Zenet

Porque, a veces, es difícil incluir algún texto que acompañe música como la que a un@ le hace temblar el corazón en pocos minutos.

Es posible que, como en el tema «Soñar contigo» ni tan siquiera ese temblor del corazón se corresponda con la propia música, sino con la manera de interpretarla.


Simply Falling

Desde que Danioska me descubriera este tema y a esta mujer, me he dejado envolver por su música, por el color de su voz, y por el sentimiento desgranándose lentamente al ritmo de su cuerpo, como si no hubiera más música… ni más voz, ni poema de amor mejor recitado…


There goes my heart again
All of this time i thought we were pretending
Nothing looks the same when your eyes are open
Now you’re playing these games to keep my heartbeat spinning
You show me love, you show me love
You show me everything my heart is capable of
You reshape me like butterfly origami

You have broken into my heart
This time i feel the blues have departed
Nothing can keep me away from this feeling
I know i am simply falling for you

I’m taking time to envision where your heart is
And justify why you’re gone for the moment
I tumble sometimes, looking for sunshine
And you know this is right when you look into my eyes
You show me love, you show me love
You show me everything my heart is capable of
And now i can’t break away from this fire that we started

There my heart goes again
In your arms i’m falling deeper
And there’s nothing to break me away from this…

Iyeoka Ivie Okoawo, (1975) conocida simplemente como Iyeoka, es una cantante, poeta, activista y educadora estadounidense de origen nigeriano que se mueve en terrenos cercanos al soul, blues o jazz.
Wikipedia


Imagen: UndergroundSun



El músico Nobel de Literatura

PUBLICADO EL 

MÚSICA DE BOB DYLAN – BLONDE ON BLONDE – I WANT YOU.

PUBLICADO EN LA REVISTA QUÉ LEER
Octubre 13, 2016

RAZONES POR LAS QUE LA ACADEMIA LE CONCEDIÓ EL NOBEL DE LITERATURA A
BOB DYLAN

Un premio a la “tradición de habla inglesa” de la poesía de los letristas. Así definió la Academia Sueca el Nobel de Literatura que le entregó, este jueves, al cantautor estadounidense Bob Dylan.

En el anuncio oficial, la vocera de la Svenska Akademien destacó que el jurado había valorado al músico, de 75 años y toda una leyenda del rock, por “haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.

Pero el anuncio tomó a muchos por sorpresa, no sólo porque desbancó a otros favoritos desde hace años -entre ellos, el novelista japonés Haruki Murakami, el keniano Ngugi wa Thiong’o o el destacado poeta sirio Adonis-, sino porque por primera vez el galardón máximo de la literatura fue a manos de un compositor de canciones.

También Dylan había figurado en las listas que especulan sobre los potenciales ganadores, pero muchos observadores pensaban que la Academia no incursionaría en un género popular como el rock.

“Es un gran poeta en la tradición de habla inglesa, un sampler increíble y original que encarna la tradición y que por 54 años se ha dedicado a eso, reinventándose constantemente y creando una nueva identidad”, detalló Danius.

El autor de canciones como “Golpeando las puertas del cielo” y álbumes convertidos en clásicos como “Highway 61 Revisited” recibirá su medalla y los 8 millones de coronas suecas (más de US$900.000) en una ceremonia el 10 de diciembre.

El de Dylan es el Nobel número 109 en el campo de las letras y el número 259 para Estados Unidos.

En Literatura, el último estadounidense en recibirlo fue Toni Morrison, en 1993, en una lista que también integran plumas como Sinclair Lewis (1930) o William Faulkner (1949).

“Si uno quiere empezar a escuchar o leer (a Dylan), debería iniciarse con ‘Blonde on Blonde’, el disco de 1966 que tiene varios clásicos y es un ejemplo extraordinario de su brillante modelo de rima, de su armado de estribillos y de su pensamiento pictórico”.

A la hora de responder sobre si este premio representa una ampliación radical en los criterios de selección de la Academia, Danius señaló:

“Puede parecer así, pero si miramos para atrás, bien atrás, uno descubre a (los poetas griegos) Homero y Safo, que escribieron textos poéticos o piezas que estaban hechas para ser escuchadas, representadas, a veces acompañadas con música. Y aún hoy leemos a Homero y a Safo y los disfrutamos.”

“Es lo mismo con Bob Dylan: puede ser leído y debe ser leído”.

Fuente: bbc.com
Imagen: AccuSoft Inc.

Missa Brevis K65

Si supiera cómo hablarte
del largo viaje de mis sueños
cuando Mozart se descuelga
de los árboles por los canales
con el dobladillo de su casaca
descosido

y yo navego por los siglos
con mi sombrero de paja
en una barcaza de ilusiones
de infancia. Si escucharas
cómo suena el viento
cuando no dice nada.

Una sinfonía es solo agua,
agua,
manantial de plumas atrapadas
en una espiral de partituras sin palabras,
lamento de primaveras robadas.

Mira la luna al mar…

Mira cómo se hace agua
en su boca de orillas rizadas.


@mjberistain

 

Requiem de Mozart – Análisis

 

Era 1 de noviembre de 2014 y se dio uno de los acontecimientos que más han impactado en mi vida: mi primera actuación con la Joven Orquesta Sinfónica de Granada (JOSG) y el Coro de las Juventudes Musicales de Granada cuyo programa estaba compuesto por Requiem für Soli, Chor und Orchester d-moll, KV. 626, de Wolfgang Amadeus Mozart. Es un día que recuerdo con cariño por ser, como ya he dicho, la primera actuación con tal orquesta y por tratarse de una de las obras maestras más importantes de la historia de la música. Se celebrabA el Día de Todos los Santos y el escenario no podía ser más acertado: el Cementerio de San José de Granada. Con la atmósfera que nos rodeaba no pude evitar sentir un escalofrío continuo, una mezcla de sensaciones tiernas, angustiosas, agrias, etc. y tener los ojos húmedos mientras tocaba durante la aproximada hora que dura esta obra.

El día siguiente volvimos a interpretar el Réquiem en el Auditorio Manuel de Falla con una acústica casi inmejorable. Mis emociones fueron distintas, pero igual de impactantes e intensas.

En esta entrada quiero hacer un análisis/comentario de la última obra que Wolfgang Amadeus Mozart escribió para poder entenderla mejor. Mi objetivo es que sea un análisis accesible, alejado de términos técnicos y complicados, para todas aquellas personas que no estudian música, aunque espero que también les sirva a las que sí.

(RECOMIENDO QUE SE LEA POCO A POCO ESTA PUBLICACIÓN, PUES ES LARGA Y PUEDE RESULTAR FATIGOSA)

No están claras las razones que motivaron a Mozart para componer esta obra. En sus últimos meses de vida tenía un delicado estado de salud, estaba obsesionado con la muerte y con todo lo sobrenatural por su aparente relación con la francmasonería.  La razón más extendida por la que Mozart compuso su Réquiem es que en este período recibió una visita de un extraño caballero que le encarga una misa de réquiem a cambio de una cantidad considerablemente alta de dinero, y realmente era algo el compositor lo necesitaba, pues cargaba con bastantes deudas que saldar. Esta historia aparece en dos de las biografías escritas después de su muerte, cuya información fue facilitada por Constanza, su viuda. Supuestamente, Mozart dijo que estaba componiendo el réquiem para él mismo, pues veía cerca la hora de su muerte.

No voy a hablar en esta entrada sobre los orígenes de esta obra maestra, mas posiblemente lo haga en alguna posterior.

Antes de empezar con el análisis es importante saber que:

– esta obra fue compuesta por Mozart con vida hasta el compás 8 del Lacrymosa; el resto supuestamente lo acabó su discípulo Sussmäyr basándose en las ideas y los bocetos realizados por su maestro, aunque se han realizado varias versiones. L más interpretada en la actualidad es la de Sussmäyr (que será la comentada).

– una “misa de réquiem” es un oficio religioso de la iglesia romana que se le dedica a una persona fallecida.

Requiem für Soli, Chor und Orchester d-moll, KV. 626 (Réquiem para solistas, coro y orquesta en re menor) está compuesto para cuatro cantantes solistas: soprano, contralto, tenor y bajo; coro; vientos: 2 cornos di bassetto, 2 fagotes, 2 trompetas y 3 trombones; dos timbales; cuerdas: violines primeros y segundos, violas, violonchelos y contrabajos; y órgano.

La estructura de esta obra es la siguiente:

I. INTROITUS
II. KYRIE
III. SEQUENTIA
1- Dies irae
2- Tuba mirum
3- Rex tremendae
4- Recordare
5- Confutatis
6- Lacrymosa
IV. OFFERTORIUM
1- Domine Jesu
2- Hostias
V. SANCTUS
VI. BENEDICTUS
VII. AGNUS DEI
VIII. COMMUNIO


I. INTROITUS

Según Luis Ángel de Benito, ” representa la actitud perfecta ante la muerte. Se trata de un cortejo fúnebre”. El ritmo inicial (pum chan, pum chan) nos recuerda a una marcha fúnebre, además el tema inicial lo exponen el fagot y el corno di bassetto (familia del clarinete) en un contrapunto imitativo (la melodía se expone 4 veces, aunque a alturas diferentes), unos instrumentos que en la Viena de finales del siglo XVIII se relacionaban con la muerte.

Seguidamente, los bajos (cantantes del coro) retoman el tema principal con las palabras latinas “requiem aeternam“, que significan “descanso eterno“. Para estas palabras Mozart escribe notas muy largas y lentas, que parecen eternizarse; una melodía que simboliza la eternidad de los muertos.

Más adelante el coro hace una intervención en la que el texto dice “et lux perpetua luceat eis” (y la luz perpetua los ilumine), que corresponde con un nuevo color, una actitud, digamos, más optimista. Se da un cambio a tonalidad mayor y ,entre otras cosas, vemos así esa “luz”. La soprano solista canta una oración y el coro contesta en forte “exaudi orationem meam, ad te omnis caro veniet” (Escucha mi oración[Dios], todos los cuerpo van a ti). Es una especie de llamada de atención a Dios ese “exaudi” en forte. Para acabar, se reexpone el inicio cantado y desarrollado de este Introitus.

Texto:

(Coro)

Requiem aeternam dona eis, Domine                            Dales el descanso eterno, Señor,
et lux perpetua luceat eis.                                                  y la luz perpetua los ilumine.  
(Soprano)
Te decet hymnus, Deus, in Sion,                                     Mereces un himno, Dios, en Sión
et tibi reddetur votum in Ierusalem.                              y te ofrecerán votos en Jerusalén.
(Coro)
Exaudi orationem meam,                                                 Escucha mi oración,
ad te omnis caro veniet.                                                    todos los cuerpos van a ti.

Audio: www.youtube.com/watch?v=OvUywK-v-4Q


 

II. KYRIE

Se repiten constantemente las siguientes frases:

(Coro)
Kyrie eleison.                                          Señor, ten piedad.
Christie eleison.                                      Cristo, ten piedad.

Se trata de una súplica desesperada de compasión, misericordia, piedad.
Llama mucho la atención el salto tan forzado que hace la melodía a las pocas notas de empezar. Es un salto de séptima disminuída descendente (sib – do#) y se viene utilizando desde el barroco para expresar extrema desesperanza y dolor; se le llama saltus duriusculus (En El Mesías de Handel lo podemos escuchar). Para que detectéis este salto, prestad atención a la vez que escuchais el Kyrie a las sílabas que pongo en mayúsculas: kyyyy- ri- e E-EEE (justo al comenzar).

Este Kyrie es una fuga en toda regla. Se puede ver claramente que el material melódico (sujeto de la fuga) se va repitiendo constantemente a lo largo de toda la pieza en distintas tonalidades. Además escuchamos series de muchas notas rápidas que, digamos, acompañan a la melodía (es el contrasujeto de la fuga).

Cabe destacar la cadencia tan amarga que escribe el compositor al final de la pieza. Consiste en no resolver la música como conjunto donde se espera. Su resolución da una sensación de inestabilidad, amarga, agria, confusa. A esta cadencia se le llama dubitatio. La podemos escuchar en el minuto 2:19 del vídeo siguiente: www.youtube.com/watch?v=tIhwX7jxBWM


III. SEQUENTIA

En este bloque del réquiem se anuncia el Día del Juicio Final ante Dios. Consta de 6 piezas.

  1. DIES IRAE

Llama mucho la atención el texto:

(Coro)

Dies irae, dies illa                                               Día de ira aquel día
solvet saeclum in favilla,                                  en que los siglos serán reducidos a cenizas,
teste David cum Sibylla.                                   como profetizó David con la Sibila.
Quantus tremor est futurus                             ¡Cuánto temblor habrá en el futuro
quando iudex est venturus                               cuando venga el juez
cuncta stricte discussurus!                               a exigirnos cuentas rigurosamente!

Como podéis comprobar es un mensaje terrible el que se nos envía. Pero lo que realmente destaca de esta pieza es cómo Mozart pone al servicio del texto su música: nos transmite una sensación muy angustiosa con el tempo desenfrenado, motivos que ascienden y descienden entre mezclados con la melodía del coro, la agresividad de las trompetas, las notas batidas de la cuerda, etc. Con la música añadida al texto nos encontramos ante un gran ejemplo de cómo sentir nerviosismo puro y duro en nuestro oídos. Especial importancia tiene el tratamiento que hace Mozart de la frase “Quantus tremor est futurus” (cuánto temblor habrá en el futuro) en el momento en que la cantan solo los bajos del coro. Es la figura del tremolans y simboliza estados de terror, pánico, angustia… Las voces, junto a los instrumentos, hacen una especie de temblor que crea inestabilidad para transmitirnos ese temblor del que nos habla el texto. Esto lo vemos en el minuto 1:15 del siguiente audio: https://www.youtube.com/watch?v=RKJur8wpfYM


  1. TUBA MIRUM

A pesar de que al principio del texto se dice “La trompeta (del Día del Juicio), esparciendo….”, el solo lo hace un trombón. Suponemos que se debe a las posibilidades del trombón y de la trompeta de la época, y el primero sería más apto para tocar ese fragmento. Cuando el cantante dice “Tuba mirum spargens sonum” (la primera frase que se ha comentado antes) el trombón hace una melodía con la que precisamente hace “dispersar” el sonido (minuto 0:29).

Una vez más se hace notar cómo Mozart pone al servicio del texto su música. Lo vemos cuando el bajo (cantante solista) dice la palabra sepulcra, en la que hace un descenso melódico muy brusco, precisamente para resaltar esa palabra (minuto 0:53). De esta manera simboliza el sepulcro, el descenso hacia la tumba. A esta figura de descenso expresivo se le llama catábasis; además, lo canta el bajo, por lo que ilustra más aún esos sepulcros enterrados.

Son ejemplos de cómo Mozart maneja el estilo antiguo, el estilo barroco – Luis Ángel de Benito

Este tuba mirum acaba en un tono esperanzador según el texto, y la música así lo refleja.

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=2VBAAfCQH-k

Texto:
(Bajo)
Tuba mirum spargens sonum                              La trompeta, esparciendo su asombroso sonido
per sepulcra regionum                                           por los sepulcros de las regiones,
coget omnes ante thronum.                                  reunirá a todos ante el trono.
(Tenor)
Mors stupebit et natura                                         La naturaleza y la muerte se asombrarán
cum resurget creatura                                            cuando resuciten las criaturas
judicanti responsura.                                             para responder ante el Juez.
Liber scriptus proferetur                                       Y por aquel profético libro
in quo totum continetur                                         en que todo está contenido
unde mundus iudicetur.                                         el mundo será juzgado.
(contralto)
Iudex ergo cum sedebit                                            El juez, pues, cuando se siente,
quidquid latet apparebit,                                        todo lo oculto saldrá a la luz,
nil inultum remanebit.                                             nada quedará impune.
(soprano y cuarteto)
Quid sum miser tum dicturus?                             ¿Qué podré decir yo, desdichado?  
Quem pratonum rogaturus,                                  ¿A qué abogado invocaré
cum vix iustus sit securus?                                     cuando ni los justos estén seguros?


  1. REX TREMENDAE

En el inicio de esta tercera pieza de la secuencia se efectúa otro salto brusco hacia abajo como el tuba mirum, pero en esta ocasión la intención es distintaEsta vez se trata de la figura del diapasón, que en el barroco casi siempre significaba una alusión a Dios. El coro en su primera intervención vocaliza el término Rex (Rey), pero lo hace de un modo muy exclamativo y en un registro agudo para la voz, lo cual señala las alturas: sigue aludiendo a Dios (en el cielo).

El compositor austriaco sigue apelando a su majestad, su señoría, con el ritmo de obertura francesa.

Otro símbolo de majestuosidad es la armonía que utiliza (se puede comprobar en algunas óperas y sinfonías de Mozart). La armonía es la siguiente: Iº-VIº -IVº(en realidad es un segundo grado con séptima en primera inversión)-Vº, y en Mozart es una alusión a Dios, al Padre, a su majestad, su señoría.

Finalmente este movimiento acaba con una súplica dulce con aire infantil.

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=SKityhJZDV0

Texto:

(Coro)
Rex tremendae majestatis                                    Rey de tremenda majestad,
qui salvandos salvas gratis,                                 a quienes salves será por tu gracia.
salva me fons pietatis!                                           ¡Sálvame, fuente de piedad!


4.RECORDARE

Personalmente ésta es la pieza que más me estremece, y me recuerda al Cementerio de San José de Granada, que es, como mencioné al inicio de la publicación, el lugar donde toqué este réquiem con la JOSG.

La melodía se inicia con el dulce sonido de los cornos di bassetto a los que acompañan los instrumentos de cuerda como si brotaran de un pequeño manantial, regalándonos una de las sensaciones más puras que tiene el Réquiem. La orquesta da paso al cuarteto solista para que retome la melodía con la misma ternura conmovedora y la desparramen sobre una delicada oración al gentil y dulce Jesús.

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=tbGdEDgSelA

Texto:

(Cuarteto)

Recordare, Iesu pie                                                          Acuérdate, piadoso Jesús,
quod sum causa tuae viae,                                             ya que soy la causa de tu venida,
ne me perdas illa die.                                                      de no perderme aquel día.
Quarens me, sedisti lassus,                                            Buscándome, te sentaste cansado,
redemisti crucem passus;                                               me redimiste padeciendo la cruz;
tantus labor non sit cassus.                                            tanto trabajo no sea vano.
Iuste iudex ultionis,                                                          Juez que castigas justamente,
donum fac remissionis                                                    otórgame el perdón
ante diem rationis.                                                           antes del Día del Juicio.
Ingemisco, tanquam reus,                                              Gimo, como un reo,
culpa rubet vultus meus;                                                 el pecado enrojece mi rostro;
supplicanti parce, Deus.                                                  perdona, Dios, a quien te implora.
Qui Mariam absolvisti                                                    Tú, que absolviste a María
et Latronem exaudisti                                                     y perdonaste al ladrón,
mihi quoque spem dedisti.                                             también me has dado esperanza.
Preces meae non sunt dignae,                                       Mis ruegos no lo merecen,
sed tu bonus fac benigne                                                 pero tú, bueno como eres, haz benignamente
ne perenni cremer igne.                                                  que no sea yo quemado en el fuego perenne. 
Inter oves locum praesta                                                Dame un lugar entre las ovejas,
et ab haedis me secuestra                                                y separándome de los cabritos
statuens in parte dextra.                                                 colócame a tu derecha.


5.CONFUTATIS

Texto:

(Coro)

Confutatis maledictis,                                                    Rechazados los malditos
flammis acribus addictis,                                              y entregados a las crueles llamas,
voca me cum benedictis.                                                llámame con los benditos.
Oro supplex et acclinis,                                                  Suplicante y humilde te ruego,
cor contritum quasi cinis,                                              con el corazón casi hecho ceniza,
gere curam mei finis.                                                      apiádate de mi destino.

 

Los cimientos de la música, los bajos (instrumentos), se estremecen y se agitan en esta especie de visión de los condenados arrojados al infierno – Luis Ángel de Benito

Destaca el giro melódico con el que comienzan a cantar los bajos del coro. Las notas que cantan son LA-MI-DO-LA y esta relación interválica simbliza ira, indignación y/o venganza. Lo podemos escuchar en otras piezas de Mozart como:

– en el aria de La Reina de la Noche de la ópera La flauta mágica, aria donde la cantante hace un juramento. La relación interválica se produce en las primeras notas que canta la solista. Audio: https://www.youtube.com/watch?v=G7mpd3SvU14

– en la ópera Don Giovanni cuando Doña Anna clama venganza por la muerte de su padre. Audio (minuto 2:37): https://www.youtube.com/watch?v=KtY2smygMWQ

– al principio del Concierto número 20 para piano y orquesta en re menor (minuto 1:01). Audio: https://www.youtube.com/watch?v=yM8CFR01KwQ

(Recomiendo escuchar los ejemplos citados varias veces y comparar los momentos indicados entre sí y con el inicio de maledictis para encontrar la relación)

Esto nos sirve para saber que Mozart tiene una fijación cuando utiliza este eje melódico para expresar ira, venganza o indignación.

En esta pieza también encontramos una antítesis: una contraposición entre los sones infernales del inicio y las súplicas infantiles que dice “voca me” (minuto 0:27 y 1:02. Finalmente la música desaparece entre latidos sutiles y ruegos (minuto 1:33).

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=fjtwyZAhCcs


6.LACRIMOSA

Nos encontramos ahora con la que casi con total seguridad es la parte más conocida del Réquiem de Mozart: lacrimosa, la que cierra la Sequentia.

“Lacrimosa dies illa” se traduce como “Día de lágrimas aquel”.

Mozart nos dibuja estas lágrimas con la figura de suspiratio, y desde dos siglos antes venía representando dolor, lamento. Los suspiros los simboliza con las notas que va haciendo la cuerda de dos en dos.

Fue en esta pieza donde el compositor austriaco paró su mano para siempre, justo en el compás 8, dejando así inacabada su obra. Se considera que a partir de aquí acabaron el Réquiem un alumno llamado Eybler y un alumno de Mozart llamado Sussmäyr. En principio trabajaron juntos pero no llegaron a estar de acuerdo y fue Sussmäyr quien completó el resto de la obra basándose en bocetos y apuntes de su maestro, que ya no se conservan porque Constanze los destruyó.

No obstante, hay otras versiones aparte de le comentada, como la de Sigismund Neukomm o la Richard Maunder.

Como he dicho hace poco, Mozart compuso hasta el compás 8 del Lacrimosa. La música se eleva desde el carácter íntimo del inicio hasta un aplastante y furioso forte (minuto 0:50), que precisamente es hasta donde el compositor escribió en su vida.

Texto:

(Coro)

Lacrimosa dies illa                                         Día de lágrimas aquel
qua resurget et favilla                                   en que resurja de las cenizas
iudicandus homo reus.                                  para ser juzgado el hombre culpable.
Huic ergo parce, Deus.                                 Perdónale, Dios.
Pe Iesu, Domine,                                             Señor Jesús misericordioso
dona eis requiem. Amen.                              Concédeles el descanso eterno. Así sea.

Audio: https://www.youtube.com/watch?v=Ym8b3bC_Fq4

Gran parte de la vida de Mozart se conoce gracias la recuperación de las cartas que le enviaba a su padre, que no eran pocas. Así, se sabe que éste hizo sentir culpable a su hijo durante toda su vida por la muerte de su madre y por emanciparse. Curiosamente, las últimas notas de su vida las compuso para la palabra “culpable”.


Aquí termina este comentario, pues mi interés iba enfocado a lo que compuso Mozart con vida.

Espero que os haya resultado interesante y a partir de ahora disfrutéis más de esta obra maestra.

¡Para cualquier corrección o aportación no dudéis en comunicarlo en los comentarios!

Hasta la próxima vivensadores/as.

De: https://vivensando.wordpress.com/2015/05/31/entendiendo-el-requiem-de-mozart/


 

 

 

The shape of my heart

¿Puede la música traducir las emociones?

A Carmen le gustaba viajar en tren, como lo hacía ahora, por si al final del trayecto le encontraba a él esperándole en la estación. No hacía un problema de elegir destino.

Viajaba con una mochila casi vacía, apenas un ligero vestido y ropa íntima de recambio; su música preferida dibujando en su sonrisa sus ganas de vivir siempre, y una vez más, de imaginar su reencuentro.

Le volvía loca pensarle al otro lado de la ventana del tren con el brillo instalado en su mirada expectante, sus paseos impacientes andén arriba, andén abajo. —Se acordaba ahora de cuando aprendieron juntos a interpretar las últimas líneas de “el amor en los tiempos del cólera” de García Márquez. Nunca les había importado el destino de su viaje cuando le pedía vivir con ella el resto de sus días navegando río arriba, río abajo—. Se imaginaba sus brazos recogiéndola del salto de los escasos dos peldaños que les separaban, volteándola amorosamente, sintiendo solamente el choque tierno de sus cuerpos hasta encontrar, en un nuevo abismo, sus ojos; esa mirada soñada durante tantas noches de soledad y borrachera. Cómo se apretaba después a sus caderas, su cuerpo implacable dibujándole violetas desnudas y partituras de pasión en cada poro de su piel hasta hacerla llorar de risa y de pudor a esa hora en la que ya no quedaba nadie en la estación.

En el regazo de un café sus manos entrelazadas y serenas, la música de Sting “The Shape of my Heart” sonando levemente y la pureza de un amor fuera de dudas permaneciendo intacto a pesar del polvo de las guerras, del sexo ciñendo soledades, de todo lo que ya está escrito en todas las paredes y en todos los libros, de lo que todavía queda al hombre por descubrir, de la gloria de unos minutos miserables, de la fiebre del fracaso, de la incertidumbre de los corazones en ruinas, de lo abstracto y obstinado del pensamiento, de la apariencia de lo cotidiano, de los desencuentros, de las frases estúpidas que se nos ocurren a veces y del arrepentimiento, de la tibieza de la desgana, de la tristeza de la lluvia, de las mentiras más infelices, de las venganzas desapasionadas, de los secretos infectados, de los recuerdos ya olvidados, de  las insignificancias de las penas y los rencores, de las constelaciones de nombres imperfectos y de las miles de noches a cielo abierto esperándose…

@mjberistain
Fotografía Sieff


14 comentarios sobre “The shape of my heart”

  1. Xabier Novella dice:EDITARQué prosa tan profunda y poética, me sumo a los comentarios anteriores, maravilloso.Un abrazoMe gustaRESPONDER
  2. elcorazondelmar dice:EDITAREl relato ya es bueno, pero sublime con esa música de fondo. Feliz miércoles.Te gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARFeliz, miércoles y el resto de días de tu vida. También aprovecho para felicitarte la Navidad. Gracias corazón por tus palabras, siempre. Un beso entrañable.Le gusta a 1 personaRESPONDER
  3. cristinafra dice:EDITARTus palabras forman un relato muy bien descriptivo y junto a la música que le acompañas lo llevas a una gran belleza. Me encantaTe gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARCristina, yo sí que estoy encantada de leer tus letras al punto de la mañana… Hoy ya he crecido un poco más… Que disfrutes de estos días de Navidad. Un abrazo muy fuerte.Le gusta a 1 personaRESPONDER
  4. Julie Sopetrán dice:EDITAREs una prosa poética romántica, apasionada, llena de melancolía y nostalgia, pesadumbre, añoranza…
    Me encanta tu entrega, tu sinceridad tu rememorar el recuerdo en cada línea. Muy buena prosa María Jesús. Me ha gustado mucho. Un fuerte abrazo navideño.Te gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARJulie, tus palabras me llevan a un lugar alto del que no quisiera caer nunca… Te deseo felices momentos de Navidad. Gracias por estar siempre a mi lado. Te abrazo con cariño.Le gusta a 1 personaRESPONDER
  5. Rubén Garcia García – Sendero dice:EDITARBelleza de prosa, tristeza intima, que apoyas con frases largas y repeticiones tipo existencia lista. Hermoso texto amigo, que abre puertas a al futilidad de la vida, a pesar del sexo y el amor.Te gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARNunca encuentro las palabras adecuadas para expresar la intensidad de las emociones cuando éstas se hacen dueñas del corazón. Por ello aprecio muchísimo tu valoración. Te llenaría de rosas y abrazos…Le gusta a 1 personaRESPONDER
  6. lucesysombras dice:EDITARcreo que ya te lo han dicho todo ene el comentario anterior…
    precioso
    y la musica….
    besoTe gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARLuces y sombras, me alegro un montón de que te guste. He cambiado la foto y ahora es más yo de lo que ue en su día. Gracias por estar aquí, conmigo. Otro beso.Le gusta a 1 personaRESPONDER
      1. lucesysombras dice:EDITARya he visto la foto… y me había despistado un pocode nada!!Te gusta a tiRESPONDER
  7. hilosfinitos dice:EDITARDeberia existir el “me encanta”. María, tu prosa en este texto es pura poesía, el deseo más bello, el amor casi perfecto, y una melancolía que te atrapa desde el vestido hasta esas miles de noches en los que a todos nos atrapa la ausencia.Te gusta a tiRESPONDER
    1. MJBeristain dice:EDITARCompartir contigo la belleza de unas palabras es un “plan” perfecto para mi espíritu. Gracias por quedarte un rato entre mis líneas, sabes que eres bienvenida. Un abrazo fuerte.Le gusta a 1 personaRESPONDER

La caja de música

Música de Japón. Avaramente

de la clepsidra se desprenden gotas

de lenta miel o de invisible oro

que en el tiempo repiten una trama

eterna y frágil, misteriosa y clara.

Temo que cada una sea la última.

Son un ayer que vuelve. ¿De qué templo,

de qué leve jardín en la montaña,

de qué vigilias ante un mar que ignoro,

de qué pudor de la melancolía,

de qué perdida y rescatada tarde

llegan a mí, su porvenir remoto?

No lo sabré. No importa. En esa música

yo soy. Yo quiero ser. Yo me desangro.


Jorge Luis Borges
Fotografía Imágenes Técnicas

El sabor de las lágrimas

Sólo.
Se le ha escapado la madrugada
de puntillas y por la espalda.

No quiero, mi niña
vestirme solo,
No puedo, mi niña
llorar p’a dentro

Tu adiós me sabe a miedo
y a sal tu silencio
no puedo, mi niña
llorar p’a dentro

Maldigo los sueños
en tu melena negra
en el vacío de tu voz
y en tus manos
apretándome a la vida

No quiero, mi niña
vestirme solo
no puedo, mi niña
con este llanto, negro, mío,
llorar p’a dentro

@mjberistain


Artículo de Rosa Jiménez Cano
Publicado en El País Cultura

“Buenas noches, Los Ángeles. Feliz de poder compartir con tanta gente buena y afición a la buena música. Tanto yo como mis compañeros estamos contentos y felices y, nada, darles las gracias por estar aquí. Thank you, very much”, y comenzaron los compases de Simples Cosas.

No era verdad. El cantante no podía estar feliz. Pero se transformó al subir al escenario. Diego Ramón Jiménez Salazar, El Cigala en los discos y carteles, se ha quedado viudo. La noche antes del concierto a las dos de la madrugada, se apagaba la vida de Amparo Fernández, su pareja durante más de 25 años. Con ella tuvo dos hijos y se convirtió en el pilar más férreo de su carrera.

La audiencia ignoraba que 45 minutos antes, el artista llegó al camerino enfundado en un pijama de corte chino de raso azul oscuro, con la mirada escondida en una gafas de sol y arrastrando las babuchas. Con el cuerpo apoyado en Yelsy Heredi, su contrabajo, repetía “qué barbaridad, qué barbaridad”, mientras sujetaba la cabeza con ambas manos. A medida que pasaban los minutos, Julio César Fernández, road manager, hijo de Amparo, estrenando orfandad, comenzó a dar el último planchado al terno de luto: chaqueta con solapa de terciopelo, camisa blanca y raya en el pantalón. Diego pidió colirio para aliviar los ojos encendidos en sangre y un espray que mitigase la tristeza agarrada a la nariz. “No puedo, no puedo, no puedo”, susurraba. Pero pudo. Pudo más que ninguna noche. Más solemne y metido en sí mismo que ninguna otra actuación. El desenlace, no por esperado, ha sido menos doloroso.

Amparo no quiso alarmar al clan que dirigía con hilos invisibles. Durante seis meses se trató del cáncer que padecía con gran discreción en Miami. El Cigala comenzó a sospechar. No quedó más remedio que decir la verdad, que ese tumor sin importancia estaba tomando el control de la situación. El 8 de mayo, con la noticia caliente, se rompió en un concierto memorable en Carnegie Hall. Nueva York a sus pies. La matriarca, orden en su caos, le pidió que no dejase de cantar, que pasara lo que pasara, siguiera en los escenarios.

En Los Ángeles cumplió la promesa. Con la esposa de cuerpo presente, se entregó como si nunca más fuese a acercarse a un micrófono. Hubo espacio para el desgarro en Inolvidable y su mensaje a medida, “en la vida hay amores que nunca pueden olvidarse”. En Vete de mí, hizo suyo un verso: “Tengo las manos tan deshechas de apretar que ni te puedo sujetar”.

Ni un atisbo de sensiblería. Solo hubo oro macizo, como las que se adornan sus manos, muñecas y cuello, en la noche más amarga.

Con Soledad llegó el arrebato, sin apenas reprimir el llanto y la voz quebrada: “Para siempre los crespones. Ay, mi soledad. Ay, vuelve ya. Tú, vuelve ya”. La tensión fue mayúscula con Está lloviendo ausencia: “Y nos despedimos así, como si nada, sin mirarnos, sin hablarnos, sin besarnos, sin tocarnos, nos despedimos así como si nada, cada uno a su camino, cada cual con su destino. Se quedó un lugar vacío de tu cuerpo a mi delirio, laberinto insoportable de tristeza”.

No hubo bises ni largas despedidas. Tampoco una confesión final que desatase las emociones. El Cigala fue un profesional con letras mayúsculas, dejó de lado su pena para dar sabor a la vida de los demás. Entre líneas, en notas rotas, se dejó escapar el dolor, que disfrazó con un paseo por las tablas.

“Gracias a la vida”, al final de la canción del mismo título, fueron las últimas palabras del rey de los flamencos. Los Ángeles nunca supo lo que verdaderamente latía en el corazón de ese chico que se crió en el Rastro de Madrid. Diego emprendió el viaje de vuelta a República Dominicana, su lugar de residencia. Allí será la incineración de su mujer, la que por primera vez no estaba al volver al camerino. La ceremonia será en la más estricta intimidad en Punta Cana, su paraíso de paz e inspiración.



I’m calling you

De las versiones que conozco de este tema «I’m calling you» el de Jevetta es el que siempre me ha «llegado» con más intensidad.

Es el tema principal de la película Bagdad Café.

Una y mil millones de veces te diría… I’m calling you!!!


Back to Black

He soñado que llevaba una pistola encima…

Alguien había colocado un arma debajo de mi almohada y al despertar, además de salir aterrorizado de mi habitación, me he lanzado a la calle tratando de ocultar como podía aquel arma que no entendía cómo había llegado hasta mi cama. Sujetándola con mi mano derecha la ocultaba detrás de mí, a la altura de mis lumbares, entre la primera camiseta que he encontrado en el vestidor a oscuras y un ancho cinturón que mi mujer dejó anoche tirado en el suelo, intentando que el arma pasara desapercibida. De ninguna manera quería quedarme en casa con ella. Sabía que yo era el elegido. Sin embargo yo sólo quería huir, huir de mí, deshacerme de ella…, y deshacerme de mí en aquella situación desequilibrante. Sobre todo quería deshacerme de ellos; escapar de aquel pasado que me torturaba una vez y otra y me obligaba a enfrentarme cara a cara con la maldad, esa oscura pasión siempre al acecho entre los cables retorcidos de mi cerebro.

En el silencio podía escuchar lejanamente sus carcajadas de jokers, podía imaginar sus caras pintarrajeadas de blanco sucio, sus miradas hirientemente perversas, sus sonrisas rasgadas manchadas de sangre fresca representando ante el mundo una farsa en la que sus víctimas caían deshumanizadas en la locura. Maldad, maldad, sinuosa serpiente cobijada entre escamas ardientes de amor lacerante.

Había sido educado para enfrentarme a los problemas, saber analizarlos con detenimiento, discernir entre aquello que pudiera ser tóxico y tratar de evitarlo. Lo cierto es que la vida, más allá de toda la educación, los buenos consejos, las reflexiones personales, las ayudas buscadas y pagadas a doblón, las desinteresadas y fundamentales, había discurrido por mares no siempre gentiles. Fue un milagro salir —no precisamente airoso, sino dañado íntimamente con rasguños hasta en las pestañas— de algunas relaciones que, por otra parte, habían formado parte de mi historia durante muchos años.

Yo y mi pistola; mi pistola y yo borrachos de pánico intentando no pagar un precio demasiado alto por nuestra libertad.

Siempre relacioné volar con libertad, pero en mi sueño iba sentado en el compartimento de un tren, solo, con mi pistola, viendo pasar las imágenes de mi vida a través del cristal sucio de una vulgar ventanilla que se abría y cerraba de manera intermitente,  sin coraje para saltar al vacío.

No debí disparar entonces la pistola contra mi sien, supongo que en algún momento pensé que era tan difícil como sencillo salir de aquella situación. No recuerdo haber disparado el arma porque todavía siento el afán de mis dedos sobre el teclado mientras escribo y,  ya que estoy aquí, decido con todos mis sentidos enterrar en la negrura de esta noche la pistola y el lado oscuro de mi pasado.  Q.D.P.

Música Amy Winehouse – BACK to BLACK


PACO DE LUCIA/FELIX GRANDE

Música: Paco de Lucía – Entre dos aguas

Félix Grande fue un reconocido escritor y flamencólogo, que cultivó tanto el género narrativo como el lírico.

Importante representante de la innovación en la poesía española de la década de los 60.

Era guitarrista flamenco cuando, decidió cambiar la guitarra por la literatura. Se consideró siempre un aprendiz de poeta. Distraía sus heridas con música de Paco de Lucía y Camarón.

Dejó una amplia obra de poesía, narrativa y ensayo, y un sonido: el del flamenco, música que estudió con pasión.

Besarle el gozo al olvido,
cómo lo hago para besar un año entero de noches
que bebían el olvido.
Ahora cabalgo sobre un rey de corazones
como un río entre las piernas.
Ahora esas divinas cuerdas de guitarra
son mi más reciente alegría.
Quiero danzar, cada instante claro o de lluvia
este sagrado rito de vida
que me une a tu labio.
Pongo sobre mi frente un sombrero de plumas
para despedir la tristeza.
Pongo sobre mi boca el fuego
de los que leen las estrellas.