Jesse Cook

 

Lleva lloviendo semanas seguidas, sin respiro.

Desde mi ventana de burbujas veo cómo se bate violento un mar como de musgo y los pájaros desde los árboles miran perplejos esperando a ver si suben los gusanos para darles de comer algo a sus pequeños. Qué comerán hoy y ayer y el día anterior y el otro?

Aprovecho para dejarles unas migas en mi terraza pero claro no se atreven a venir conmigo, así de momento… Llueve muy fuerte, muy fuerte y no para. No dejo de mirarlos pero finalmente me cobijo al calor de la chimenea que está encendida, también esta mañana.

Pero no es verdad que todo se mustie. Dicen que después del chaparrón viene la calma pero yo creo que es al revés, por lo menos en esta tierra. Llevamos muchos días dentro de casa en calma, esperando a que escampe y cuando lo haga, cuando salga el sol, sólo un poco, aunque sea por detrás de las nubes, saldremos todos eufóricos a la calle, como formando el ejército de la alegría.

Y las rosas se sacudirán los pétalos de agua y olerá a tierra húmeda y el aire se llenará de suspiros cruzándose por los caminos.

 

@mjberistain


con mi agradecimiento a J.M.Grijalbo


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