Deja amanecer el día

Con mi respeto y agradecimiento a este Gran Poeta.

Lucernarios

amanecer y mariposas

Deja que amanezca el día
y  los rayos del sol toquen
las superficies de las aguas y las cosas. Mira en torno
y acaricia
la soledad que te acompaña; repasa los recuerdos
y  haz cuenta de los nombres, pon fecha a los fracasos,
compañía de ilusiones que huyeron con su alegría
a  los rincones perdidos de las distancias.

Mide el silencio
que abarca la mañana
entre el tictac de un reloj de pared y las horas
del toque lejano de campana; a sorbos
toma el café amargo de la vida
despacio,
con calma.

Deja amanecer
y  abre  las ventanas; de lo que atrás ya queda
es nada envuelto en sombras
y memoria que sangra; son nombres
que olvidaron, fotografías sin rostro en álbumes sin fecha
y  desierto de afectos.

Que este dolor sea el último. Abre al día
los ojos
y  los colores tendidos por los montes; el canto de…

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El idilio de la piedra

Hacía menos frío frente al mar que a su lado.

Salir al aire de la noche era un quejido

valiente, con la cara lavada por el tiempo,

un gesto absurdo abrirse al encuentro de caricias

bajo luces de neón

mientras desde el fondo de las tristezas brotaban

los ecos de voces de vidas también robadas

en páginas de los diarios de la mañana.

Solo el idilio de la piedra,

y la marea cristalizando su deseo.

@mjberistain


 

Sendero nos cuenta…

Con mi agradecimiento a Sendero por acercarnos a estos textos.

 

SENDERO blog

No hay que olvidar que, cuanto más surrealista es la historia que se cuenta, mayor es el esfuerzo que debe poner el escritor en crear un entorno de credibilidad, a fin de que el lector acepte la propuesta. 

Para nuestra fortuna, el cerebro humano tiene la capacidad de ser rebelde. Sin esa rebeldía no hubiera podido existir Picasso quien no pretendió ser un Velázquez en pleno siglo veinte. Ni un Miró, Ni un Dalí que utilizó su clasicismo para crear con él un mundo gráfico de incoherencia. La incoherencia, el disparate, lo ilógico, son rasgos característicos del teatro del absurdo, siendo también parte del inventario preferido en las novelas de James Joyce y los cuentos de Franz Kafka, y por supuesto el arte grotesco de Alfred Jarry está lleno de ellos. 

Justamente Kafka, ha sido capaz de hacernos creer que un hombre se puede convertir en un insecto con toda…

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