Pájaros de plata

Y tu, de qué lado de mi cuerpo estabas alma, que no me socorrías?

J.A.Valente

El frío se ciñe a la cintura de la noche. Nubes de sombras dibujan en las calles esquinas tristes y tristes luces de ciudad en parques de penumbra y fuentes de piedra mutiladas. Sombras como mentiras piadosas suenan sobre el asfalto, imágenes temblorosas que se duplican en los charcos…

Por unas pocas monedas tu voz se hace milagro y el tiempo se detiene.

Por unas pocas monedas tu voz se hace milagro; melodía luminosa como una rosa recién cortada al silencio.

¿Qué queda del humo de los inviernos, del intenso aroma de las flores marchitadas, de los árboles desnudos o del vuelo de los pájaros de plata buscando en el horizonte el esplendor de lejanas latitudes?

Caminaba mirando al mar sobre la memoria de los días y estoy aquí, quieta en mí, sentada en el suelo junto a ti, contigo, en esta noche que se escapa.

Digo tiempo y acaso sueño. Llego tarde al trabajo con gotas de escarcha en las pestañas al filo de la alborada.

@mjberistain


Libertad

Cayó extenuada a mis pies. No podía volar y me seguía con gran dificultad, dando pequeños pasos detrás de mí.

La recogí y durante varios días la acomodé en el invernadero. Le di cuidados y alimento, poco a poco fui animándola a salir de su refugio hasta que conseguí que diera pequeños paseos a mi lado por el jardín. Un día, antes de volver al invernadero, voló hasta mi hombro. Supe entonces que ya estaba recuperada.

Quiero escribir libertad pero no me sirve con la tinta negra de mi pluma.

Quiero escribir la palabra libertad con tinta blanca sobre papel blanco, sin márgenes,

y dejarlo volar desde mi ventana.

Hacia el mas allá;

hacia el mas allá del ancho mar de la esperanza…

@mjberistain
Fotografía Iñaki Peñalba


Si alguna vez…

A Charo, mi fan “antipoeta”.

Si alguna vez al recordarme
sintieras una suave brisa
que despeinara tus sentidos.

Si alguna vez te llegara
a acariciar el silencio
la orilla de un mar en calma

Si alguna vez escucharas
el estruendo de la marea
cuando rompieran sus olas
contra el acantilado,
si una fina lluvia entonces
enturbiara tu mirada.

¿Reconocerías
en los labios de tus lágrimas
el sabor a sal?

Si alguna vez alguna imagen
de amor o de clamor, o su naufragio
llegara a tu memoria…

@mjberistain

Túnicas de luz

Por querer, querer…

quiero que el olvido vuelva y me sueñe tormentas,

lunas iluminadas, sol ardiente, veranos

con fragancias de manzanas y desnudos gestos

bajo túnicas de luz, quietud en la penumbra

perfil de amor que deslumbra, respirar el dolor

dulce de los sentidos, estertor de las piedras

en lechos de sábanas blancas recién planchadas.

Por querer, querer,

quiero poder soñar sin que duelan las palabras

cuando hablemos de soledad, quiero poder soñar.



@mjberistain


Al sur de la nostalgia

Al sur de la nostalgia

nace abril tras el naufragio

de los inviernos.

No ha muerto, hoy nace abril.

Nace como un cielo incierto

herido de calima, sed

y soledad.

No ha muerto, hoy nace abril.

Hay sauces que mecen brisas

y olivos en tierras yermas,

Hay un silencio que rompe

al renacer nuevas noches

primaverales.

Duelen heridas de pronto

escucho en la lejanía

respirar al mar; mi tiempo

contra el tiempo,

sé que hoy no lloverá; lo sé

pero no sé por qué lo pienso…

@mjberistain



Ante el espejo

“Escribo poesía porque no escribo un Diario”,
contesté con humildad cuando me preguntaron por qué escribía. MJB

Rescato de Babelia la voz de una de las mujeres que se dedica a la investigación, estudio y divulgación de la escritura autobiográfica en lengua española.

Del texto de ANNA CABALLÉ escritora, crítica literaria y profesora universitaria española.
Su línea de investigación es el estudio y la divulgación de la escritura autobiográfica en lengua española.

ANDRÉ GIDE FUE NOVELISTA, POETA, VIAJERO Y PREMIO NOBEL (1947)
LA OBRA DE SU VIDA FUE SU MONUMENTAL DIARIO ÍNTIMO

André Gide logró dejar una huella imborrable en la literatura autobiográfica del siglo XX.
En España, nombres como Jaime Gil de Biedma, Juan Goytisolo, Carlos Barral o Terenci Moix fueron deudores de su obra, en la que alternó la crónica política del tiempo convulso que le tocó vivir con la exposición de sus dilemas mas íntimos.

Gide reflejó en su escritura el conflicto entre deber y placer, “Lejos de negar o de ocultar su uranismo, lo declara, y casi podría decirse que se jacta de él. Dice que las mujeres nunca le han gustado más que espiritualmente, y que solo ha conocido el amor con los hombres”

André Gide (1869-1951) tiene 18 años y está en clase de retórica en París, en la Escuela Alsaciana. Lleva un diario desde el 4 de octubre (1887). Es su primer cuaderno. Meses después mantiene una importante conversación con un compañero de clase que, como él, siente con intensidad su vocación literaria. Se llama Pierre Louis. Los dos jóvenes intercambian confidencias sobre sus respectivos proyectos y Louis le lee algunos pasajes de su diario. Gide queda vivamente impresionado y se reprochará no haberse tomado con la debida seriedad su vocación: “Ayer noche vi a Louis y me dio vergüenza. Tiene el valor de escribir y yo no me atrevo. ¿Qué es lo que me falta? Y, sin embargo, cuántas cosas bullen en mí y reclaman cristalizar en el papel. ¡Tengo miedo! Tengo miedo de que al poner por escrito la frágil y fugaz idea la eche a perder, le dé la rigidez de la muerte, como esas mariposas a las que se extienden las alas sobre la mesa y que solo son bellas cuando vuelan” (15 de mayo de 1888).

Louis también dará cuenta de la conversación con Gide en su diario y ahora disponemos de la oportunidad de conocer los dos ecos generados por un mismo encuentro. Pero es que el diario de Gide es uno de los casos más fantásticos que se conocen en relación con los estudios sobre el género, pues una amiga suya, Maria Van Rysselberghe (la Petite Dame), tomaría la decisión en 1918 de llevar un diario paralelo al del autor de El inmoralista y lo mantuvo hasta la muerte del escritor, en 1951, asumiendo el papel de un Eckermann frente a Goethe. La función de sus cuadernos queda definida en una anotación de 1927: “He emprendido estas anotaciones con la idea de que puedan servir de fuente, de referencia, de testimonio a aquellos que un día quieran escribir la verdadera historia de André Gide”. Es decir, que el Diario del escritor se convierte en el centro generador de una pléyade de otros diarios —Charles du Bos, Martin du Gard, Eugène Dabit, Pierre Herbart, Louis Guilloux…— en los que resuena tanto su voz autorial como su influencia. Incluso la que en 1895 sería su esposa, Madeleine Rondeaux, llevó un diario en su adolescencia donde aparece su primo, del que estaba profundamente enamorada. Cuántas veces la realidad va más allá de la ficción y es más interesante, pues esa sinergia creada en torno al diario gideano realiza espontáneamente, como señala Philippe Lejeune en Un journal à soi, el sistema del “punto de vista múltiple” que se halla en el centro narrativo no solo de su obra más reconocida, Los monederos falsos (1925), sino de muchos otros ejercicios narrativos: anteriormente, por ejemplo, había remodelado su diario de adolescencia atribuyéndoselo a su héroe y alter ego en los Cahiers d’André Walter (1891).

Es decir, estamos ante un caso verdaderamente prodigioso de irradiación del diario gideano; uno de los esfuerzos más completos que han podido tentar a un hombre para comprenderse a sí mismo y explicarse ante los demás. Una simple muestra de su vasta influencia nos la proporcionan poetas como Carlos Barral y, sobre todo, Jaime Gil de Biedma, ambos autores de sendos diarios escritos bajo su modelo e inspiración, por no hablar de Juan Goytisolo o Terenci Moix.

Soy una entusiasta defensora de las ediciones íntegras de los diarios, aunque tengan miles de páginas (casi diría que mejor). Es la única manera de hacerse con el verdadero ritmo de una práctica caracterizada por la reflexividad. La única manera de ahondar en la frecuencia, los hábitos, el ritmo, la modulación de los temas que van surgiendo y las constantes que vertebran la escritura. Nada mas fluctuante que el ritmo de un diario, sometido a todas las variaciones de la vida cotidiana: la única manera de poder apreciarlo es dejarse llevar por sus ondulaciones, sus reiteraciones, sus caídas de ánimo, los éxtasis, las incertidumbres. “No vale la pena escribir el diario cada día, cada año; lo que importa es que en determinado periodo de la vida sea muy preciso y escrupuloso. Si he dejado de escribirlo durante largo tiempo es porque mis emociones se estaban volviendo demasiado complicadas” (3 de junio de 1893). Complicación para Gide significa riesgo de caer en una excesiva elaboración de sus sentimientos y, por tanto, falta de autenticidad. El que fue poeta de la vida y de la energía se interrogará siempre sobre la sinceridad de su escritura. Y es que la máquina gideana no conoce el reposo, la satisfacción, la tranquila explotación de los logros. De modo que su diario todo lo admite, todos los temas y vivencias caben en él, porque a todo estaba abierta su mente: “Recurro a este cuaderno para aprender a exigirme más”.

En el caso de Gide, basta leerle para que nos guíe hasta el fondo de lo que nos dice, —al no distinguir entre la vida y la obra, concibe esta última como “la vida de la vida”— se libra a la entrega moral de ser quien es hasta las últimas consecuencias. Además de sus muchas lecturas y viajes —incluidos los que hizo al Congo y a la URSS para terminar denunciando el colonialismo y el estalinismo—, de sus encuentros con figuras como Oscar Wilde o Marcel Proust, su amistad con Paul Valéry y Francis Jammes, y su papel al frente de La Nouvelle Revue Française, cruzando su Diario de punta a cabo descubrimos el conflicto que le condujo a convertirse en un pensador sobre la moral recibida y en un escritor implacable consigo mismo: la vivencia de la (homo) sexualidad.

Educado bajo la férula de su madre, la adinerada Julie Rondeaux, una mujer inteligente, suprema gobernanta de todo lo que ocurría en la casa familiar y acostumbrada a regirse por el principio del deber, Gide recibirá una educación basada en el aprendizaje de la sumisión. Del acatamiento a las normas exigidas por el conformismo burgués y que su madre representa como nadie. Negro sobre blanco: en este contexto de excelso puritanismo, el sexo es pecado, la carne es impura por naturaleza y la ley cristiana impone considerar el cuerpo como un saco de inmundicia. He aquí el drama íntimo de Gide: si no quiere perder el amor de su reverenciada madre, debe odiar tanto su cuerpo como la voluptuosidad que muy tempranamente anida en él. O bien debe aprender a mentir, a disimular, a enfrentarse a la pena negra que siempre causa lo que sabemos que debemos ocultar a los demás. Principio del deber vs. instinto del placer. Tanto en un caso como en el otro, Gide es o se ve culpable, es decir, un traidor a la gran causa familiar y de clase.

El largo ejercicio de desdoblamiento del yo que cruza su escritura le conducirá en un primer momento a una solución de compromiso por la que se siente feliz: deseo y amor, se dirá, son dimensiones distintas, mientras el primero aspira a la consumación, el segundo busca la duración. El deseo le conducirá a los brazos de jóvenes con los que experimentará la alegría del encuentro; el amor se lo garantiza el matrimonio contraído con su prima Madeleine Rondeaux, una especie de ancla ante la lava ardiente de su pasión. Esta es la teoría. En la práctica, la esperada comunión espiritual absoluta con su esposa —un matrimonio nunca consumado— exigiría enormes sacrificios y frustraciones por ambas partes. Exigiría el silencio. El hombre capaz de librarse a la aventura y a la franqueza de la amistad con una audacia inaudita, expuesta en Si la semilla no muere, es el mismo que practicará la diplomacia, la censura y la prudencia con su esposa —lo define como una “mutilación impía”—. Ambos sufren y callan, aunque Gide hará de su nomadismo el reverso de la frustración conyugal: “Solo deseo viajar”.

Consecuencia de la explosión diarística en Francia en torno a 1880, en algunos escritores germinaría la idea de escribir un diario y publicarlo “en caliente” (el caso paradigmático es el de Léon Bloy), convirtiéndose en cierto modo aquella escritura privada en una obra literaria. Indudablemente supuso una actitud moderna que conllevaría, sin embargo, un cambio estructural —una obra se construye, dispone de comienzo y cierre, tiene en cuenta el horizonte de lectura de su tiempo, mientras que un diario se acumula y puede no contemplarlo en absoluto—. Gide no pudo resistirse a la posibilidad de publicar sus cuadernos en vida, porque le permitía proyectar su voz en otro registro, aumentando la potencia de la polifonía literaria que constituye toda su obra y, en definitiva, seguir experimentando. De modo que en 1939 el Diario se publicaba, cuidadosamente censurado, en La Pléiade. Fue necesario un añadido póstumo en 1954, pero aquella edición contenía deturpaciones textuales de todo tipo. La edición de Debolsillo nos ofrece ahora la oportunidad de sumergirnos en aquel proyecto existencial que para el gran moralista francés fue explicarse y explicar a los demás las muchas contradicciones de su vida.

Ver el texto completo en la publicación de ANNA CABALLÉ en Babelia, El País. marzo 2021


The most beautiful song

Most beautiful song you’ve never heard

Ábreme a la vida,

a la música más hermosa del mundo

bajo las entrañas de un mar en calma,

Ábreme

a la ciega danza de sus algas

de luminosa y plácida belleza,

ritmos que convocan en el alma

sortilegios y leyendas

de evanescente y cristalina esencia.

Porque naufrago

en la exhausta ruina de las ciudades

de un mundo yerto que ya no conmueve.

Quiero huir del paraíso de dioses

pecaminosos,

de los salvajes gritos de sus hordas,

de sus solemnes tragicomedias.

Ábreme a la vida

a la música más hermosa del mundo

bajo las entrañas de un mar en calma,

rumoroso,

donde sibilas silban las sílabas

de las melodías más bellas jamás cantadas.

@mjberistain

Imagen de la colección de Karlos Giménez (músico y poeta)
Música “Most beautiful song you’ve never heard”“Redemption”


«… Escucha
la honda respiración del mar
ya dentro de tu sangre…»

No digas nada Lesbia
y piensa solo en ti.
Deja tu cuerpo suelto
igual que en abandono
en medio de este mar
que ahora mismo te envuelve
bajo no sé qué vientos
de frescor y dulzura
que tu piel acarician
entre un olor a sal
más antiguo que el mundo.
Pero no digas nada:
piensa en ti y solo ansía
como yo unos instantes
de silencio y de amor.

José Agustín Goytisolo

Del Blog Trianarts. En recuerdo al poeta catalán en el aniversario de su muerte.


El Teatro de la poesía

Original publicado en el Blog de arena

Dice nuestro común amigo Borgeano:

Hace unos días, una amiga de la casa, Isabel Fernández de Quirós, quien presentó su nuevo libro de poemas Aire que rompe la niebla ―lo hizo, acorde a los tiempos que vivimos, de manera virtual; así que tenemos un excelente registro de ello. Quien quiera verlo puede acceder aquí y oír su poesía en su propia voz―, me dijo algo que me pareció perfecto como síntesis de lo que es la poesía: «Cada poema es una obra de teatro en miniatura, cuanto mejor se interprete más tocará el corazón del escuchante».

Poetikon

Yo siempre he abogado por la lectura poética en voz alta, cosa que sé que no es algo original, pero que de todos modos no siempre es compartido o aceptado (desde aquella tarde en que Tomás de Aquino vio a Anselmo leyendo sin mover los labios, día en que cambió la historia de la lectura para siempre, leer fue considerado un acto íntimo, personal y, sobre todo, silencioso. Después uno ve que sólo se cambió un hábito por otro y que el hábito terminó transformándose poco menos que en una superstición). Como sea, Isabel había dado en el clavo: la lectura poética en voz alta nos permite acceder a ciertas capas de sentido que a veces la lectura silenciosa nos veda. La puesta en escena, si se me permite la expresión, hace que pasemos a formar parte del poema y que éste pase a formar parte de nosotros mismos.

Claro está, esto nos permite, también, diferenciar un buen poema de uno malo (si los versos no están bien armados, medidos o musicalizados se hacen evidentes los ripios y los tropiezos) pero, sobre todo, nos permite, y esto es lo más importante, acceder mucho más profundamente a aquellos poemas buenos. Borges, creo que en el prólogo a su volumen de poesía completa, dice que el poema no está en el conjunto de signos impresos en una hoja, sino en el diálogo que se crea entre esos signos y el lector. La idea es hermosa y, por supuesto, altamente poética: el poema en sí no está ni en el libro ni en el lector, está en el puente que se teje entre ambos; y para ello se hace necesario este teatro en miniatura del que habla Isabel. Saber (aprender a) convertirnos en el ser capaz de transformar esos símbolos en poesía ya es motivo suficiente como para justificar, aunque sea por unos momentos, nuestra existencia.


Esta entrada pretende ser un homenaje a estas dos personas, Borgeano e Isabel, a quienes admiro profundamente por la calidad de sus diálogos y la profundidad de los temas que tratan. Agradezco sinceramente que nos permiten acercarnos a ellos desde esta ventana virtual.

imagen de portada pexels


Cuerpos acantilados/Vídeo

Presentación oficial de mi nuevo libro de Poesía en
NUEVO ATENEO ON LINE
Editorial VITRUVIO

El libro está disponible en:
nuevoateneoonline.com
La casa del libro
Amazon

El vídeo puede encontrarse también buscando en:
Youtube Maria Jesus Beristain


Entre cables y cristales

He vuelto a ser como la niña
con zapatos nuevos
mirando al mar
desde la barandilla
de la bahía
en un atardecer
de luces cálidas
que encendían
la tarde y la llenaban de sueños.

En el horizonte
del cielo azul de la pantalla,
entre cables y cristales
yo os buscaba
para sentiros cerca,
muy cerca,
a mi sangre llegaba
el calor de vuestra sangre
palpitando, alcanzándome
como una marea silenciosa
invadiendo invisible,
desbordando, el corazón
a la deriva del viento a favor.

Entonces, yo era una barca pequeña…

Gracias infinitas mis queridos amigos. Os quiero

@mjberistain






La Voz que lee…

Esa Voz,
esa magnífica y suave…
elegante, poderosa y susurrante Voz es la de Ella.


A Begoña Zamacona llegué a través de su Voz. Y no me defraudó conocerla en persona; al contrario. Begoña es mucho más que su Voz. Es la sensibilidad, el sentimiento y su generosidad que le permiten trabajarla con pasión, técnica y cercanía al contenido de la palabra escrita.

Nos tomamos un café mientras hablábamos de la vida y del Arte, ese camino por el que nos gusta transitar como observadoras y, por qué no, de vez en cuando, a participar como autoras de algo que tenga que ver con la búsqueda de la Belleza.

CORAZÓN DE HOJALATA

Es muy poco decir que estoy emocionada y que me gustaría transmitirle mi profundo agradecimiento por este precioso trabajo que ha dedicado a uno de los poemas que contiene mi nuevo libro CUERPOS ACANTILADOS que saldrá publicado en muy pocas horas.


Podéis encontrar más sobre su trabajo en YOUTUBE https://www.youtube.com/user/berokba

The hill we climb

Que una “poeta” participe recitando un poema en la cita anual de la Super Bowl en Estados Unidos no deja de sorprenderme. Por una parte lo entiendo como una táctica electoralista —no deja de parecerme válido— en un evento con una gran repercusión a nivel mundial, especialmente entre la población joven, pero, “me chirría” de alguna manera. Sin embargo, por otra parte, y al margen de lo dicho, la idea de que algo esté cambiando en el mundo me complace, incluso me alegra, deseo de verdad que podamos desprendernos del peligroso efecto de la dramática desunión en un país que puede utilizar su “soberano” poder, ejemplo y/o referencia, sobre el resto del mundo.

Es mujer, negra, afroamericana, comprometida con la justicia racial, inspirada en los discursos de otros líderes americanos como lo fueron Abraham Lincoln y Martin Luther King.

Incluyo “The hill we climb” (La colina que subimos) escrito y leído por ella en el acto de toma de posesión del nuevo presidente de los Estados Unidos, y una traducción (hecha por mi) al final del poema.


When day comes, we ask ourselves, where can we find light in this never-ending shade?
The loss we carry. A sea we must wade.
We braved the belly of the beast.
We’ve learned that quiet isn’t always peace, and the norms and notions of what “just” is isn’t always justice.
And yet the dawn is ours before we knew it.
Somehow, we do it.
Somehow, we weathered and witnessed a nation that isn’t broken, but simply unfinished.
We, the successors of a country and a time where a skinny Black girl descended from slaves and raised by a single mother can dream of becoming president, only to find herself reciting for one.
And, yes, we are far from polished, far from pristine, but that doesn’t mean we are striving to form a union that is perfect.
We are striving to forge our union with purpose.
To compose a country committed to all cultures, colors, characters and conditions of man.
And so we lift our gaze, not to what stands between us, but what stands before us.
We close the divide because we know to put our future first, we must first put our differences aside.
We lay down our arms so we can reach out our arms to one another.
We seek harm to none and harmony for all.
Let the globe, if nothing else, say this is true.
That even as we grieved, we grew.
That even as we hurt, we hoped.
That even as we tired, we tried.
That we’ll forever be tied together, victorious.
Not because we will never again know defeat, but because we will never again sow division.
Scripture tells us to envision that everyone shall sit under their own vine and fig tree, and no one shall make them afraid.
If we’re to live up to our own time, then victory won’t lie in the blade, but in all the bridges we’ve made.
That is the promise to glade, the hill we climb, if only we dare.
It’s because being American is more than a pride we inherit.
It’s the past we step into and how we repair it.
We’ve seen a force that would shatter our nation, rather than share it.
Would destroy our country if it meant delaying democracy.
And this effort very nearly succeeded.
But while democracy can be periodically delayed, it can never be permanently defeated.
In this truth, in this faith we trust, for while we have our eyes on the future, history has its eyes on us.
This is the era of just redemption.
We feared at its inception.
We did not feel prepared to be the heirs of such a terrifying hour.
But within it we found the power to author a new chapter, to offer hope and laughter to ourselves.
So, while once we asked, how could we possibly prevail over catastrophe, now we assert, how could catastrophe possibly prevail over us?
We will not march back to what was, but, move to what shall be: a country that is bruised but whole, benevolent but bold, fierce and free.
We will not be turned around or interrupted by intimidation because we know our inaction and inertia will be the inheritance of the next generation, become the future.
Our blunders become their burdens.
But one thing is certain.
If we merge mercy with might, and might with right, then love becomes our legacy and change our children’s birthright.
So, let us leave behind a country better than the one we were left.
Every breath from my bronze-pounded chest, we will raise this wounded world into a wondrous one.
We will rise from the golden hills of the West.
We will rise from the windswept Northeast where our forefathers first realized revolution.
We will rise from the lake-rimmed cities of the Midwestern states.
We will rise from the sun baked South.
We will rebuild, reconcile, and recover.
And every known nook of our nation and every corner called our country, our people diverse and beautiful, will emerge battered and beautiful.
When day comes, we step out of the shade of flame and unafraid.
The new dawn balloons as we free it.
For there is always light, if only we’re brave enough to see it.
If only we’re brave enough to be it.

Cada mañana nos preguntamos dónde encontraremos luz para tanta sombra.
Las pérdidas que soportamos,
El mar que navegamos,
El tener que desafiar al vientre de la bestia.
Hemos aprendido que la quietud no siempre es la paz
Y que las normas y nociones sobre lo justo no siempre son justicia
Y, aún así, amanece aunque no nos demos cuenta
Y, lo hacemos,
De alguna manera resistimos
Somos testigos de una nación que no está rota, sino inacabada
Los sucesores de una niña de piel negra descendiente de esclavos
Criada por una madre soltera que puede soñar con ser presidente,
Aunque solo sea por optar a ello.
Cierto que estamos lejos de estar pulidos y de ser prístinos
Lo que no significa que no nos esforcemos por una unión perfecta
Para conseguir un país que se comprometa con todas las culturas,
Colores, caracteres y condiciones del hombre
Levantamos la mirada no para ver lo que está entre nosotros
Sino delante de nosotros
Nos unimos porque para poner nuestro futuro por delante
Primero tenemos que dejar las diferencias a un lado
Bajamos nuestros brazos para abrazarnos unos a otros
No buscamos el daño para nadie, sino la armonía para todos
Conseguir que el mundo comprenda que esto es cierto
Que, aún cuando lloramos, crecemos
Que, mientras nos duele seguimos esperanzados
Que, aún cuando nos cansa no dejamos de intentarlo
Que, unidos saldremos victoriosos
No porque nunca vayamos a sentirnos derrotados
Sino porque nunca más sembraremos desunión
Las escrituras nos dicen que imaginemos
Cada uno tendrá su lugar entre sus higueras y viñedos
Y nadie será atemorizado
Si estamos a la altura de nuestro tiempo
La victoria no se quedará en el filo de la espada
Sino en los puentes que habremos construido
Esta es la promesa a cumplir, la colina a subir, si nos atrevemos
Ser de nuestro país es más que un orgullo que heredamos
Es un pasado que repararemos
Hemos vivido una fuerza que más que compartir nuestra nación
Hubiera podido destrozarla
Casi ha ocurrido, retrasando la democracia
Mas, aunque la democracia pueda ser retrasada
no puede ser derrotada
Esta es la verdad en la que confiamos, esta es nuestra fe
Porque mientras miremos al futuro, la historia velará por nosotros.
Es el momento de una justa redención, temimos que no llegara
No estábamos preparados para heredar tan terrible momento
A pesar de ello, encontramos la fuerza para iniciar un capítulo nuevo
Para ofrecernos esperanza y alegría a nosotros mismos
En algún momento nos preguntamos cómo podríamos evitar la catástrofe,
Ahora aseveramos que la catástrofe no podrá prevalecer sobre nosotros.
No retrocederemos sino que avanzaremos a lo que deberá ser
Un país magullado pero entero,
Benevolente pero audaz, feroz y libre.
No nos cambiarán ni nos intimidarán porque sabemos
Que la inacción y la inercia sería la que dejaríamos
A la próxima generación que será el futuro
Nuestros errores se convertirían en cargas
Una cosa es cierta
Si unimos misericordia y fuerza con derecho,
el amor se convertirá en legado y cambiará
los derechos fundamentales de nuestros hijos
Por ello dejaremos un país mejor que el que encontramos
El aliento de este pecho de bronce magullado convertirá el mundo herido
en algo maravilloso
Nos alzaremos desde las colinas del Oeste,
del Nordeste azotado por los vientos donde nuestros mayores iniciaron la revolución
de las ciudades bordeadas por los lagos de los estados del medio Oeste
desde el sur bañado por el sol
Reconstruiremos, reconciliaremos y recuperaremos cada rincón de nuestra nación
Cada esquina a la que llamamos nuestro país, nuestra gente diversa y maravillosa
emergerá maltratada pero maravillosa
Cuando llegue el día saldremos de las sombras de las llamas sin miedo
Habrá nuevas luces de amaneceres a medida que seamos más libres
Siempre hay luz si somos valientes para mirarla

si somos valientes para ser luz.




Quieto

Quédate quieto,
quieto
como un recuerdo
en el tiempo de arena
que la sed nunca sacia

quieto
en los oscuros cristales
de la tarde,
quieto

en lo profundo del deseo
donde el amor no sangra
y suena una música
de agua;
arpegios de un mar rizado
entre el sueño y la vida

@mjberistain








La verdad

La belleza es verdad
y la verdad belleza
Nada más se sabe en esta tierra
y nada más hace falta…
John Keats

Sueño y amo
no es fácil cuando escucho el viento
pavonearse despeinando bosques
alrededor de mis murallas
¿quién le dio al aire tanto poder?

Un rumor inclemente acecha tras las puertas,
y ventanas, urgente
recojo del alféizar las lágrimas calientes
de tristezas viejas.
Sobre la almohada reniego
de la luz trémula
de noches sin lunas, de la oscura orfandad.

La fantasía no consigue confundirme
sé que los bosques se deshojan
y los pájaros nos dejan
solos cuando el frío muerde
la tierra y nos quema su silencio.

Entonces uno vuelve a la orilla de la playa desierta
y deja que el oleaje lo despoje como a un náufrago,
todo es agua en su corazón de agua
todo es belleza y es verdad
en la música del agua, en su silenciosa melodía…

@mjberistain





Cuerpos acantilados (Selección del Libro)


ANTES DE QUE SE ACABE LA PARTIDA

Invítame a soñar,

háblame de una luna de acechante sonrisa

vestida con briznas de luz y laureles blancos

que es tiempo de vida y esplendor palpitante.

Invítame a soñar

antes de que se acabe la partida

y la oscuridad envuelva

con música sacra nuestras caricias

y solo quede de los besos la piel

de un fino papel arrugado

con una imagen color sepia descolorida.

COMO LA LUZ

Como la luz, la música

envolviendo en nubes de seda cálida los cuerpos

inquietos sin edad.

Viven a orillas de la tierra, cerca del mar de la vigilia

donde quedaron enredados sus versos con sabor a sal.

Viven a orillas del recuerdo pintando playas imprecisas

olas de libertad que sueñan que volar es fácil

con las alas a favor de los vientos del sur.

Como la luz, la música

de Mahler al rescate de los cuerpos acantilados.

SÍNTESIS

Jadeaba el silencio entre las flores

los dedos deshilachados de escarcha,

hacía frío entonces en el jardín huérfano

distante de las ciudades.

Y volvíamos,

obstinadamente,

síntesis aguda repitiéndose

entre amaneceres de cafés lentos

y migas de ternura por los suelos.

Despacio, muy despacio

abrazando la inminencia tiránica del amor,

la belleza de su pequeña muerte

de lirios y pétalos quejumbrosos.

Había dulzura de vieja ofrenda

incrustada en la piel de los huesos

y una oración devorando el miedo

enmudecido a pronunciar un te quiero.


@mjberistain
De mi libro “Cuerpos acantilados” Publicado por Editorial Vitruvio
Fotografía de portada PedroMari Modrego

Darse

Contempla su belleza decadente,
la Flor de Pascua.
Presiente que en unas horas cederá
al tiempo y caerá, su estela de luz,
como caen las estrellas.

La vida es así,
la sabiduría, la virtud, la belleza
sabe que no están dadas para durar eternamente.
Más vale que el corazón esté preparado
para el adiós,
para el duelo y para darse a constelaciones nuevas.

@mjberistain



La mirada perdida

Se esfuma el tiempo,

las huellas que sus pasos dejaron
en la arena las borraron
mareas de jóvenes otoños.
Algo se le cayó de las manos
sin estruendo; el olor del mar
la mirada limpia del amanecer
el rumor de las voces que amó.


Se esfuma el tiempo,

o quizás nada quede ya de aquello
—aunque no quiere pensar
que sea porque nada sucediera—
y solo existan en su memoria
bellos recuerdos de quimeras
imágenes inventadas
y nombres para el olvido.

@mjberistain