MINAS DE RIO TINTO – Historia

El río Tinto, del cual compañía tomó el nombre, baja rojizo al océano coloreado por los minerales.

Pero fue en 18739​ cuando las minas fueron compradas por un importe de 94.000.000 pesetas al gobierno de la I República Española (prácticamente salvada de la bancarrota por esta venta) por adjudicatarios ingleses que crearon un consorcio para su explotación. Si bien, cabe decir, la presencia anglosajona en la zona databa ya del siglo XVIII por empresas arrendatarias como la Robert Wolters. El despegue de la industrialización en países muy desarrollados había propiciado que diversas empresas buscaran nuevos minerales y yacimientos para su crecimiento. Asimismo, el aumento de las necesidades de empleo provocó un rápido crecimiento de la zona e incluso en Huelva capital. La razón del interés privado en estas minas es explicada por las nuevas leyes centrales de 1849 y 1859 que superaron un anterior régimen intervencionista para pasar a uno nuevo que favorecía enormemente a la iniciativa privada. Pero fueron realmente la Ley de Bases de 29 de diciembre de 1868 sobre minas y la Ley de 19 de octubre de 1869, las que favorecieron la creación de sociedades mercantiles privadas e industriales.

Así, el 14 de febrero de 1873, tras una fracasada subasta, las minas son adquiridas por compra directa por un consorcio internacional creado entre otros, por 3 poderosas familias, los Matheson, los Rothschild y la Goldschimidt, propietaria del Deutsche National Bank of Bremen1011​ a la que además se le permitiría proyectar el futuro ferrocarril que uniría las minas con el puerto de Huelva. Este consorcio fundaría poco después la compañía con un capital de seis millones de libras inglesas. Esto explica que años después, la localidad de Riotinto se convirtiera en una pequeña colonia inglesa dependiente de la compañía.

La empresa y la explotación

El consejo de administración de la Rio Tinto Company Limited se reunió por primera vez en Londres el 31 de marzo de 1873; entre las primeras decisiones que se tomaron estuvo la construcción de una línea férrea, bajo la asesoría del ingeniero George Barclay Bruce.12​ La compañía anglosajona —que había conseguido los derechos de explotación del cobre, plata y oro de las minas— propició en un principio el resurgir de la comarca al abrir nuevas vetas de explotación y desarrollar la minería interior. Su extensa producción, que salía de España desde el muelle de la Rio Tinto en la ría de Huelva, hizo de la empresa una de las mayores de toda Europa y —según palabras del empresario e historiador de las minas David Avery— convirtió a Riotinto (en 1884) «en el mayor centro minero del mundo».13​ Pese a todo, cabe decir, que los primeros años fueron difíciles y los accionistas tuvieron que hacer grandes inversiones y aguantar las fuertes críticas por la inicial falta de dividendos.14

En sus años de esplendor, Riotinto se convirtió en una pequeña colonia inglesa gracias a la mina, en una «Gibraltar sui generis»,15​ como la denomina el escritor y poeta de la localidad Juan Cobos Wilkins. A escasos metros de las excavaciones, se construyó el lujoso y exclusivo barrio de Bella Vista para el personal inglés y al que se accedía tras franquear incluso una garita con guardias; un barrio de estilo victoriano que estaba dotado de pistas de tenis, cementerio propio, un Club Social, un monumento homenaje a los directivos fallecidos en la Gran Guerra e incluso una iglesia presbiteriana. Mientras, la localidad española original, la iglesia o la Plaza de la Constitución donde años antes se había producido la matanza del «Año de los tiros», fue enterrada bajo la escoria procedente de las excavaciones.

Huelva capital también se desarrolló enormemente bajo el influjo inglés. Los numerosos talleres e instalaciones edificados por la RTC que daban trabajo a más de setecientos obreros, como la estación de ferrocarril, cambiaron la fisonomía de la ciudad y contrastaban con el auge de una nueva burguesía tanto de españoles como de extranjeros que se encontraban vinculados a la empresa. El poder de la empresa llegó a ser tal en la ciudad que las edificaciones civiles dependían de los intereses de la empresa. Prueba de ello son el barrio barrio Reina Victoria como ciudad jardín que acogía a parte de sus empleados, la construcción de la Casa Colón de Huelva, que terminó convirtiéndose en sede para oficinas, el desaparecido Hospital Inglés o el gigantesco muelle-embarcadero de mineral de la Rio Tinto Company Ltd.

En los primeros años se acometió la construcción del ferrocarril para poder dar una salida barata y rápida al mineral. Para 1875 ya se disponía de una línea férrea que unía la misma mina con la salida más cercana al mar: el puerto de Huelva. Por lo tanto, la mayor parte de la riqueza obtenida de las entrañas de la tierra (se estima, por ejemplo, que la mitad de la pirita mundial) partía rápidamente, a través del Atlántico, hasta Inglaterra dejando una comarca en aparente progreso pero en realidad deprimida por una industrialización feroz. Pese a todo los beneficios de la empresa en la provincia fueron innegables. Con una plantilla de 17 000 trabajadores de Huelva, Sevilla, Galicia o el Algarve y el Bajo Alentejo portugués solamente en empleo directo, obtiene en poco más de ochenta años más de 54 millones de libras de beneficio. El impacto paisajístico de la mina se hará notable y prueba de ello serán las tres inmensas explotaciones a cielo abierto que se abren hacia el interior de la tierra. Filón Sur en 1874, Filón Norte en 1892 y sobre todo Corta Atalaya, en 1907, entonces la más grande de todo el continente europeo, serán prueba de ello.

A comienzos del siglo XX la Rio Tinto Company Limited disfrutaba ya de una posición financiera consolidada, por lo que empezaría a hacer inversiones en sectores estratégicos. En 1905 fundó una filial, la Sociedad Española de Productos Químicos de Huelva, encargada de la elaboración de abonos artificiales y superfosfatos.1617​ Esta empresa tenía su sede social en Madrid y contaba con una planta de producción en la capital onubense. Hacia 1907 la RTC firmó un acuerdo energético con la poderosa Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (SMMP) por el cual esta última suministraría unas 19.000 toneladas de carbón con carácter anual, contando para ello con la red ferroviaria de la compañía MZA.18​ Varios años después, en 1917, la SMMP y la RTC participaron junto a otros actores en la fundación de la Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas,18​ empresa a la cual la Rio Tinto Company suministró importantes cantidades de cobre para su posterior tratamiento metalúrgico. A todo esto se sumaba el acuerdo que la RTC había suscrito en 1911 con la británica Tharsis Sulphur and Copper Company Limited mediante el cual ambas empresas se repartían clientes.1920

Para 1917 la Rio Tinto Company Limited constituía una de las primeras empresas de España por activos netos.21​ Hasta principios del siglo XX la explotación fue tremendamente rentable. Pero el nuevo siglo y sobre todo el crack del 29, la Guerra Civil Española y las Guerras Mundiales llevaron a la empresa a una nueva y difícil época por lo que tuvo que diversificarse implantándose en otros países. En este declive tiene un importante papel la caída empicada del precio de las materias primas, se produce un declive de la empresa en la zona que terminará con su venta a empresas españolas.

Cultura anglosajona

La numerosa población anglosajona asentada en la zona (trabajadores y directivos de la Rio Tinto Company en su mayoría) permitió que parte de sus tradiciones culturales, sociales y deportivas se implantaran en la cuenca minera e incluso en el resto del país.

  • Si bien los ingleses practicaban diferentes deportes, fue el foot-ball (o fútbol una vez castellanizado) el juego que más y mejor se asentó en la zona. Prueba de ello es que en Riotinto fue donde se jugó y formaron los primeros equipos de fútbol del país o la creación, en 1889, del primer club de fútbol en la capital: El Recreation Club o Real Club Recreativo de Huelva.
  • Creación en la zona de los primeros grupos de scouts en la localidad de Riotinto, de la mano de Frank Timmis (m. 1931), presidente del Consejo Local, nacional inglés y gran conocedor de la obra de Baden-Powell. En 1924 el Alto Patronato de Exploradores en Minas de Riotinto, dependiente del Departamento de Escuelas de la RTCL, dejó en manos de Timmis la organización y en poco tiempo contaron con cerca de 300 integrantes entre los alumnos de las escuelas en donde se les inculcaban los principios escultistas.22
  • La costumbre, en algunas familias, de tomar el británico té de las cinco.
  • Obras de carácter social para los trabajadores, como centros escolares, hospitales en Riotinto y Huelva y la creación del Huelva´s Seamen´s Institute para ayudar a los hombres del mar.

Declive y reconversión

Durante la Guerra Civil se incauta parte de la producción de piritas con destino a Italia y la Alemania nazi, además de tener que «ceder» libras a cambio de pesetas sobrevaloradas. En general, durante la Segunda Guerra Mundial la presión a la empresa, por pertenecer a los países aliados, va a ser mayor. A partir de los años 40 el Gobierno español se hace más intervencionista y comienza un hostigamiento a la empresa buscando su nacionalización. Razón de ello será que Falange Española defina a la empresa de «colonizadora porque las minas encarnaban lo peor del colonialismo porque un débil gobierno republicano enajenó por un precio irrisorio el criadero de piritas más rico del mundo»23​ y obligando a que los productos de las minas se utilizaran exclusivamente en España.

En ese contexto, en 1954 la Compañía vendió la mayoría de sus propiedades a intereses españoles, creándose en su lugar la Compañía Española de las Minas de Río Tinto.24​ Eran tiempos en los que la minería empezaba a encontrarse en franco retroceso. Aunque previamente se había diversificado ya por diversos países y regiones (como Estados Unidos, Rhodesia y Australia), es a partir de ese año cuando la Rio Tinto Company Limited abandona España y comienza una nueva andadura fuera de las minas que la vieron nacer. Aunque la Rio Tinto Company Limited abandonó las explotaciones españolas la empresa siguió existiendo pero rebautizada a partir de entonces como Rio Tinto PLC. Posteriormente se fusionó con una empresa australiana formando el Rio Tinto Group.25​diversificando sus actividades. Siendo la compañía extractora de carbón más grande del mundo,26​ sus orígenes en las minas onubenses son mostrados en su sitio internet oficial corporativo.

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