Cervantes, modelo y referencia de mundo de las letras

Los académicos de la RAE, en Alcázar de San Juan.Los académicos de la RAE, en Alcázar de San Juan. / RAE
JOSÉ LUIS ÁLVAREZ | MADRID
15 abril 2016
14:39
“Saca lo mejor de cada uno y no hay ningún español de bien que no se sienta un Quijote”, afirma Andrés Trapiello, uno de los innumerables escritores que quedó marcado por la obra del escritor
La figura de Miguel de Cervantes, su obra y su estilo han sido referencia para generaciones de escritores a lo largo de estos 500 años. Criticado o plagiado, puesto en duda o ensalzado, el padre del hidalgo caballero don Quijote no pierde un ápice de actualidad, dado que el modelo elegido en su obra ha dado pie a ilustres parejas de la literatura universal y su estilo de narrativa ha marcado la prosa a lo largo de los siglos.

Mario Vargas Llosa: “Deudores”

Para el Premio Nobel Mario Vargas Llora, el relato de la gesta quijotesca de Cervantes “revolucionó las formas narrativas de su tiempo y sentó las bases sobre las que nacería la novela moderna”. “Aunque no lo sepan, los novelistas contemporáneos que juegan con la forma, distorsionan el tiempo, barajan y enredan los puntos de vista y experimentan con el lenguaje, son todos deudores de Cervantes”.
Torrente Ballester: “Camino a seguir”

Al autor de ‘Los gozos y las sombras’ considera a Miguel de Cervantes como “arquetipo de novelistas, como quien, en su momento, hizo algo que nadie hasta él había hecho, y mostró a sus seguidores, próximos y lejanos, afines o dispares, un camino que todos forzosamente tuvimos que seguir: aunque quizá no sea precisamente un camino, sino un modo, el de estar en la realidad, de relacionarse con ella, de dar de ella la oportuna cuenta poética”.

Camilo José Cela: “Ahorrar palabras”

Camilo José Cela se apoya en Cervantes para explicar que hay que “ahorrar palabras” para decir lo que se piensa. “En el Persiles nos advierte que no hay razonamiento que, aunque sea bueno, siendo largo lo parezca, y en El Quijote nos avisa de lo mismo cuando pide brevedad en los razonamientos, ya que ninguno es gustoso si es largo”; en la misma obra alerta contra el énfasis al pedir llaneza, puesto que toda afectación es mala”, apuntaba el Nobel español.

Jorge Luis Borges: “Apasionado”

En 1968, durante una conferencia en la Universidad de Austin (EE UU), Jorge Luis Borges se dedicó a glosar los personajes “más altos de la ficción” de los que dijo que se podían llamar “amigos”. Así citó a Huckleberry Finn, a Mr. Pickwick, en Peer Gynt, y “no muchos más”. Pero aseguró ante el auditorio que “se siente muy cerca” tanto de don Quijote como Cervantes, por los que profesaba “pasión”.

Andrés Trapiello: “Agradecido”

El leonés Andrés Trapiello considera que Cervantes “saca lo mejor de cada uno y no hay ningún español de bien que no se sienta un Quijote”. “Nos hace mejores de lo que somos y por eso le estamos agradecidos», porque en los tiempos que corren “las causas perdidas son buenas causas» y “no hay personajes más buenos que aquellos que desean hacer el bien a despecho de cierta literaturalización del mal”.

José Caballero Bonald: “Ejemplar”

Según el Premio Cervantes 2013, el autor de ‘La Galatea’ es “maestro, guía y espejo continuo”. “Su personalidad y su vida son ejemplares”. Pero Caballero Bonal también destaca a Cervantes como el “perdedor, difuso, oculto y casi clandestino”. Lo recordaba como un vagabundo de las letras “que camina por el Madrid de Felipe II, por la Italia renacentista y por la Sevilla barroca, babilónica, a caballo entre los siglos XVI y XVII”.

Francisco Ayala: “Revivir”

Francisco Ayala confesó que Cervantes y su obra “han estado muy presentes en mí desde siempre, desde mi infancia. Leí El Quijote de crío, al tiempo que otras novelitas populares y revistitas como lecturas del niño odioso y tonto que era”. “Las grandes obras no son como piedras; viven y reviven con cada lectura, como revive con ellas el lector”, decía.

Javier Cercas: “Sin merecerlo”

El autor de ‘Soldados de Salamina’ recuerda que en varias ocasiones se preguntó “si los españoles nos merecíamos a Cervantes”. “Ahora ya sé que no”, contesta Cercas, que asegura que “los ingleses se queden a Cervantes; lo tratarán mejor. Fueron ellos antes que nadie quienes pusieron en valor El Quijote y lo utilizaron como referencia de lo que consideraron la primera novela moderna”.

José Ortega y Gasset: “Despertar”

El pensador José Ortega y Gasset, en sus ‘Meditaciones del Quijote’, considera que en la “manera cervantina de acercarse a las cosas” se encuentra una “inquebrantable solidaridad y un estilo poético lleva consigo una filosofía y una moral, una ciencia y una política”. “Si algún día viniera alguien y nos descubriera el perfil del estilo de Cervantes, bastaría con que prolongáramos sus líneas sobre los demás problemas colectivos para que despertáramos a nueva vida. Entonces, si hay entre nosotros coraje y genio, cabría hacer con toda pureza el nuevo ensayo español”, añade.

Jean-Marie Le Clézio: “Tesoro”

Durante el reciente Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Puerto Rico, el premio Nobel francés habló de la herencia de Miguel de Cervantes, que “es un tesoro indivisible para toda la Humanidad”. Durante su intervención mostró su entrega hacia la obra del caballero de la triste figura, en la que don Quijote y Sancho “son los primeros antihéoes de la literatura moderna. Nos son próximos y, a la vez, nos alejan de la realidad que vivimos. Son débiles, entrañables, ridículos y rebeldes contra la injusticia, aunque son incapaces de deshacerla”.