Notas sobre Nápoles

El curniciello o amuleto de la suerte.

Tuosto, vacante, stuorto y cu ‘a ponta  (rígido, hueco, torcido y puntiagudo), porque solo de esta manera puede eliminar el mal de ojo. El amuleto debe ser recibido como un regalo y nunca comprado para uno mismo.

En la época romana el cuerno asume un valor simbólico adicional, dado por la similitud con el elemento fálico. Adorado por muchas poblaciones indoeuropeas, el pene representa virilidad y fertilidad, por lo tanto, para favorecer la prosperidad de los hombres y de la tierra. Además, se creía que el color rojo era un buen augurio para su vínculo con sangre y fuego, símbolos de poder y vida. El cuerno es uno de los testimonios del sincretismo cultural y religioso del alma napolitana, mezcla de lo sagrado y lo profano que coexisten en todos los aspectos de la vida cotidiana, entre las aparentes contradicciones.
(Ref. 
https://es.napolike.com)

El centro histórico de Nápoles

Es un espacio urbano antiguo influenciado por las diferentes culturas que lo ocuparon sucesivamente y que dejaron su marca en la arquitectura y el diseño urbano napolitano. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.1

Situado sobre el golfo de Nápoles y con una superficie de 1700 hectáreas, el Centro histórico de Nápoles conserva las marcas de más de veinte siglos de historia y su ocupación primero griega, luego romanafedericianaangevinaaragonesa y borbónica.

Es el centro histórico más vasto de Europa y tiene la particularidad de conservar casi en su totalidad su unidad y su diseño urbano original. Recordemos que la ciudad tiene dos núcleos primitivos: el primero es Pizzofalcone en el cual nació la ciudad de Parténope, mientras que el segundo es la zona de Decumano donde emergió Neapolis (ciudad nueva). En este último en particular todavía quedan obeliscos, monasterios y claustros antiguos. También hay una treintena de museos (entre ellos el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles), ruinas de los muros del recinto original del cuarto siglo antes de cristo, catacumbas y se han hecho excavaciones que encontraron ruinas romanas y griegas, bajo relieves, frisos de monumentos, y columnas medievales de palacios históricos.

El centro de Nápoles se caracteriza por sus iglesias (más de 300) entre las cuales se destacan San GennaroSan Giorgio Maggiore y San Giovanni Maggiore con elementos arquitectónicos que se remontan hasta los siglos IV y V antes de Cristo. Bajo el reino de los reyes angevinos, el urbanismo se ve influenciado por la arquitectura gótica, principalmente francesa que se afirma sobre los edificios religiosos como la nueva catedral, la Basílica de San Lorenzo Maggiore, la Basílica Santa Clara, así como otros edificios seculares como el Castel Capuano y el Castel Nuovo. En la época aragonesa, en el siglo XVI un gran número de estructuras, civiles y religiosas, se construyeron o reconstruyeron durante la fortificación de las murallas como el palacio real, varios palacios, iglesias del Gesù Nuovo, de San Paolo Maggiore, el colegio jesuita de Capodimonte, entre otros. El castel dell’Ovo, transformado en fortaleza por los normandos en el siglo XII, toma su forma actual a finales del siglo XVII.

Además de sus innumerables edificios históricos y obras artísticas, también es típica la atmósfera ruidosa y animada y el olor a horno de leña de las trattorias nos recuerdan que en este lugar nació la pizza Marguerita, probablemente una de las pizzas más conocidas del mundo. En Navidad, una de las tradiciones seculares es el mercado artesanal.

Uno de los elementos típicos del centro histórico es la panni stesi (en español: ropa tendida). Se los puede encontrar todo el año y con cualquier tiempo (sol, lluvia o viento). Existe una expresión popular en napolitano que dice « Ma sti pann nun s’asciuttano maje? » («Pero, ¿esta ropa no se seca nunca? »). (Ref. https://es.wikipedia.org)

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_N%C3%A1poles