Collage para una lectura de Elytis

La noche es solo noche.

Sé fuego

que no se apiade de nosotros,

que no convierta en ceniza

las heridas del placer,

que encienda con sus labios

amapolas.

Y, cuando llegue el alba,

que los vientos descalzos

abriguen, desde la alta cresta

de la música del mar,

sueños de inmortalidad.


Pequeño juego en forma de collage a partir de una lectura del poeta griego Odyssseas Elytis.
(Premio Nobel de Literatura 1979)


Luna de agosto

Había llovido cada uno de los últimos días del mes de junio. No era raro, pero sí era distinto a otros años. Sabemos que todos tenemos que actuar y estamos hartos de que en los medios nos llenen la cabeza de mensajes sobre el cambio climático. Así que, pienso que la humanidad no está haciendo lo suficiente, porque seguimos hablando de lo mismo día tras día, y comprobando los estragos de nuestra falta de sensibilidad en imágenes lamentables que nos llegan de cada rincón del planeta. Y la climatología nos está escupiendo directamente a la cara por imbéciles.

Sueño con la bola blanda de un mundo azul, formada fundamentalmente por agua, como nuestro cuerpo. Pequeños puñados de tierra con frondosos bosques y caudalosos ríos aparecen aquí y allá flotando en él. No caen al vacío gracias a la fuerza de gravedad que, como un ángel de la guarda, los protege. Sueño con el alto azul inmenso en el que flota nuestro mundo azul. En realidad, no sé muy bien si flota, si anida o en el que se ancla, pero sí sé que en las noches oscuras el cielo azul se llena de estrellas y yo, como mucha más gente en el planeta Tierra se para para mirarlas, para contarlas, incluso se les piden deseos, y los más estudiosos, pues eso, se dedican a la astrofísica para que las reconozcamos por sus nombres propios. Alguien muy sabio y bastante anterior a nosotros, o sea, hace miles o millones de años, les regaló un nombre para que los vecinos del sistema solar pudiéramos entendernos mejor y disfrutar de su luz, de su misterio y de contemplar su belleza o interpretar los mensajes que nos hacen llegar mientras navegan a años luz de nuestros ojos.

Y solía amanecer encapotado. No hacía falta levantar la cabeza para mirar al cielo y ver la inmensa marejada de nubes negras que se desplazaban a diestro y siniestro según por dónde les daba el aire. Yo miraba al suelo gris y mojado de sonrisa triste y me tomaba un café para poder superarlo. Es un decir, pero sí, a veces es aburrido no ver el sol, no es que vayas a hacer nada especial, porque sigues escuchando la radio por la mañana mientras atiendes el trabajo de casa o sales a ganar el pan de cada día fuera o vas a llevar los niños al colegio, o a ayudar a tus padres que se están haciendo mayores y necesitan que alivies sus pequeños problemas de cada día. En fin, que no es oro todo lo que reluce. Pero, seamos sinceros, la luz es vida y la del sol es alegría, esto dicho con todo mi respeto a los que han estado sufriendo este último tiempo temperaturas de un sol ardiente que apretaba el mercurio de los termómetros hasta casi conseguir que se desbocara como la pasta de dientes cuando se lavan los dientes los pequeños de la casa.

Pero no cedían nuestros intentos de salir una noche con los telescopios, las cámaras fotográficas y trípodes, con las linternas y por supuesto con el picnic para ir a ver las estrellas y la luna, la vía láctea y los planetas de nuestro sistema solar: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón (bueno, tampoco es para tanto, es que me sale de carrerilla). Se ve que algo me ha quedado de los años de colegio. Todavía no se habían incorporado Plutón, Ceres y Eris que se descubrieron más tarde.

Era de día cuando llegamos a la zona de avistamiento. La tarde espléndida prometía mucho, quizás había sido el mejor día de todo el verano. Un brindis por los organizadores, mientras se colocaban y se calibraban los star-trackers, telescopios, prismáticos telescópicos y se preparaba la «farimerienda» (merienda-cena). Enseguida el atardecer nos regalaba con la visión de Venus. Rápidamente conquistamos la Polaris y nos situamos para reconocer con el puntero de láser las constelaciones, estrellas y otros muchos elementos ambulantes a nuestro alrededor.

¡Apasionante!

Llegados a este punto y mientras escuchábamos a nuestro querido experto astrofísico las más interesantes explicaciones in-situ, os imagináis que no hacíamos otra cosa nada más que empaparnos del conocimiento que tan generosamente nos regalaba. Así, embelesados, nos encontraban las horas que pasaban, casi sin darnos cuenta.

La luna de agosto se escondía tras una alta colina que nos impidió disfrutar de ella desde nuestra zona de avistamiento en Artikutza. Sin embargo, sí pudimos verla desde los coches, cuando volvíamos a casa. Incluyo la fotografía de Victor Bolea, gran fotógrafo y amigo para dejar constancia de uno de esos momentos vividos, mágicos e inolvidables.

Sueño con volver a ver las estrellas y los planetas y a esos amigos con los que se comparten estas locuras.

Os dejo con el poeta Julio González Alonso a quien tanto admiro. Su obra y su ser son interesantes. Enlace a su página web: lucernarios.net

Luna de agosto

Te miras en la noche
y te mira el día
y a tu rostro de luna
luna
asoma la sonrisa.

En los ojos zarcos
de las aguas frías
reposa la belleza que enamora
tu mirada limpia.

Tú subes
a sus cielos
con rubor de niña, piel naranja
de tacto adolescente,
blancor desnudo
de amor de novia enamorada
desvestida
de jazmines derramando sus aromas
por los jardines en sombra,
galanteo del aire,
brizna
de celos al arrullo de las olas
que besan las orillas.

La noche de agosto te corteja
y acompaña de estrellas
la luz de tus pupilas.

Cantan los grillos, los relojes
marcan las horas en las plazas
y suspiran los hados
de la buena fortuna.

Autor: González Alonso



@mjberistain
Fotografía: Victor Bolea

Agur, hasta pronto

Agua

No bebo agua. No lo tengo prohibido, es más; lo tengo recetado por mi médico de familia. Trata de convencerme diciéndome que mis riñones son la parte más importante de mi organismo, pero no sabe que la parte más importante de mí, es el corazón. No bebo agua por prescripción médica, bebo agua porque sé que soy agua y que necesito reponer mi energía. El agua debería de ser mi alimento esencial, mi alimento preferido, pero siento decir que, hasta la fecha, mi alimento preferido es el chocolate. ¡No puedo evitarlo!


Bebo agua corto fruta
Hundo las manos en los follajes del viento
Los limoneros riegan el polen del verano
Pájaros verdes rasgan mis sueños
Me voy con una mirada
Una amplia mirada en la que el mundo vuelve a ser
Bello desde el principio a la medida del corazón.

Poema del poeta griego Odysséas Elytis. (Premio Nobel Literatura 1979)

Del Blog de Triana, con mi agradecimiento.
Imagen de autor desconocido.


Desbordante imagen

«…los últimos de clase, los expulsados por llevar ternura
en los bolsillos,
seguíamos puros como el viento…»

CS

La imagen que me sugiere este poema me lleva a los menores que están siendo devueltos a la vida, a la tierra, a la que jamás querrían volver… Y sé que como país existen normas dictadas desde algún lugar en el que lo humano no tiene tanta trascendencia como lo político o lo económico, pero me da pena la «inutilidad» de tantas miradas ilusionadas al otro lado del horizonte…


Origen: Blog Trianarts

«Amanecer»

1

He visto un niño con tambor a la orilla del agua.
Yo no sé si ha venido a lastimarnos
con su canción al viento, ni sé si hay forma humana
de estar como él, descalzo, ante la espuma,
hoy que no en balde subió la marea
a hacernos responder de nuestros actos.
En esta tierna alfarería, viva y frágil,
en este cuerpo que es proyecto y duda,
jamás afirmación, ¿me reconocería,
ahora que ya mis pasos y mi vida resuenan en lo oscuro?

2

Pero vuelven las barcas con la aurora y vuelvo
también yo nuevamente a recordarme solo,
junto al mar y los huesos calizos de las sepias.
De aquellos merodeos de la infancia, ¿qué queda?
Nada está consumado. El tambor suena
y el aire gratuito da a las cosas
su perfil más exacto,
quiero decir, su tenue bruma,
su ávida ensoñación. Y prevalece,
hoy como entonces, la melancolía,
la soledad, lo inútil en la arena.

Carlos Sahagún


Una oración diminuta

Observa la mujer, tras la ventana,

el paso implacable del tiempo

en el rumor lejano de una cosechadora.

Vuelan las espigas de pechos dorados

llenando el aire de oraciones diminutas.

Leo en tu mirada, mujer, una espera compasiva

cuando, no muy lejos, se escucha la voz quebrada

de la campana de la iglesia en ruinas.

Las horas caminan más despacio que otros días

en estas montañas, en sus bosques y en los ríos

que trazaron tus manos amantes

mientras tus hijos pequeños crecían.

Es tiempo de cosecha, mujer.

Mañana,

alguien que se apoyará en los muros de tu casa

recitará una oración diminuta en tu nombre.

En el aire, aromas de tus flores preferidas…

@mjberistain


El viaje

«… —Míralo todo bien;
eso que pasa
no volverá jamás
y es ya igual que si nunca hubiese sido…»

Ángel González



Gracias al corazón por el que vivimos,

gracias a sus ternuras, a sus alegrías

y a sus temores,

la flor más humilde al florecer

puede inspirar ideas

que, a menudo, se muestran

demasiado profundas para las lágrimas.

A nada renuncies

porqué la belleza subsiste siempre en el recuerdo…

De William Worthsworth


A la sombra del Mar

Amar es un lugar.
Perdura en lo más hondo: es de dónde venimos.
Y también el lugar donde queda la vida.

Joan Margarit

A la sombra del Mar

Amar es un lugar,

una alegría extraña

en el camino de la libertad

entre silenciosos haces de luz

que profanan las persianas,

polvo de estrellas

que cruzan la belleza de la nada

cuando aún no ha despuntado

por el horizonte de los sueños

la certeza de vivir un día más.


Amar es un lugar
entre la vida y la muerte
en el que uno aprende a escribirse
a sí mismo —decía el poeta—.


Espigas

Y otras hierbas…

Caminamos por las orillas del Canal Imperial de Aragón. El camino es pedregoso y polvoriento, se abre entre hierbas silvestres y bosques de pinos. Nos llevará hacia las antiguas esclusas, hoy abandonadas de Valdegurriana.

Extraigo la sencilla belleza de las espigas de avena silvestre magnificada por la luz del sol de mediodía.


El calor que guardan los canales
es sofocante.

Fotografiar la calma,
la soledad enardecida,
la mudez que grita,
el cielo que nadie vuela,
las flores de loto entregadas al sol
y a sus amantes…

Ha merecido la pena vivir
la intemporalidad de la Naturaleza
detenida.
Siento, una vez más.


Texto: Isabel Fernández Bernaldo de Quirós
del Libro La senda hacia lo diáfano
(extracto)


Pájaros de plata

Y tu, de qué lado de mi cuerpo estabas alma, que no me socorrías?

J.A.Valente

El frío se ciñe a la cintura de la noche. Nubes de sombras dibujan en las calles esquinas tristes y tristes luces de ciudad en parques de penumbra y fuentes de piedra mutiladas. Sombras como mentiras piadosas suenan sobre el asfalto, imágenes temblorosas que se duplican en los charcos…

Por unas pocas monedas tu voz se hace milagro y el tiempo se detiene.

Por unas pocas monedas tu voz se hace milagro; melodía luminosa como una rosa recién cortada al silencio.

¿Qué queda del humo de los inviernos, del intenso aroma de las flores marchitadas, de los árboles desnudos o del vuelo de los pájaros de plata buscando en el horizonte el esplendor de lejanas latitudes?

Caminaba mirando al mar sobre la memoria de los días y estoy aquí, quieta en mí, sentada en el suelo junto a ti, contigo, en esta noche que se escapa.

Digo tiempo y acaso sueño. Llego tarde al trabajo con gotas de escarcha en las pestañas al filo de la alborada.

@mjberistain


Libertad

Cayó extenuada a mis pies. No podía volar y me seguía con gran dificultad, dando pequeños pasos detrás de mí.

La recogí y durante varios días la acomodé en el invernadero. Le di cuidados y alimento, poco a poco fui animándola a salir de su refugio hasta que conseguí que diera pequeños paseos a mi lado por el jardín. Un día, antes de volver al invernadero, voló hasta mi hombro. Supe entonces que ya estaba recuperada.

Quiero escribir libertad pero no me sirve con la tinta negra de mi pluma.

Quiero escribir la palabra libertad con tinta blanca sobre papel blanco, sin márgenes,

y dejarlo volar desde mi ventana.

Hacia el mas allá;

hacia el mas allá del ancho mar de la esperanza…

@mjberistain


Si alguna vez…

A Charo, mi fan «antipoeta».

Si alguna vez al recordarme
sintieras una suave brisa
que despeinara tus sentidos.

Si alguna vez te llegara
a acariciar el silencio
la orilla de un mar en calma

Si alguna vez escucharas
el estruendo de la marea
cuando rompieran sus olas
contra el acantilado,
si una fina lluvia entonces
enturbiara tu mirada.

¿Reconocerías
en los labios de tus lágrimas
el sabor a sal?

Si alguna vez alguna imagen
de amor o de clamor, o su naufragio
llegara a tu memoria…

@mjberistain

Túnicas de luz

Por querer, querer…

quiero que el olvido vuelva y me sueñe tormentas,

lunas iluminadas, sol ardiente, veranos

con fragancias de manzanas y desnudos gestos

bajo túnicas de luz, quietud en la penumbra

perfil de amor que deslumbra, respirar el dolor

dulce de los sentidos, estertor de las piedras

en lechos de sábanas blancas recién planchadas.

Por querer, querer,

quiero poder soñar sin que duelan las palabras

cuando hablemos de soledad, quiero poder soñar.



@mjberistain


Al sur de la nostalgia

Al sur de la nostalgia

nace abril tras el naufragio

de los inviernos.

No ha muerto, hoy nace abril.

Nace como un cielo incierto

herido de calima, sed

y soledad.

No ha muerto, hoy nace abril.

Hay sauces que mecen brisas

y olivos en tierras yermas,

Hay un silencio que rompe

al renacer nuevas noches

primaverales.

Duelen heridas de pronto

escucho en la lejanía

respirar al mar; mi tiempo

contra el tiempo,

sé que hoy no lloverá; lo sé

pero no sé por qué lo pienso…

@mjberistain



The most beautiful song

Most beautiful song you’ve never heard

Ábreme a la vida,

a la música más hermosa del mundo

bajo las entrañas de un mar en calma,

Ábreme

a la ciega danza de sus algas

de luminosa y plácida belleza,

ritmos que convocan en el alma

sortilegios y leyendas

de evanescente y cristalina esencia.

Porque naufrago

en la exhausta ruina de las ciudades

de un mundo yerto que ya no conmueve.

Quiero huir del paraíso de dioses

pecaminosos,

de los salvajes gritos de sus hordas,

de sus solemnes tragicomedias.

Ábreme a la vida

a la música más hermosa del mundo

bajo las entrañas de un mar en calma,

rumoroso,

donde sibilas silban las sílabas

de las melodías más bellas jamás cantadas.

@mjberistain

Imagen de la colección de Karlos Giménez (músico y poeta)
Música «Most beautiful song you’ve never heard»«Redemption»


«… Escucha
la honda respiración del mar
ya dentro de tu sangre…»

No digas nada Lesbia
y piensa solo en ti.
Deja tu cuerpo suelto
igual que en abandono
en medio de este mar
que ahora mismo te envuelve
bajo no sé qué vientos
de frescor y dulzura
que tu piel acarician
entre un olor a sal
más antiguo que el mundo.
Pero no digas nada:
piensa en ti y solo ansía
como yo unos instantes
de silencio y de amor.

José Agustín Goytisolo

Del Blog Trianarts. En recuerdo al poeta catalán en el aniversario de su muerte.


Cuerpos acantilados/Vídeo

Presentación oficial de mi nuevo libro de Poesía en
NUEVO ATENEO ON LINE
Editorial VITRUVIO

El libro está disponible en:
nuevoateneoonline.com
La casa del libro
Amazon

El vídeo puede encontrarse también buscando en:
Youtube Maria Jesus Beristain


Entre cables y cristales

He vuelto a ser como la niña
con zapatos nuevos
mirando al mar
desde la barandilla
de la bahía
en un atardecer
de luces cálidas
que encendían
la tarde y la llenaban de sueños.

En el horizonte
del cielo azul de la pantalla,
entre cables y cristales
yo os buscaba
para sentiros cerca,
muy cerca,
a mi sangre llegaba
el calor de vuestra sangre
palpitando, alcanzándome
como una marea silenciosa
invadiendo invisible,
desbordando, el corazón
a la deriva del viento a favor.

Entonces, yo era una barca pequeña…

@mjberistain






La Voz que lee…

Esa Voz,
esa magnífica y suave…
elegante, poderosa y susurrante Voz es la de Ella.


A Begoña Zamacona llegué a través de su Voz. Y no me defraudó conocerla en persona; al contrario. Begoña es mucho más que su Voz. Es la sensibilidad, el sentimiento y su generosidad que le permiten trabajarla con pasión, técnica y cercanía al contenido de la palabra escrita.

Nos tomamos un café mientras hablábamos de la vida y del Arte, ese camino por el que nos gusta transitar como observadoras y, por qué no, de vez en cuando, a participar como autoras de algo que tenga que ver con la búsqueda de la Belleza.

CORAZÓN DE HOJALATA

Es muy poco decir que estoy emocionada y que me gustaría transmitirle mi profundo agradecimiento por este precioso trabajo que ha dedicado a uno de los poemas que contiene mi nuevo libro CUERPOS ACANTILADOS que saldrá publicado en muy pocas horas.


Podéis encontrar más sobre su trabajo en YOUTUBE https://www.youtube.com/user/berokba