Travesía

Bajo la misma noche los ojos transparentes y lejanos de una mujer sin nombre y sin estrellas lo miraba. Máscara de su cuerpo fracturado. Su mirada, toda, el ecuador del universo…

Así que no volveremos más a pasear
a tan avanzada hora de la noche,
aunque el corazón sea aún tan amante
y la luna todavía brille tanto.

Porque la espada dura más que su vaina,
y el alma dura más que el pecho,
y el corazón debe detenerse para respirar
y el amor mismo necesita descanso.


Autora: María Navarro (Travesía)
Imagen de Internet (Pixabay)


 

Alma de Blues

La memoria de un beso… sigue siendo el beso.
Borgeano

 

Tengo alma de Blues,

Para qué esconderme
de las paredes perforadas con piezas de locura,
esfinges que son presencia perdonavidas a mi espalda,

o de vuestros mudos rostros en blanco y negro compasivo
almas de luz, amuletos para mis desvaríos,
cuando se desatan como lamentos de un saxo
los finos hilos de un jazz a medianoche al otro lado del silencio.

@mjberistain

¡Dispara!

Dispara de lleno al corazón, yo espero
en el quicio de la puerta, en ese espacio
asustado de silencio, vibrante
donde duermen solitarios los espejos.

Dispara de lleno y no huyas con el viento
por las crestas de las olas, no confundas
la belleza del espanto inesperado
con la desbordada pasión por los pasillos.

¿A dónde iré
que no sea la penumbra entre tus brazos
esa luz mortecina que tanto favorece
a los encantos de la carne, entregados,
y ese dulce atrevimiento de la edad?

Hay veces que perderse es un lugar perfecto
para volar a otro país con las manos vacías
y las maletas llenas del rumor de las mareas.
El tiempo será siempre un amigo indeciso.
Saldré, cuando cese la lluvia, a caminar
sobre las brillantes alfombras de hojas húmedas
color ocre de los robles y los hayedos del otoño.
Y seguiré esperando, hasta que vuelva a abrirse la tierra
y mis manos, de ortigas y arañones, y arranque la luz
con nuevas flores por los caminos de jardines inmortales.

@mjberistain

Y, apenas tú

 

Y, apenas tú

que apareces como la fina línea que rompe
una antigua taza de porcelana,
como la muerte,
acechando por las cercanías de ese algo silencioso
que nos une, que llega y nos traspasa, sin más
y sin saberlo.

No preguntes por qué, amor

Yo también me desordeno lo mismo que las fuentes
y caigo y me ordeno de nuevo en el puro espacio
de mis párpados, sin mirar a nadie de frente.

He pensado tatuarme tu abrazo en el contorno de mi cuerpo
y caminar por lo eterno como lo hacen fugaces las estrellas
inventando lazos nuevos, equilibrios, para cuando me desvele.

He decidido contenerte como a un juguete en el escondite
de los relámpagos vagabundos, como si fueras un aire
que no daña con la luz de su caricia acerada cercana al corazón.

No preguntes por qué, no preguntes.
@mjberistain

 

 

 

Duración

 

En la alcoba,
en la luz que llegaba de los faros
de todos los puertos
de todos los continentes

se movían los mares, los océanos
los árboles y matorrales
los pájaros nocturnos por todas partes

La duración no estaba vinculada al amor
de los sexos
sino a las cosas sencillas, a los momentos
que no tienen importancia,
acariciar un rostro querido, escuchar el vacío
de alguien que te falta,
pensar en el niño que fuiste y seguir siendo amigo de ti mismo…


Alteraciones sobre el poema La Duración de Peter Handke
(Premio Nobel de Literatura 2019)

 

 

Imagínate

 

Sé que te imaginas
que soy el silencio de la palabra escrita que yace,
ya sin llanto, por las alcantarillas
muriendo como los colores de las mariposas
cuando llega el invierno y mutan en paisajes saciados de sombras.

¿Puedes imaginarte
que como un monigote juego con el viento sur,
que me dejo llevar, que vuelo y que me escondo de todo
y que me rompo a veces como los cristales de los escaparates
o que me lleno el corazón de luz fabulando con las farolas de las calles?

¿Puedes imaginarte
que puedo ser la melodía que tiembla al atardecer sobre las olas
cuando el viento azota y cabalgo sus rutas vertiginosas
haciendo el amor con las mareas, y que dejo húmedas huellas azules
sobre la arena cuando me duermo, y es abril, entre los brazos de la luna?

¿Puedes imaginarte
que antes de ti quise ser la amante del nunca jamás,
antes de que estallaran los rostros de las guerras y mi inocencia,
cuando aún sabía que nada sería para siempre
y que después de dar muchas vueltas en el tiovivo, todo seguiría igual?

Imagínate
Que yo fuera la piel de la incómoda pregunta que no deseas
y tu el espejo donde yo sabría que habitaban las respuestas.
Esa antigua cantinela que sigue sonando y se renueva
en las decadentes terrazas donde sobre los hombros nos sueña la lluvia.
Llevamos la edad del mar en las miradas y rasguños del tiempo
entre los huesos, aunque seguimos jugando con estrellas en las playas.
Imagínate que no quisiéramos reconocernos en el significado de la ausencia,
que pudiéramos morder la materia de la muerte en los labios jugosos del amor,
a pequeños sorbos, como un misterio interminablemente gozoso…

@mjberistain

 

 

 

 

 

 

Vientos de otoño

 

Sobre la arena

La sangre quiere sentarse.

Le han robado su razón de amor.
Ausencia desnuda.
Me deliro, me desplumo

¿Qué haré con los hilos enredados en mis sienes,
qué haré con los sueños que se lanzan
silenciosos a volar
—sus alas rotas—
tras los vientos del otoño?

@mjberistain
Texto en cursiva de A.Pizarnik