observar cómo interactúan,
y desde ahí decidir el siguiente gesto.
instantes que solo se viven desde dentro.
Hay momentos que vivimos desde dentro. La mesa preparada, los botes de agua quietos, la luz entrando suave…Y de pronto, una gota de tinta toca el papel húmedo y empieza a expandirse como si supiera exactamente a dónde quiere ir. En ese momento, no somos nosotros quienes guiamos. Es la materia la que propone, y nosotros respondemos. Cuando la obra te dice por dónde seguir Dejar que los materiales interactúen por sí mismos es una forma de escuchar. El impulso creativo no es una idea repentina que llega de la nada: es la respuesta a lo que sucede delante de ti.
Es un diálogo sin prisa, donde la observación y la acción se alternan.
Espacios que invitan a mirar más allá Ver vídeo.
Trabajar así enseña a no querer terminar demasiado pronto. A mantener la frescura de lo que está vivo en el papel, sin cubrirlo todo. A aceptar que a veces, lo más poderoso es lo que no se ha tocado.
Ocres en los confines
del parque de la luna.
La mar demasiado lejos,
el verde, el azul, el ansia
que la mar despierta.
El gris, demasiado amargo.
¿El rojo?
El rojo es un horizonte que estalla
Azurea.
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No todo lo que empieza debe terminarse. Hay formas que necesitan permanecer abiertas. Procesos que no piden un cierre, porque invitan a que la imaginación complete lo que falta. Los espacios en blanco contienen más fuerza que cualquier trazo final. Aprender a dejar en suspensión también es un gesto creador. No como un abandono, sino como una escucha más profunda a la belleza que se abre paso en ese momento. |
Lo inacabado también hablaCuando dejamos de apresurarnos por concluir, algo más sutil empieza a aparecer. Una vibración callada, una imagen que no se entrega del todo, una emoción que se revela solo a medias… Y ahí, en ese umbral, se despliega una forma distinta de belleza: la que no busca el resultado, sino quedarse un poco más en esa zona incierta. |
![]() Crear sin terminar En un mundo que premia lo definido y lo explícito, crear sin concluir puede parecer improductivo. Pero hay formas que solo pueden existir si las dejamos en suspenso. Como si su verdad dependiera precisamente de no completarlas. Esa es la esencia de algunos procesos creativos: no empujar, sino permitir. |
| Si sientes que hay partes de ti que aún no tienen forma, quizás no necesiten ser completadas. Podemos generar miradas con otra atención. Más difuminada, más entreabierta. Sostenidas sin prisa, sin juicio. No todo necesita ser dicho por completo. Si trabajar desde el silencio, desde lo no dicho, es algo que también sientes en tu forma de crear, puedes profundizar en esta práctica con el curso Retratos Velados, que te ofrece 5 propuestas que exploran la imagen como un espacio de intimidad y verdad. |
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Hay ejercicios que no comienzan con una línea, ni con una figura clara. Comienzan con una mancha. 📌 ¿Qué es una mancha en la acuarela? Una mancha no es un error ni un accidente. Es el principio de algo que aún no tiene forma. El agua se desplaza sobre el papel arrastrando el color, expandiéndose sin un plan. Solo si aprendemos a observar, empiezan a aparecer posibilidades. Trabajar de esta manera no significa improvisar. Significa abrir espacio a la intuición. Pintar desde la mancha es aceptar lo incierto, dejar espacio a lo inesperado… |
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| 📌 ¿Qué aprendes cuando pintas desde la mancha? Aprendes a observar sin intervenir demasiado, identificar los límites que empiezan a insinuarse y decidir con precisión qué reforzar y qué dejar en suspensión. También entrenas la sensibilidad para intervenir solo cuando es necesario. Resumiendo: ✔️ Observar una mancha sin juzgar, dejando que la forma empiece a revelarse sola. ✔️ Identificar posibles figuras a partir de los bordes, contrastes o acumulaciones de color. ✔️ Desarrollar una mirada intuitiva y flexible, capaz de ver antes de decidir. ✔️ Aprender a detenerse a tiempo, para mantener la frescura y evitar sobrecargar la imagen. |
| 📌 ¿Qué son los fractales y cómo crearlos? Al observar con atención una mancha de acuarela sobre papel húmedo, podemos descubrir patrones delicados que recuerdan formas naturales como ramas, raíces, cristales o nervaduras de hojas. Estas estructuras, conocidas como fractales, surgen porque el agua fluye de manera irregular y lleva consigo el pigmento, creando bordes, caminos y texturas que se repiten a diferentes escalas. Aunque parece algo complejo, los fractales aparecen constantemente cuando permitimos que el agua y el pigmento interactúen con libertad. Existen técnicas sencillas que podemos usar para potenciar estos efectos y crear patrones fractales de manera consciente. Por ejemplo, espolvorear suavemente unos granos de sal sobre una capa húmeda de acuarela es una manera fácil de crear fractales. La sal atrae el agua hacia sí misma, generando pequeñas ramificaciones y patrones cristalinos al secar. Otras técnicas útiles son dejar caer agua limpia sobre una capa ya pigmentada, lo que genera bordes fractales y figuras naturales, o inclinar ligeramente el papel para que el agua forme caminos espontáneos. Explorar estos métodos es aprender a dialogar con el material, respetando sus tiempos y disfrutando el proceso de descubrir formas nuevas en lo inesperado.📌 Sobre cómo “escuchar” la mancha para intervenir después: Escuchar la mancha es detenerse antes de actuar. Es mirar sin prisa, dejando que algo empiece a hablar desde el papel. A veces, una curva sugiere una espalda. O una sombra insinúa la pata de un animal. No se trata de inventar, sino de descubrir. El siguiente gesto no viene de la mente, sino de una mirada que ya ha aprendido a confiar. |





Lo inacabado también habla




