Marina

 

El mar de mis dieciseis años era la playa, y los torsos de los chicos desnudos, y mi cuerpo dibujándose bajo la tela mojada como el de una mujer, y la cita para el guateque de por la tarde, y los turbadores escarceos submarinos, y escribir corazones en la arena, y tenderte junto a otro cuerpo bajo el sol. Horas larguísimas, rojas debajo de los párpados.

Y el mar de mis dieciocho años es un libro en mi equipaje siempre a punto. Es un libro que me descubrió el mar en todo lo que me faltaba, en todo lo que yo amaba, en todo lo que me dolía. Es un libro que me hizo creer que estaba enamorada del mar de tanto como me enseñó a añorarlo. Desde entonces a todo lo que echo de menos le llamo mar…

Ana Rossetti
Fotografía Mikel Vega


 

Te echaré de menos

 

Ana Rosseti

 

Si cada surco de mi piel rebosa tu nombre,
Si cada pensamiento fugaz navega hasta ti,

Cómo apartar mis ojos del claro horizonte
Esperando el amanecer de tu perfil.
Porque para olvidar el roce de tus besos
Su abrazo vehemente, cálido, húmedo, tierno
Tendrían que borrar la rosada isla de mis labios
Del ajado mapa de mi cuerpo.
Porque mil ríos de heridos recuerdos
Fluyen por debajo de mi piel,
Invisibles al omnisciente firmamento.
Y contumaces, furiosos, desafiantes
Desgastan las orillas de mis sueños,
Erosionando los muros del olvido
Con el fantasma de tu anhelado regreso.
Porque aunque un abismo de despedidas
Separe nuestros lejanos universos
Sigo tendiendo puentes con volátiles palabras,
Gritando tu nombre al vacío, oyendo sólo su eco,
Lanzando mensajes de amor al mar inmenso.
Si un día oyes tu nombre
Susurrado por el viento
O hallas un jirón de mi alma
Entretejido en un verso
No te escondas, deja tan sólo
Que te acaricie un momento
Para después perderme de nuevo
Entre la niebla del tiempo.
Porque en días como hoy necesito
Todo un mundo para recordarte
Que siempre te echaré de menos