MAITHUNA

El ritual del Maithuna consiste en hacer el amor como si fuese algo supremo, trascendental, sagrado. Decorar y perfumar la estancia con flores, velas y con cualquier objeto que tenga un especial significado para la pareja, sirve para crear ese círculo mágico de emocionada belleza donde los amantes se encuentran.

También puedes optar por realizar el rito en el escenario más mágico y poderoso de todos: en plena naturaleza, en la profundidad del bosque, en lo alto de las montañas o junto a una cascada, ya que toda la naturaleza es sagrada para los tántricos.

Lo realmente importante es que dentro de ese espacio mágico los amantes no se ven como personas normales, sino que reconocen la divinidad que cada uno encarna y que a todos une más allá de sus diferencias.  Lo hacen el uno frente al otro mirándose profundamente a los ojos y con las manos de cada uno apoyada en el chakra del corazón de la pareja.

Sincronizan su respiración, se contemplan en un mutuo embeleso dejándose fascinar por su mutua belleza que va más allá del cuerpo. Así convocan en cada uno la emoción más profunda y empapan de ese amor y esa belleza cada célula de su cuerpo.  Tras esta fase de contemplación en que se ven el uno al otro como seres luminosos, se aman lenta y suavemente derramando sobre la piel un río de caricias. No tienen prisa y aunque sienten como su excitación y su gozo van y van creciendo, no se dejan llevar hacia un final abrupto para liberarse de su apasionada excitación, sino que la mantienen empapándose plenamente en esa plenitud que les llena. 

Así, cabalgando en la cresta del placer, haciendo de su gozo un acto meditativo y consciente, los amantes se sienten plena y profundamente parte de la Totalidad. Son la Totalidad en ese momento supremo y gozoso.