Entre cables y cristales

He vuelto a ser como la niña
con zapatos nuevos
mirando al mar
desde la barandilla
de la bahía
en un atardecer
de luces cálidas
que encendían
la tarde y la llenaban de sueños.

En el horizonte
del cielo azul de la pantalla,
entre cables y cristales
yo os buscaba
para sentiros cerca,
muy cerca,
a mi sangre llegaba
el calor de vuestra sangre
palpitando, alcanzándome
como una marea silenciosa
invadiendo invisible,
desbordando, el corazón
a la deriva del viento a favor.

Entonces, yo era una barca pequeña…

Gracias infinitas mis queridos amigos. Os quiero

@mjberistain






La Voz que lee…

Esa Voz,
esa magnífica y suave…
elegante, poderosa y susurrante Voz es la de Ella.


A Begoña Zamacona llegué a través de su Voz. Y no me defraudó conocerla en persona; al contrario. Begoña es mucho más que su Voz. Es la sensibilidad, el sentimiento y su generosidad que le permiten trabajarla con pasión, técnica y cercanía al contenido de la palabra escrita.

Nos tomamos un café mientras hablábamos de la vida y del Arte, ese camino por el que nos gusta transitar como observadoras y, por qué no, de vez en cuando, a participar como autoras de algo que tenga que ver con la búsqueda de la Belleza.

CORAZÓN DE HOJALATA

Es muy poco decir que estoy emocionada y que me gustaría transmitirle mi profundo agradecimiento por este precioso trabajo que ha dedicado a uno de los poemas que contiene mi nuevo libro CUERPOS ACANTILADOS que saldrá publicado en muy pocas horas.


Podéis encontrar más sobre su trabajo en YOUTUBE https://www.youtube.com/user/berokba

The hill we climb

Que una “poeta” participe recitando un poema en la cita anual de la Super Bowl en Estados Unidos no deja de sorprenderme. Por una parte lo entiendo como una táctica electoralista —no deja de parecerme válido— en un evento con una gran repercusión a nivel mundial, especialmente entre la población joven, pero, “me chirría” de alguna manera. Sin embargo, por otra parte, y al margen de lo dicho, la idea de que algo esté cambiando en el mundo me complace, incluso me alegra, deseo de verdad que podamos desprendernos del peligroso efecto de la dramática desunión en un país que puede utilizar su “soberano” poder, ejemplo y/o referencia, sobre el resto del mundo.

Es mujer, negra, afroamericana, comprometida con la justicia racial, inspirada en los discursos de otros líderes americanos como lo fueron Abraham Lincoln y Martin Luther King.

Incluyo “The hill we climb” (La colina que subimos) escrito y leído por ella en el acto de toma de posesión del nuevo presidente de los Estados Unidos, y una traducción (hecha por mi) al final del poema.


When day comes, we ask ourselves, where can we find light in this never-ending shade?
The loss we carry. A sea we must wade.
We braved the belly of the beast.
We’ve learned that quiet isn’t always peace, and the norms and notions of what “just” is isn’t always justice.
And yet the dawn is ours before we knew it.
Somehow, we do it.
Somehow, we weathered and witnessed a nation that isn’t broken, but simply unfinished.
We, the successors of a country and a time where a skinny Black girl descended from slaves and raised by a single mother can dream of becoming president, only to find herself reciting for one.
And, yes, we are far from polished, far from pristine, but that doesn’t mean we are striving to form a union that is perfect.
We are striving to forge our union with purpose.
To compose a country committed to all cultures, colors, characters and conditions of man.
And so we lift our gaze, not to what stands between us, but what stands before us.
We close the divide because we know to put our future first, we must first put our differences aside.
We lay down our arms so we can reach out our arms to one another.
We seek harm to none and harmony for all.
Let the globe, if nothing else, say this is true.
That even as we grieved, we grew.
That even as we hurt, we hoped.
That even as we tired, we tried.
That we’ll forever be tied together, victorious.
Not because we will never again know defeat, but because we will never again sow division.
Scripture tells us to envision that everyone shall sit under their own vine and fig tree, and no one shall make them afraid.
If we’re to live up to our own time, then victory won’t lie in the blade, but in all the bridges we’ve made.
That is the promise to glade, the hill we climb, if only we dare.
It’s because being American is more than a pride we inherit.
It’s the past we step into and how we repair it.
We’ve seen a force that would shatter our nation, rather than share it.
Would destroy our country if it meant delaying democracy.
And this effort very nearly succeeded.
But while democracy can be periodically delayed, it can never be permanently defeated.
In this truth, in this faith we trust, for while we have our eyes on the future, history has its eyes on us.
This is the era of just redemption.
We feared at its inception.
We did not feel prepared to be the heirs of such a terrifying hour.
But within it we found the power to author a new chapter, to offer hope and laughter to ourselves.
So, while once we asked, how could we possibly prevail over catastrophe, now we assert, how could catastrophe possibly prevail over us?
We will not march back to what was, but, move to what shall be: a country that is bruised but whole, benevolent but bold, fierce and free.
We will not be turned around or interrupted by intimidation because we know our inaction and inertia will be the inheritance of the next generation, become the future.
Our blunders become their burdens.
But one thing is certain.
If we merge mercy with might, and might with right, then love becomes our legacy and change our children’s birthright.
So, let us leave behind a country better than the one we were left.
Every breath from my bronze-pounded chest, we will raise this wounded world into a wondrous one.
We will rise from the golden hills of the West.
We will rise from the windswept Northeast where our forefathers first realized revolution.
We will rise from the lake-rimmed cities of the Midwestern states.
We will rise from the sun baked South.
We will rebuild, reconcile, and recover.
And every known nook of our nation and every corner called our country, our people diverse and beautiful, will emerge battered and beautiful.
When day comes, we step out of the shade of flame and unafraid.
The new dawn balloons as we free it.
For there is always light, if only we’re brave enough to see it.
If only we’re brave enough to be it.

Cada mañana nos preguntamos dónde encontraremos luz para tanta sombra.
Las pérdidas que soportamos,
El mar que navegamos,
El tener que desafiar al vientre de la bestia.
Hemos aprendido que la quietud no siempre es la paz
Y que las normas y nociones sobre lo justo no siempre son justicia
Y, aún así, amanece aunque no nos demos cuenta
Y, lo hacemos,
De alguna manera resistimos
Somos testigos de una nación que no está rota, sino inacabada
Los sucesores de una niña de piel negra descendiente de esclavos
Criada por una madre soltera que puede soñar con ser presidente,
Aunque solo sea por optar a ello.
Cierto que estamos lejos de estar pulidos y de ser prístinos
Lo que no significa que no nos esforcemos por una unión perfecta
Para conseguir un país que se comprometa con todas las culturas,
Colores, caracteres y condiciones del hombre
Levantamos la mirada no para ver lo que está entre nosotros
Sino delante de nosotros
Nos unimos porque para poner nuestro futuro por delante
Primero tenemos que dejar las diferencias a un lado
Bajamos nuestros brazos para abrazarnos unos a otros
No buscamos el daño para nadie, sino la armonía para todos
Conseguir que el mundo comprenda que esto es cierto
Que, aún cuando lloramos, crecemos
Que, mientras nos duele seguimos esperanzados
Que, aún cuando nos cansa no dejamos de intentarlo
Que, unidos saldremos victoriosos
No porque nunca vayamos a sentirnos derrotados
Sino porque nunca más sembraremos desunión
Las escrituras nos dicen que imaginemos
Cada uno tendrá su lugar entre sus higueras y viñedos
Y nadie será atemorizado
Si estamos a la altura de nuestro tiempo
La victoria no se quedará en el filo de la espada
Sino en los puentes que habremos construido
Esta es la promesa a cumplir, la colina a subir, si nos atrevemos
Ser de nuestro país es más que un orgullo que heredamos
Es un pasado que repararemos
Hemos vivido una fuerza que más que compartir nuestra nación
Hubiera podido destrozarla
Casi ha ocurrido, retrasando la democracia
Mas, aunque la democracia pueda ser retrasada
no puede ser derrotada
Esta es la verdad en la que confiamos, esta es nuestra fe
Porque mientras miremos al futuro, la historia velará por nosotros.
Es el momento de una justa redención, temimos que no llegara
No estábamos preparados para heredar tan terrible momento
A pesar de ello, encontramos la fuerza para iniciar un capítulo nuevo
Para ofrecernos esperanza y alegría a nosotros mismos
En algún momento nos preguntamos cómo podríamos evitar la catástrofe,
Ahora aseveramos que la catástrofe no podrá prevalecer sobre nosotros.
No retrocederemos sino que avanzaremos a lo que deberá ser
Un país magullado pero entero,
Benevolente pero audaz, feroz y libre.
No nos cambiarán ni nos intimidarán porque sabemos
Que la inacción y la inercia sería la que dejaríamos
A la próxima generación que será el futuro
Nuestros errores se convertirían en cargas
Una cosa es cierta
Si unimos misericordia y fuerza con derecho,
el amor se convertirá en legado y cambiará
los derechos fundamentales de nuestros hijos
Por ello dejaremos un país mejor que el que encontramos
El aliento de este pecho de bronce magullado convertirá el mundo herido
en algo maravilloso
Nos alzaremos desde las colinas del Oeste,
del Nordeste azotado por los vientos donde nuestros mayores iniciaron la revolución
de las ciudades bordeadas por los lagos de los estados del medio Oeste
desde el sur bañado por el sol
Reconstruiremos, reconciliaremos y recuperaremos cada rincón de nuestra nación
Cada esquina a la que llamamos nuestro país, nuestra gente diversa y maravillosa
emergerá maltratada pero maravillosa
Cuando llegue el día saldremos de las sombras de las llamas sin miedo
Habrá nuevas luces de amaneceres a medida que seamos más libres
Siempre hay luz si somos valientes para mirarla

si somos valientes para ser luz.




Quieto

Quédate quieto,
quieto
como un recuerdo
en el tiempo de arena
que la sed nunca sacia

quieto
en los oscuros cristales
de la tarde,
quieto

en lo profundo del deseo
donde el amor no sangra
y suena una música
de agua;
arpegios de un mar rizado
entre el sueño y la vida

@mjberistain








La verdad

La belleza es verdad
y la verdad belleza
Nada más se sabe en esta tierra
y nada más hace falta…
John Keats

Sueño y amo
no es fácil cuando escucho el viento
pavonearse despeinando bosques
alrededor de mis murallas
¿quién le dio al aire tanto poder?

Un rumor inclemente acecha tras las puertas,
y ventanas, urgente
recojo del alféizar las lágrimas calientes
de tristezas viejas.
Sobre la almohada reniego
de la luz trémula
de noches sin lunas, de la oscura orfandad.

La fantasía no consigue confundirme
sé que los bosques se deshojan
y los pájaros nos dejan
solos cuando el frío muerde
la tierra y nos quema su silencio.

Entonces uno vuelve a la orilla de la playa desierta
y deja que el oleaje lo despoje como a un náufrago,
todo es agua en su corazón de agua
todo es belleza y es verdad
en la música del agua, en su silenciosa melodía…

@mjberistain





Cuerpos acantilados (Selección del Libro)


ANTES DE QUE SE ACABE LA PARTIDA

Invítame a soñar,

háblame de una luna de acechante sonrisa

vestida con briznas de luz y laureles blancos

que es tiempo de vida y esplendor palpitante.

Invítame a soñar

antes de que se acabe la partida

y la oscuridad envuelva

con música sacra nuestras caricias

y solo quede de los besos la piel

de un fino papel arrugado

con una imagen color sepia descolorida.

COMO LA LUZ

Como la luz, la música

envolviendo en nubes de seda cálida los cuerpos

inquietos sin edad.

Viven a orillas de la tierra, cerca del mar de la vigilia

donde quedaron enredados sus versos con sabor a sal.

Viven a orillas del recuerdo pintando playas imprecisas

olas de libertad que sueñan que volar es fácil

con las alas a favor de los vientos del sur.

Como la luz, la música

de Mahler al rescate de los cuerpos acantilados.

SÍNTESIS

Jadeaba el silencio entre las flores

los dedos deshilachados de escarcha,

hacía frío entonces en el jardín huérfano

distante de las ciudades.

Y volvíamos,

obstinadamente,

síntesis aguda repitiéndose

entre amaneceres de cafés lentos

y migas de ternura por los suelos.

Despacio, muy despacio

abrazando la inminencia tiránica del amor,

la belleza de su pequeña muerte

de lirios y pétalos quejumbrosos.

Había dulzura de vieja ofrenda

incrustada en la piel de los huesos

y una oración devorando el miedo

enmudecido a pronunciar un te quiero.


@mjberistain
De mi libro “Cuerpos acantilados” Publicado por Editorial Vitruvio
Fotografía de portada PedroMari Modrego

Darse

Contempla su belleza decadente,
la Flor de Pascua.
Presiente que en unas horas cederá
al tiempo y caerá, su estela de luz,
como caen las estrellas.

La vida es así,
la sabiduría, la virtud, la belleza
sabe que no están dadas para durar eternamente.
Más vale que el corazón esté preparado
para el adiós,
para el duelo y para darse a constelaciones nuevas.

@mjberistain



La mirada perdida

Se esfuma el tiempo,

las huellas que sus pasos dejaron
en la arena las borraron
mareas de jóvenes otoños.
Algo se le cayó de las manos
sin estruendo; el olor del mar
la mirada limpia del amanecer
el rumor de las voces que amó.


Se esfuma el tiempo,

o quizás nada quede ya de aquello
—aunque no quiere pensar
que sea porque nada sucediera—
y solo existan en su memoria
bellos recuerdos de quimeras
imágenes inventadas
y nombres para el olvido.

@mjberistain




Mi caja de lunas

Salgo al jardín. Es fría y oscura la madrugada. Abro mi caja de lunas.

Hay silencio alrededor, aquello que no supe descifrar en su momento continúa envuelto en niebla. El techo es un lienzo lleno de estrellas y nubes huidizas. Pienso que ahí están reflejados los deseos y los sueños de la humanidad. Recuerdo ahora nuestra nariz pegada al escaparate de la tienda de juguetes cuando dejábamos tatuado el vaho y nuestras huellas de infancia días antes de la llegada a la ciudad de los Reyes Magos.

Me dispongo a repasar lo que ha sido mi vida estos últimos doce meses y a hacer orden. Sí, he dicho a hacer orden, es decir, descartar lo inservible y rescatar los momentos que han dejado una marca indeleble en mi; en mi cabeza y especialmente en mi corazón, aunque se hayan quedado algo adormilados por falta de uso, de atención o cariño. Deseo dedicarme a ellos a partir de hoy sin restricciones. Porque restricciones hemos vivido bastantes en esta última etapa. Por eso hemos acumulado ilusiones, deseos y osadías a los que no hemos podido dar rienda suelta como nos hubiera gustado o hubiéramos necesitado. ¡Cuánto hemos echado en falta los abrazos y los besos…!

Hay un hospital cerca, me acerco a una de sus columnas frías. El frío me recuerda al adiós en las manos de mis seres queridos. Pienso en los que no pudieron vivirlo. Pienso en las manos que se ofrecieron con generosidad y valor a sustituir el calor de abrazos ajenos en muchos últimos momentos. Hay silencio alrededor, el Belén parece más gris que otros años, se ven las imágenes desvaídas sin que los colores palpitantes de las luces navideñas logren desvelar su belleza natural. Y hay puertas por donde quisimos escapar alguna vez y desistimos…

Sigo sin comprender. Tiemblo cuando siento que el universo es un gran globo suspendido de una fina y frágil línea de luz de la que desconozco su origen.

Durante estos meses últimos pasaron las lunas como poemas tristes en el firmamento de los libros de papel, la esperanza sin voz, agazapada en un pequeño rincón del epílogo, esperando su oportunidad en una nueva edición actualizada.

Hoy quiero pensar que coleccionaré nuevas lunas; lunas que aliviarán desgarros, desesperanzas y duelos. Lunas como trazos de luz o rodajas de fruta fresca, lunas llenas que regalarán al planeta historias nuevas, lunas como hilos de plata que seguirán brillando mientras volamos sobre los mares de entresueños…

@mjberistain
Fotografía Pedro Barinaga


Hilos de plata

Escribo
claro de luna y tiemblo
como una flor que cae
con la tristeza de un pájaro
herido
a la húmeda tumba de su otoño.

Poética
que alumbrará su preciosa muerte
con invisibles alas,
hilos de plata en mortaja de luna.

Me quedé dormida en el viento
yo volaba
con la música que volaba,
mis lágrimas antiguas
saltando en la niebla y perdiéndose
hacia la luz,
la tierra era húmeda sombra
bajo las flores del jazmín

Bethoven era un sorbo de brisa que cruzaba el Tiempo.

@mjberistain


Noche amante

Noche amante
noche, ausente de luz
más allá de las distancias
donde nacieron mis ojos
en ti, antes de la memoria
de mi misma

Dejé un hilo de luna
en la página de un poema del libro de mi vida
—evocación—
sigo temblando cuando lo leo
porque siento tu luz en la luz azul
de la tinta que emborronaba mis cuadernos

Noche amante
noche, ausente de luz
sedoso abismo al que me entrego
en silencio, con el amor que me clava a ti
con el amor rebosante de besos
de la copa de mi sangre triste.

Noche amante,
noche — ausente de luz— que no redime…


@mjberistain



A mil besos de profundidad

A veces cuando la noche es lenta
Los miserables y los mansos
Recogemos nuestros corazones y nos vamos
A mil besos de profundidad

Leonard Cohen

El mar atraviesa con espumas desbocadas
las páginas de mi cuaderno de apuntes breves.
Humildes, con una sencillez que desborda, dañan
los días en que esperaba sentada al naufragio

He vuelto a mirarme en el camino de los años,
largo como un catálogo de ruinas de un bosque
frondoso en lo profundo del deseo. El Tiempo
disfrazado de oleaje acunando galernas…

A mil besos de profundidad ya nada hiere
se abren luminosos los días del recuerdo,
un hilo desnudo de luna cae en lo hondo
y enciende de nuevo hogueras en el corazón.


@mjberistain


Temor de lluvia


Esa luz del amanecer tan pura me da miedo,
llueve, pero hoy creo que es un error del universo
todo tan puro, tan absolutamente hermoso…

Siento el aliento del desapego
ulular entre sonrisas saciadas de pétalos
y espinas en el jardín saqueado.

Debe de esconder algo así como
la punta de lanza de un amor que mata
con afilado instinto de posesión.

Temo la lluvia que también se fosiliza
en las sienes de los relámpagos
y en su hiriente belleza quebradiza.


Venías

Venías, ave, corazón, de vuelo,
venías por los líquidos más altos
donde duermen la luz y las salivas
en la penumbra azul de tu garganta.

Ibas, que voy
de vuelo, apártalos, volando
a ras de los albores más tempranos.

Sentirte así venir como la sangre,
de golpe, ave, corazón, sentirme,
sentirte al fin llegar, entrar, entrarme,
ligera como la luz, alborearme.

Autor: Jose Ángel Valente
Imagen internet


El Tiempo

Hoy diría que fue una gota de “Tiempo puro”:
Tiempo sin tiempo, aquella noche de Diciembre
en que, años atrás, nevaba…

¿Qué extraño licor nos hervía en el cuerpo,
pues reíamos, mientras envueltos en grandes abrigos
veíamos caer la nieve?

Bailábamos, bailábamos simplemente sin movernos,
ebrios de nosotros, de la noche, de la nieve
que caía helando, como si fuera todo un gran palacio
constelado de luz y de cristales.

Las calles estaban completamente blancas,
y el frio era más fuerte y la nieve más dulce,
y reíamos elegres y jubilosos
cual si sonasen violines fascinantes
y no existiera un mañana.

Pero un instante, casi llegando a casa,
entre las calles blancas, y el júbilo nuestro
y la soledad inmensa, sentí un suave amago,
un punto de melancolía…
no fui menos feliz por ello, y entré gozoso en casa.

Mas, ahora sé que aquel toque era el Tiempo.
El Tiempo que cerraba la puerta y que se iba
para que hoy —tantos años depsués—
sepa que fui dichoso allí…

Porque el Tiempo se escapó del tiempo,
y no sentimos que importase nada,
más que aquellos instantes vivos
y el violento perfume de nuestra propia gloria…

La felicidad nunca se posee cuando se anhela.
El Tiempo no lo eliminas voluntariamente.
y pues el ansia está ahí, y el deseo está ahí
y el fuego brilla todavía,
hay que morir de sed —morir de sed— junto a la fuente.

Autor: Luis Antonio de Villena
(extracto de Intento rehabitar la dicha)
Imagen: Isabel Muñoz


Lluvia de lunas

Llueve mansamente
llueve tras el otoño
en el parque y en el bosque
desnudo llueve
en la orilla de las playas
en los espejos heridos
Llueve en esta orilla breve
del tiempo y en el silencio
de las ciudades vacías
llueve sobre el cansancio
sideral de los relojes

Llueve lento como la nieve
con esa luz difusa
de lunas inclinadas
sobre el abismo incitador
de un paisaje prometido
como el de un pecho amado desnudo.

@mjberistain








La verdad

Sospechó siempre la verdad pero, de verdad, no pensaba que existiera.
Derramó sus dudas sobre el pecho de noches que herían,
hubo ángeles que acompañaron en silencio sus pasos esperanzados.

Nunca dirá sus nombres; no había suficiente verdad en aquellos ojos entornados.
Bajo un cielo inclinado volvió con su soledad a su pequeña parcela de verdad
—al camino espinoso del amor sin final— a pesar de las desgarraduras.

@mjberistain


El jardín nublado

Hubo una vez un sueño
y existía el amor, mordía el desamor,
y ese sueño es la vida; un imposible siempre.
Francisco Brines


Cantan tristes los pájaros
y huele a rosas en el jardín nublado.

Yo soy la mirada en el jardín nublado
y en el tiempo que me espera,
¿A dónde se fueron todos?
¿Y… a dónde iré yo con mi vida?

Tomaré unas ráfagas de lluvia
por amor de dios
y posaré en ellas rayos de sol
y a besos les arrancaré ríos
y tocaré con sus dedos octubre
con la piadosa luz del fin del mundo
y encenderé las luces de cuando creí haber nacido.

¡Ah, la pequeña esperanza de la infancia!


@mjberistain
(variaciones sobre Francisco Brines)
Imagen de pexels/Triana



Ventanas

Hace tiempo que el mundo se resiente y hoy parece un decorado de cartón,
miro las fotografías en blanco y negro que pueblan las redes con miles de “megusta”
y me duelen tantas calles calladas y persianas de bares y cafeterías vacías bajadas.

Pienso en ti, imagino que estarás abstraída mirando por la ventana,
quizás con una taza de café caliente entre las manos apretada contra tu pecho
y un temor como de no acertar a imaginar un futuro mejor para tus hijos pequeños.

El ángulo de la bellísima última luz de octubre traspasa los cristales
y descansa sobre el polvo de los sueños que impregnaron los primeros muebles que pagamos juntos,
caen lentas las últimas hojas frescas del jarrón en el que aventuramos cada día una ilusión.

No te arrepientas de nada, no dudes, la vida es un combate, sigue tu marcha y vive en los detalles;
quizás el de un nuevo amanecer, o el de la última luz que ha marcado de ocre cada hoja caída,
o el de los besos que has guardado que ha ido sellando en tu boca el amor.

Nos quedan las ventanas, siempre habrá un revuelo de pájaros en primavera y una lluvia piadosa que se desborde en algún lugar, fluye con ella, eres agua, sigue su curso, que no te paren tus pasos, la vida es un eterno combate dentro y fuera de las ventanas.

@mjberistain
Fotografía: Murillo “Mujeres en las ventanas”



Colapso (cuento)

La madrugada apoya su frente en la ventana
y me confía unas sílabas de pena y compasión
Luis Rosales

¿A dónde fueron aquellos
que ayer habitaban nuestras calles,
de dónde viene este silencio
que envuelve el vacío de la ciudad?

Se rompió el equilibrio del planeta
se cegaron los ojos de los niños
se olvidaron los hombres del Gran Dios
creyéndose ellos que podrían
alimentar la nada, pero la llenaron
de escoria e inutilidad,
de inmediatez y subversión
obviaron el amor
y lo sustituyeron por máquinas
de placer puntual, las fábricas
fabricaron humo que logró matar
el equilibrio natural y ocultar
el cielo y las estrellas,
se envolvieron los mares con plástico
los planetas con máscaras
y un día, con inmenso dolor,
sintieron cómo la tierra dejaba de respirar.