El loco de la colina

 

PERDÍ LA CORDURA
The fool on the hill

 

 

Perdí la cordura,
entre aromas de helechos,
silbidos de pájaros,
tu voz a mi lado,
el aire y el sol acariciando el escenario.

Prados y bosques, peñascos,
montañas altivas desnudas,
luciendo todas sus galas,
sus aguas,
sus conquistados cielos…

Loco al fin,
como me prometió la vida,
puedo decir que me sentí feliz.
Quise vivir y viví.

 

Karlos Gimenez

 

 

Noches de verano

Música de Bobby Hutcherson seleccionada por mi amigo Jo da Silva.



 

Adoro esa última hora de la tarde de las Noches de Verano, ese letargo del espíritu acantilado en el lento ritmo de una música de jazz, aguardando desde siempre a ese algo impreciso que intuyes que en algún momento llegará.

¿Esperar o escapar…?

Quizás llegue cuando el sol se esconda tras la luz de una mirada…

Quizás cuando te enrede en los hilos de sus últimos rayos y te abandones al vacío gozoso de otra nocturnidad…

Quizás cuando las brasas te quemen a la orilla de lo que no te atreves a soñar…

Quizás te llegue cuando no esperes más…

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Fotografías de mi hija Silvia

MJB DonostiDSCN0651

 

Adoro las fotografías al atardecer; refugiar mi universo en la máscara del contraluz, dejarte intuir las marcas de agua que habitan cada palmo de mi piel, aceptar morir poco a poco en tus miradas…

Al lado del mar muchas veces me pregunto qué hacer: ¿esperar o escapar?; decido seguir de tu mano engañando a la muerte de todos los atardeceres posibles…

@mjberistain


Caminos cruzados

Me llega la voz queda de Stefania Dipierro en el tema de Nicola Conte. Es un tema que me descubrió mi amigo JO Da Silva, titulado «Caminos cruzados».¡ Algo tiene…!

Tengo la ventana abierta y cerradas las persianas al calor de esta hora del atardecer de últimos de julio. Sube la melodía hasta mi viejo desván y el sonido se cuela como la luz, débilmente. Un barullo de libros abiertos y hojas de papel con anotaciones desordenadas se amontona a los pies del piano sobre la alfombra ajada. Se le nota que acusa mis horas «muertas» aquí; sus hilos desgastados han ido dibujando con el tiempo la forma de mis posturas. Leo y escribo; escribo o leo, pero cuando lo hago a solas no necesito música. La música me llega de una manera o de otra; podría decir que la música me busca, aunque esto no es del todo cierto. Yo busco a la música. Es como un primer amor al que la memoria vuelve inevitablemente.

Nunca pensamos en caminos cruzados. Vivimos en paralelo, cerca, cada uno siguiendo las vías de un tren que todavía no tiene previsto su destino. Pero ocurre que quizás no sea el momento; que no sea el momento de consumir todo el amor que respiramos, atrapados entre pequeños papeles de versos que dejamos caer al mar en noches de humedad azul y marea alta. Puede ser que no sea el momento. Puede ser que tampoco sea después, ni más tarde…

La música de Nicola me acerca a los susurros consentidos en el difícil equilibrio entre el gentío y las voces de estúpidas alarmas cotidianas que invadían los lugares de los que no sabíamos cómo salir. Me detengo a escucharla, aspiro el olor de la madera, el del polvo, el aroma de las bolsitas de tela con lavanda que escondo por las estanterías disimulando el de la humedad en el sobrevivir amarillento de los libros y, cierro los ojos…, siento que soy feliz, que me gustan estas horas llenas de sí mismas, que la emoción me sorprende muchas veces con sus lágrimas frescas, y que cuando lloro es de alegría, y eso, yo sé que no es llorar.

firma


Amy

 

El 23 de julio de 2011, que también cayó sábado, fallecía Amy Winehouse. Nos enteramos el domingo 24 y a servidor de ustedes le sucedió como al crítico musical Fernando Neira, quien escribía en El País, en un artículo titulado “No olvidamos, Amy” que se publicó el 23 de julio de 2015: “De entre las […]

a través de Amy Winehouse — EL BLOG DE MANUEL CERDÀ

El licor de tus lágrimas

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Vera Osmark

Música y Texto de Karlos Giménez

Sueño con colibrís vestidos de nácar y amapola que me cuentan tu vida mientras liban y liban contentos, como si hubieran bebido el licor de tus lágrimas, y de repente se posa en mi frente una mano, fresca como una cristalina fuente, y la bebo a tragos lentos, intentando eternizar el momento.

Al fin abro los ojos, despierto para ti y para mí, nos miramos, reina un silencio especial, el primer silencio del día, lleno de rosas en tu boca y de noches en tu mirada segura y profunda, pero no decimos nada, ya todo está escrito en el aire que acaricia nuestra presencia en la historia que vivimos, y nuestras auras se cruzan suspiros.

Se suceden segundos como siglos, rebobinando instantes de luz, de mundos sonoros, hasta que se rompen los cielos, caen las estrellas, te das la vuelta y te alejas, te vas, sin un adiós, sin un gesto… y parezco resignarme, dejo que el destino apague esta magia y el tiempo corra veloz, como un reloj estropeado, enfadado con su muerte.

La puerta por la que te escurres es el cosmos, pareces bailar en el más allá… y al fin hago caso al corazón, cruzo un abismo y orbito a tu lado, te observo, tu voz me sobrecoge y tiemblo, eres valiente y te admiro, aprendo de tu palabra a vivir más entero, abriendo mi ternura, cautivando tu entrega.

El sol dora y redora tu piel de pétalo caprichoso, encendiendo aromas de mujer que guardan anhelos prohibidos, pero empieza a llover y poco a poco te vas disolviendo en el agua, te vuelves ola y me llamas sobre la arena, dejando a mis pies tu voz de cantar marino.

Salgo en tu busca corriendo, hiriendo el espacio con mi puñal de amor, o deseo, o renacer de un alba nueva, y abandonando mi sombra en el secano me hundo junto a ti, me hago uno con las sirenas, destruyo nostalgias, melancolías, contigo muero y vivo otra vez.


 

Peggy Sue

Peggy Sue baile rock

«Peggy Sue» es una canción de rock and roll que he bailado desde que era una niña cada vez que se celebraba en casa de mis abuelos alguna fiesta familiar -en mi gran familia se celebraba todo-. El Rock & Roll era la música que hacía vibrar también a nuestros mayores.

Este tema concreto fue escrito por Buddy Holly, Jerry Allison y Norman Petty, y grabada por Buddy Holly y su grupo The Crickets en el año 1957. Según la crítica se trata de una de las mejores composiciones de Holly. La revista Rolling Stone la sitúa en el puesto 194 en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Buddy no fue uno de los pioneros, ni el mejor, pero sí fue uno de los músicos destacados de la época. (Incluyo extracto de un artículo de Fernando Navarro muy interesante).

Audio de la versión original:

 

 

Existe una versión, quizás más rockera, también muy buena, de John Lenon. Fue publicada en su album Rock ‘n’ Roll en 1975. Aquí incluyo la versión remasterizada en 2010.

 


Las comparaciones son odiosas, así que incluyo las dos versiones simplemente para disfrutar de Peggy Sue doblemente.

Extracto del artículo de Fernando Navarro, redactor del País y colaborador de Babelia y de otras publicaciones y espacios musicales.

«El día que murió Buddy Holly en un accidente de avioneta fue el fin del flamante talento de la primera ola del rock’n’roll y el comienzo de la primera leyenda del género, a la que se sumarían con los años y por diferentes motivos grandes músicos como Otis Redding, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin. Pero sobre todo fue el epitafio de una generación, que se conoció como la clase del 55. La repentina muerte de Holly ponía fecha al final de la primera rebelión de la música popular, al golpe en el estómago que supuso la irrupción del rock’n’roll para la sociedad puritana y bienpensante de EE UU, aquella que se llevaba las manos a la cabeza porque los jóvenes negros y blancos compartían los mismos gustos musicales, porque estaban deseosos de afirmarse ante el caduco mundo adulto de la posguerra y porque ansiaban libertad frente a los rigurosos códigos morales.

La trágica muerte de Buddy Holly simbolizaba el adiós a todo ese movimiento inocente y rebosante de energía, que estaba en las calles con la jukebox sonando en un Diner o con la música a todo trapo en las radios de los cadillacs. Se iba Holly y se iba el empollón de la clase del 55, el compositor que había conseguido los mayores avances en los arreglos de las canciones, el hombre que, a diferencia de otros compañeros de curso que aportaban sensualidad y rebeldía, dio al rock un carácter académico. Era un genio. Su carrera fue prodigiosa y fulgurante. En poco menos de dos años en el negocio había conquistado los puestos más altos de las listas de venta de Estados Unidos y Reino Unido y se codeaba con los pioneros del rock’n’roll como Elvis Presley, Chuck Berry, Fats Domino o Little Richard.

Nacido en 1936 en Vermon Lubbock, Texas, donde florecía la industria del algodón. Con apenas diez años, ya se había familiarizado con la guitarra, el banjo, el violín y el piano. En busca de un concepto musical determinado, en pleno oleaje del rock, encontró una vía musical intermedia entre el country y el blues. Se refugió en los estudios de NorVajak de Norman Petty, a la postre su productor, e impulsó un estilo rudimentario en un acompañamiento de rockabilly de bajo, guitarra y batería.

Pero su avance fue concentrarse en los arreglos, adornando las composiciones con voces de fondo o teclados puntuales, mientras introduce toques de guitarra y batería agresivos, casi desafiantes. La púa rasga las cuerdas como pinchando al oyente para que se involucre, mientras sus modos vocales crean una atmósfera peculiar cuando mastica las palabras con su acento sureño. Holly será el primero en grabar la voz solista para sus pistas o crear orquestaciones en estudio, que serán la base del futuro pop.» 


 

Alambradas

Música: Primavera de Vivaldi

Es curioso, pero ¡NO PUEDO!

Decido escuchar a Vivaldi esta mañana para que alumbre esta nueva primavera, pero hay algo espantoso en mi espíritu que no me deja; hoy esta música y sus imágenes me inspiran dolor, me proyectan al blanco y negro de la vida de miles de seres humanos que transitan moribundos buscando un futuro, no ya un futuro mejor, sino tan solo un futuro para sus hijos. No quiero que se rindan…

¿Por qué nos rendimos nosotros desde los despachos de lujo? ¿Por qué no imaginamos, desde el origen del conflicto, un acuerdo para que huya de nuestro planeta esta barbarie de intereses económicos?

¡No puedo!, hoy me duele más que nunca la primavera, y no estoy sola…
Pero ellos, ellos sí están solos…

Primavera Dolor
Fotografía compartida por Alfredo Cernuda 

Escribo porque no puedo dejar de hacerlo, mis palabras son como la expresión inútil del dolor que me produce ver las mareas de seres humanos viviendo y muriendo entre las fronteras de agua y alambradas.


Todo está dispuesto

El dolor en esta primavera
lleva palpitando el rumor de las tormentas
y el sabor del musgo amargo por sus venas.

Banderas blancas yacen desvanecidas
entre las balas,
hay niños que aún sueñan
y juegan al escondite entre los escombros,
otros, de soledad inmensa,
rezan
ante la inútil ternura de los acantilados.

¡Madre Tierra!

Hazme un hueco en la intemperie,
llego para ser el último de los ahogados,
que sacien tus fauces la inmensa tristeza
de los hombres,
me ofrezco para perderme entre los gestos
ansiosos de las galernas,
empaparme sucesivamente en tu boca
y zozobrar
en la encrucijada obsesiva y mortal de tu vientre.


@mjberistain

Crazy

 

cracy patsy cline Psimages

Patsy Cline 1932 – 1963

 

Crazy
I’m crazy for feeling so lonely
I’m crazy
Crazy for feeling so blue

I knew
You’d love me as long as you wanted
And then someday
you’d leave me for somebody new

Worry
Why do I let myself worry
Wondering
What in the world did I do

Oh! Crazy
For thinking that my love could hold you
I’m crazy for trying
I’m crazy for crying
And I’m crazy
For loving you


 

Estimarte

Norah Borges PS 574c7a444afda9635658d020200f49e6


Dibujo Norah Borges


 

Hasta hace un rato, mientras sonaba una de las Cantigas de Alfonso X el Sabio (1), pensé que no estaría mal haber sido un monje de la Edad Media, un monje, no sé, un tanto rebelde, copiando a hurtadillas libros eróticos y no pesados textos bíblicos.

O haber sido Turlough O´Kane, y componer algo para que lo tocasen así, tres siglos después, y alguien soñara haber sido yo como yo sueño haber sido él.

 

También hubiese resultado divertido
ser Carlo Gesualdo (2), príncipe de Venosa, y qué vamos a decir de Cellini (3), eso sí que fue una vida. Aunque hoy, no sé por qué, estoy hasta contento de no haber sido ellos y ser yo, y estar aquí, escuchando La sola Grazia, y tener este instante y los amigos, y la noche,
y tus ojos…

 

 

Texto Martín López Vega


(1) Las Cantigas —o Cántigas— de Santa María de Alfonso X el Sabio constituyen el cancionero religioso medieval de la literatura en galaico-portugués, frente al profano que estaría constituido por las cantigas de amigo, de amor y de escarnio.

(2) Carlo Gesualdo, príncipe de Venosa y conde de Conza (Venosa, Basilicata, 8 de marzo de 1566-Avellino, Campania, 8 de septiembre de 1613) fue un compositor italiano, una de las figuras más significativas del Renacimiento.

(3) Benvenuto Cellini (Florencia, 3 de noviembre de 1500 – 13 de febrero de 1571) fue un escultor, orfebre y escritor florentino. Se convirtió en uno de los orfebres más importantes del Renacimiento italiano y realizó monedas labradas, joyas, floreros y adornos exquisitos. 


Música

 

Soy amante de la música, pero en este espacio mío iré incluyendo esa Música especial…

Podría decir que música variada, pero no, no me gusta esa etiqueta. Lo que quiero incluir aquí es esa música con la que a veces te encuentras por el mundo y que captura algo de tí y se queda contigo. Esa música que selecciona un amigo o que suena en la radio o en un baretto donde te has parado a leer un poco y tomarte un café. Incluso a veces esa música de cine que te transporta a historias de las que llegas a sentirte protagonista.

“Esencia de mujer” tiene algo muy especial para mí. Mi padres bailaban mucho y muy bien. De pequeñita cuando iban al quiosco de la música a bailar y me llevaban con ellos, me subían a los pies del aitá que eran muy grandes. Como él decía, con ellos casi hubiera podido dormir de pié. Cuando me llegó la época del enamoramiento lo que más me gustaba era bailar el tango con él. Varios años después cuando ví la película sentí que desde el cielo él y yo con los ojos cerrados nos abrazabamos bailando.

 

 

Osea, esa música que te saca un poco de tus casillas…

Nada premeditado! Depende del día en que te pille. Pueden ser temas clásicos, ruidosos, melancólicos, o alegres que realmente te inquieten o te calmen, pero que cuando suenan cerca te remueven y te dejan con las ganas de guardarlos de lleno en tu corazón.

 

@mjberistain
Fotografía 4ever.eu


Unchain My Heart

Así es cuando más le disfruté a John Robert Cocker (1944–2014), al que siempre le conocí como Joe Cocker.

A pesar de su voz áspera y los movimientos espasmódicos de su cuerpo fue un cantante y músico de rock, blues y soul que me llegó hondo hasta sus últimos momentos.

Cocker recibió varios premios a lo largo de su trayectoria musical, incluyendo el Grammy a la mejor actuación pop vocal de grupo, así como el Oscar y el Globo de oro a la mejor canción original por “Up Where We Belong”, un dúo con Jennifer Warnes número uno en la lista estadounidense Billboard Hot 100. La revista Rolling Stone lo situó en el el puesto 97 de la lista de los cien mejores cantantes.

Sus conciertos en directo añaden la excepcionalidad de los músicos que siempre le acompañaron. You are so beautiful es una de mis preferidas del último tiempo.

JOE, porque seguirás eternamente vivo en mi memoria musical.



 

Nocturno de Otoño

 

Autor Karlos Giménez

 

Afuera llovía en ti,
la calle lloraba,
reinaba el silencio en casa,
faltaba tu voz,
y quise hacer del piano un nido,
un refugio,

una copa de ambrosía,
bálsamo contra la nostalgia.
Queriendo romper el vacío
te dibujé en mi mente
y luego mis manos te modelaron,
suavemente,
sobre el teclado,
haciendo bailar mis recuerdos,
abriendo una puerta en el tiempo,
una fuente de cristal en el espacio.
Al fin fluiste sinuosa,
y en cada nota viviste,
deseo y leyenda,
soberana, juguetona,
como una ninfa o un ángel,
como una pluma al capricho del aire.