Morir en primavera

.  De todas las estaciones, no hay ninguna tan demoledora como la primavera: los tallos revientan la endurecida costra helada de la tierra, las hojas abren la piel de las viejas ramas amortajadas, el dormido viento rasga el espacio entre rebrotados verdes… Truman Capote Andaba buscando un titulo para mi nuevo relato. Había apagado el ordenador…

Mi amigo el ladrón

Él solía decir que al salir “del cuarto oscuro” había tropezado con la luz y que aquel fogonazo le había alterado la vida. Es cierto que, según me contaba, seguía dando trompicones y yo le miraba como a un niño todavía, con rigor pero también con la condescendencia que le ofreces a una persona muy…

Exámen a conciencia

  Casi no recordaba cómo había conseguido llegar hasta allí. Se sentía rodeada de rostros desconocidos que, como ella, no emitían sonido alguno. Miraba al frente, no se atrevía a girar la cabeza, solo permitía a sus ojos el leve movimiento necesario para desviarse a derecha e izquierda y comprobar de reojo que no estaba…

Merienda de Reyes

  Tengo más de cincuenta años y soy huérfana. No voy a lamentarme ahora. No voy a entrar en detalles. Me educaron para saber que ésto podría pasar. No me educaron para saber soportarlo, por eso estoy desolada y desorientada, pero tengo  más de cincuenta años y estoy dispuesta a salir airosa de este encuentro…

Con sabor a café

  Dia 1 Todavía me quedan por preparar las camas de los niños. La verdad es quetengo dos sentimientos enfrentados: por una parte una pereza visceral a desmontar toda la casa, mover muebles, deshacer camas, poner sábanas limpias, preparar las toallas que les gustan a cada uno, acordarme de renovar los cepillos de dientes, rellenar…

Doce centímetros

—Sabía que eras tú por el taconeo de tus zapatos por los pasillos, princesa. —Doce centímetros te contemplan, capullo. ¿Qué haces ahí tirado? No tienes cara de estarte muriendo. Casi me mato por llegar a tiempo… Silvia se descalzó a golpe de patadas contra el aire y dejó volar su ropa sobre la cama, primero…

El salvoconducto

—¡Por fin…! —Aquí aparece nuestra turista preferida, perdida y bien hallada. —voceó Inazio alzando los brazos en un gesto entre contrariado y alegre—. Se volvieron todos a mirarme menos Paula que siguió hurgando en su mochila, ignorando mi llegada. La chimenea estaba encendida. Antton y Ruth trasteaban en la cocina recogiendo los restos de la…

Oro Rojo

Originalmente publicado en Apuntes de salitre:
Castillo de Peracense fortaleza situada en la localidad turolense de Peracense. Hablar de Teruel sería pretencioso por mi parte. Así es que unicamente voy a pasar de puntillas por este tema por rescatar de mi memoria el impacto que me causó el amanecer de un cierto día de últimos de octubre,…

La ocupación

LA OCUPACIÓN “Dormíamos hasta que llegastes con tu corazón diminuto a la casa de madera para compartir dentro todo el bienestar ¿acaso no sabes que es cierto? ”  -Japandia- Todos los habitantes del pueblo trabajaban en la obra, también jóvenes de los pueblos de alrededor, incluso algunos llegados del extranjero. Lo llevaban haciendo desde 1924 como carreteros y constructores de…

El vendedor de versos

Apuró el final de su cigarrillo Chesterfield que sostenía con la grotesca delicadeza de sus dedos pulgar e índice. Aspiró el aroma de nicotina quemada profundamente hasta que el humo le inundó los pulmones de un veneno parecido al último placer que pide un condenado a muerte. ¿Cuántas veces le había jurado que dejaría de fumar la…

La Oficial

I La luna creciente proyectaba un reflejo brillante azul cobalto sobre el fiordo. Era bellísimo el paisaje nocturno de aquel valle. De nuevo el destino de nuestras vacaciones era Noruega. Había conseguido convencerles de instalarnos en uno de los bungalows del camping de Fläm para, desde allí, movernos y hacer excursiones por la zona del…

La canción de Nerta

Agarrada a la botella de bourbon la mujer observaba, con mirada extraviada, al resto de clientes que bebían y hablaban escandalosamente en el bar del pueblo. Situado unos cientos de metros por encima de las casas, desde sus ventanucos podía contemplarse un paisaje escarpado, escasamente habitado, y un estrecho camino de piedras y barro que discurría en zig-zag…